POLÍTICA

Oscar Yescas Domínguez/Dossier

El caso del ISSSTESON puede ser comprendido de mejor manera si lo concebimos desde una perspectiva organizacional.

 
En su conjunto el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Sonora debería cumplir con la misión y visión que le fue encomendada:
 
Misión: Brindar los servicios de seguridad social con sentido humano y de calidad con la finalidad de coadyuvar a una mejor calidad de vida de los derechohabientes, apegado en todo momento a la normatividad aplicable.
 
Visión: Ser un instituto eficiente, eficaz y transparente, con infraestructura física de vanguardia y capital humano capacitado para brindar servicios médicos y prestaciones económicas y sociales de manera efectiva, comprometidos con su derechohabiencia, propiciando su bienestar y calidad de vida.
 
A estas alturas es claro que el funcionamiento actual del ISSSTESON con cumple con estas expectativas ya que son más frecuentes las quejas que los reconocimientos al trabajo que realiza.
 
A diferencia de otras organizaciones de la iniciativa privada este instituto gubernamental tiene el privilegio de tener asegurado su financiamiento que le proporcionan miles de trabajadores a quienes se les descuentan puntualmente los pagos por servicios médicos otorgados por esta entidad gubernamental.
 
Entonces, ¿cuál es el problema? el problema radica en la administración de los recursos financieros, administrativos y materiales con los que cuenta esta institución. La cultura de la corrupción ha prevalecido desde hace tiempo en su interior y se refleja en la forma como administran sus recursos.
 
Para empezar, una pregunta: ¿Cómo se explica el hecho de que en la Dirección General de este instituto existan 15 asesores que perciben altos sueldos sin realizar trabajo, los cuales ganan mucho dinero?
 
¿Acaso los funcionarios administrativos de alto nivel al interior del ISSSTESON no tienen la capacidad como para desempeñar sus funciones y necesitan de personal externo como elementos de apoyo?
 
¿Cómo y por qué antes de que lleguen elementos de Contraloría a las oficinas del ISSSTESON se contacta a los ausentes para que estén presentes en el momento de la visita y simulen una jornada normal del trabajo?
 
Dentro de este cuerpo de asesores se encuentra a quien se le conoce como el “superasesor” de la Dirección General es Leonardo Félix Escalante, personje que dejó su plaza de maestro en la Universidad de Sonora (el sueño de muchos maestros de horas sueltas) haciendo gala de ausencia total de vocación por la docencia, se integró a las filas del priísmo y ocupó cargos de alto nivel y hoy en el sexenio de Claudia Pavlovich está enquistado en el equipo que dirige al ISSSTESON.
 
Es tal el poder de este “superasesor” que impuso a su hija Jennifer Félix como jefa de recursos humanos del hospital Ignacio Chávez, a pesar de las protestas que en su momento generó esta acción. Sobre este punto, hay algunos cuestionamientos acerca de si realmente su hija tiene estudios de Psicología, pero al margen de si maneja los fundamentos teóricos y prácticos de la Psicología Organizacional, lo cuestionable de esta acción es que refleja dos escenarios posibles en cuanto a la administración de recursos humanos de este instituto (tarea que debe realizarse en el departamento de recursos humanos precisamente):
 
1.- No existen procedimientos establecidos para el reclutamiento y selección del personal en el ISSSTESON, lo cual es muy cuestionable ya que estamos en pleno siglo XXI
2.- Existen procedimientos establecidos para la selección de personal pero fueron ignorados, violentados por la influencia de Leonardo Félix Escalante que no tuvo dificultad alguna para colocar a su hija en este puesto.
 
Según parece sí existe un procedimiento estandarizado para reