COLUMNA INVITADA

Con motivo de las marchas contra el matrimonio igualitario promovidas por el Frente Nacional de la Familia y la Unión Nacional de Padres de Familia  para el 10 de septiembre en todo el país

El 24 de ese mes en la CDMX y auspiciadas por los jerarcas iglesia católica, lo cual es visto por algunos simpatizantes a favor de los derechos de las minorías como nueva cristiada,  la lucha ideológica está tomando derroteros de alto riesgo de que se desate una guerra de odio.

El día 11 la organización Frente Orgullo Nacional Mx tiene programada en la Ciudad de México una marcha en apoyo de los derechos de las minorías gay y en defensa del Estado laico.

Si las celebraciones en torno de la muerte del cantautor Juan Gabriel evidenciaron la doble moral en que se mueven diversos sectores sociales y los miembros de la clase política, las posiciones   a favor o en contra de la figura jurídica de los matrimonios de las parejas del mismo sexo que por iniciativa presidencial buscaba incluirse en el artículo 4º. Constitucional y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya reconoce, puso sobre el tapete del debate y la discusión el tema de las libertades democráticas, que incluyen las de preferencias sexuales y de conciencia.

 

La concepción de la familia a debate

Según los voceros de estas organizaciones proyectan movilizaciones en 107 ciudades del país en defensa de la familia “natural”, es decir aquella conformada por el padre, la madre y los hijos y están en contra de la iniciativa del presidente Peña Nieto, pues alegan que con miles de firmas presentaron antes una iniciativa ciudadana que no fue atendida por el Congreso.

Para los promotores de estas marchas de protesta, no existen otros tipos de familias derivadas del matrimonio entre hombre y mujer, como las que el propio INEGI reconoce que existen y que la propia evolución social ha venido integrando: la encabezada por una madre e hijos; o por el padre y los hijos o la de los abuelos y los nietos o aquellas ampliadas que incluyen tíos o primos. La ONU reconoce como 50 tipos de familias en base a cuatro grandes grupos: uniparentales, nucleares, extendidas y reconstituidas.

En Sonora, se aprobó en 2011 el Código de Familia a solicitud de la Primera Comisión de Desarrollo Social de la cual formaba la actual gobernadora Claudia Pavlovich. El proyecto presentado al pleno sostenía en su parte expositiva: El día 09 de abril de 2007, el C. Oscar Fernando Serrato Félix presentó el escrito citado en el proemio del presente dictamen, el cual tuvo a bien fundamentar bajo los siguientes argumentos: “Si es verdad que el Derecho es una expresión de los valores sociales en una comunidad y tiempo determinados, y que éste debe modificarse al mismo impulso que los cambios culturales, entonces resulta sorprendente que el Derecho Civil de la Familia no hubiera cambiado, en realidad, desde hace casi doscientos años, siendo que la familia amplia o patriarcal ha evolucionado a la familia nuclear o conyugal moderna y, en los últimos años, a la familia reconstituida o producto de un nuevo matrimonio, gracias a que el divorcio tiene ahora carácter vincular, a diferencia de otras épocas en que sólo se admitía la separación de cuerpos. Las exigencias derivadas de las nuevas estructuras que adopta la familia; la necesidad de reforzar sus formas de comunicación y enlace, admitiendo que el concubinato cumple, al igual que el matrimonio, las funciones del sistema conyugal, además de las nutricias y normativas propias del vínculo paterno filial, nos indican que el Estado debe intervenir en la regulación de la familia para solucionar sus conflictos, pero en la medida mínima necesaria y con conocimiento de las cargas emotivas que caracterizan a este derecho sectorial, porque no se trata de violentar los valores que caracterizan a nuestra sociedad. Y es que el progreso y la estabilidad de cualquier sociedad radica en la sanidad de sus miembros, y éstos no son otra cosa que un producto hecho en la familia, de forma tal que un sistema disfuncional sólo puede producir individuos enfermos, antisociales o suicidas. Aunque la realidad opere en contra, el principio de igualdad entre el hombre y la mujer debe imponerse en las normas jurídicas, porque las leyes de vanguardia facilitan el cambio de valores. Por eso el Derecho de Familia debe ser de carácter social, es decir, tutelar a individuos filosóficamente iguales, pero desamparados y débiles en la práctica, como son las mujeres, los menores, los incapacitados y los ancianos, tal y como ocurre en el derecho laboral y en el agrario”.

Hasta ahí la cita. Lo cierto es que en ese momento se desaprovechó la oportunidad de regular temas como los del matrimonio igualitario o conceptos que incluyeran el de la familia atípìca, los cuales se dejaron fuera de la propuesta del empresario Oscar Serrato, quien se opuso al divorcio exprés a cargo de los notarios y quien sostiene que el matrimonio no es un derecho humano, sino una posibilidad humana, por lo que en un primer momento las parejas del mismo sexo optaban por casarse en el D.F. y en Sonora se accedió a ese derecho a partir de 2013 vía el amparo.

Para Gilberto Espinoza, presidente de Diverciudad, A.C., el Código de Familia es discrimitario, mientras para el investigador del CIAD Guillermo Núñez Noriega, el gobierno del estado está mal asesorado en materia de matrimonios gay: “El tema es asunto juzgado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El derecho humano es el de no discriminación. El Código de Familia está atrasado. Este no es un tema de opiniones, ni de religiones, ni de mayorías, es de derechos humanos y de democracia”.

Gabriel Vega e Hiram Martínez, viven en San Carlos, se casaron en el D.F. y llevan más de tres años de casados.

        

El Estado laico a prueba por la diversidad y la pluralidad

       El Estado Mexicano es laico por definición, es decir ajeno a cualquier injerencia religiosa. El generalísimo José María Morelos en la Constitución de Apatzingán pretendió darle un perfil confesional al hacer de la religión católica la oficial y única.

        El Club de los Jacobinos, el ala más extremista y radical de la  Revolución Francesa, se opuso a la monarquía y optaba por el gobierno del pueblo. En México desde la segunda mitad del siglo XIX hasta los años 40´s del XX las posturas liberales y jacobinas contenían un fuerte anticlericanismo.  

En su artículo “Osadía clerical” de 1980 el filósofo Fernando Savater, escribió que el anticlericalismo en el caso español en donde los hombres de izquierda sentían una vieja animadversión en contra de las sotanas fue una especie de higiene mental o una manifestación de cordura.

Para el escritor británico G. K. Chesterton el dilema está claro: «para entrar en la Iglesia hay que quitarse el sombrero, no la cabeza».

       Si el derecho a abortar aprobado en el D.F. promovido por el gobierno perredista detonó una embestida clerical, apoyada por el PAN y gobiernos aliados como el de Eduardo Bours entonces, cuyo resultado fue criminalizar a las mujeres.

       De ahí que se suponga con las marchas anunciadas un “atasque” de chamba por parte de la CONAPRED (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación), quees un órgano de Estado creado por la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, aprobada el 29 de abril de 2003. El Consejo es la institución rectora para promover políticas y medidas tendientes a contribuir al desarrollo cultural y social y avanzar en la inclusión social y garantizar el derecho a la igualdad, que es el primero de los derechos fundamentales en la Constitución Federal, que en el caso de la polémica columna “No me gusta Juanga (Lo que le viene guango)” publicada en Milenio por el periodista Nicolás Alvarado –cofundador de la CONAPRED--  y que le costó la dirección de TV UNAM, en donde aludió a que Juanga ponía lo joto y lo naco al centro, fue presta a abrir un proceso en su contra y a fijar medidas cautelares para contrarrestar sus posiciones supuestamente discriminatorias contenidas en dicho texto. 

      El recibimiento del candidato presidencial republicano Donald Trump, uno de los personajes más odiados por el público mexicano y latino por sus actitudes racistas y discriminatorias a invitación de Enrique Peña Nieto a instancias de Luis Videgaray, tuvo un costo político demoledor para sus gestores. A Videgaray, le costó el puesto como titulas de la SHCP y la candidatura presidencial priísta y al presidente lo hundió en el desprestigio.

        A Trump, a pesar de sus perniciosas posiciones la CONAPRED no lo molestó con ningún citatorio o medida cautelar a favor de la no discriminación.  

 

El rol de la iglesia católica frente al poder: el laicismo simulado

         Históricamente la Iglesia Católica, ha constituido un poder fáctico muy importante en cuanto legitimador del sistema político mexicano y del gobierno en turno y por su papel desempeñado en diferentes etapas ha sido el trato que ha recibido desde el Estado.

Durante la Colonia se plegó al príncipe. Después, una vez agotado el modelo colonial, el bajo clero jugó un rol emancipador en la lucha de independencia. Luego se alineó al conservadurismo lo que le valió el desconocimiento de toda personalidad jurídica por disposición de Benito Juárez. Durante el porfirismo estuvo de lado del dictador. En 1927 decidió enfrentar en una guerra al gobierno de Plutarco Elías Calles. Carlos salinas reconoció a las iglesias con su reforma al artículo 130 de la Constitución. La iglesia católica se mantuvo como grupo de presión alimentando la oposición panista hasta la llegada de John Gavin, como embajador gringo, quien promovió con el sector de empresarios encabritados por la nacionalización bancaria de 1982 la alternancia por la derecha del 2000.  

Con Vicente Fox, el laicismo quedó en mero papel ante sus invocaciones religiosas en los actos oficiales.

Un férreo defensor de las libertades emanadas del laicismo Carlos Monsiváis en “El Estado laico y sus malquerientes”, afirma que el Estado laico no está en contra de las religiones y que en el siglo XIX tuvo sus enemigos y que ahora solo tiene malquerientes entre los que ubicaba al clero y a la derecha para quienes no está vigente.

Si bien es cierto, debe de reconocerse que la iglesia católica –como todas las demás iglesias-- como estructura religiosa no es un bloque monolítico, pues tiene un sector de su jerarquía y de su feligresía progresista, como fue caso del obispo Samuel Ruiz en Chiapas cuando el levantamiento del EZLN en 1994 o aquellos curas adheridos a la Teología de la Liberación que permeó los movimientos armados de la década de los 70´s y 80´s en Nicaragua, El Salvador, Guatemala con sacerdotes como el “obispo rojo” Sergio Méndez Arceo, promotor ideológico del progresismo católico, el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, el obispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, asesinado por la ultraderecha en 1980 y quien defendía la “opción preferencial por los pobres” o el sociólogo colombiano Camilo Torres, muerto en combate en 1966, en el fondo su actuación puede ubicarse aquello que Emile Durkheim en su libro “Las formas elementales de la vida religiosa”, se empeñó en demostrar y que no es otra cosa de que las creencias surgen de concepciones colectivas impuestas a la razón humana a través del ambiente social.

 

El Yunque y el PAN

El Yunque, sostiene el periodista Alvaro Delgado en su libro “El Yunque. La ultraderecha en el poder”  dice que es una sociedad semisecreta que nace en México a mediados de los años cincuenta en plena guerra fría, alentada por religiosos poblanos, persigue la finalidad de  “instaurar el reino de Cristo en la tierra” y su objetivo es incidir en el poder público para instaurar en México un Estado católico. Esa organización llegó a detentar niveles de influencia importante a través del PAN en el gobierno de Vicente Fox, que ha tenido tres presidentes surgidos de la organización: Luis Felipe Bravo Mena, Manuel Espino y César Nava. Con Felipe Calderón, el Yunque perdió influencia, tanto en el gobierno como en Acción Nacional.

En Puebla el 2015 el Yunque mandó votar en contra de Rafael Moreno Valle y en la lucha sucesoria al interior del PAN de cara al 2018 entre los panistas electoralmente  triunfadores, los morenovallistas liderados por el gobernador poblano y los de la ultraderecha, es decir los panistas tradicionales y conservadores, estos últimos van con Margarita Zavala, en lo que esperan sea un resurgimiento del Yunque y sus múltiples agrupaciones fachadas.  

 

Contra los fanatismos

         Fernando Savater en su libro “Voltaire contra los fanáticos” retoma las ideas del ilustre francés en contra del dogma del fanatismo: “Cree lo que yo creo y lo que no puedes creer o perecerás. Cree o te aborrezco; cree o te haré todo el daño que pueda”.

         Dos siglos y medio después los fanatismos siguen sin desterrarse.  

 

El presidente de la República, está acabado política y socialmente, y esto conlleva a pensar en una profunda crisis gubernamental en los meses que le quedan de gestión. Los pronósticos se han cumplido: Enrique Peña Nieto, se colapsaría a mitad del sexenio.

Política en Movimiento

Angélica Beltrán/Noticias Mexico

El enfrentamiento de la CNTE con el gobierno federal irá más allá este 31 de agosto y 1 de septiembre en que los maestros también manifestarán a los diputados su rechazo a la Reforma Educativa, que vulnera sus derechos laborales.

La Viña del Señor

La muerte del compositor y cantante Alberto Aguilera Valadez, alias Juan Gabriel, cimbró a México, un país en donde la disputa por cercenar los derechos a las minorías gay, esas a las que perteneció y con las que se identificó el intérprete michoacano, ha puesto en evidencia la doble moral de algunos sectores de derecha y de izquierda.

La Viña del Señor

El reciente fallecimiento de Alberto Aguilera Valadez, mejor conocido como Juan Gabriel, Juanga o “El Divo de Juárez”, ha vuelto a poner en el tapete de la discusión de la opinión pública temas harto candentes para las buenas conciencias mexicanas: El homosexualismo, los matrimonios gay y el reconocimiento de derechos civiles a las minorías.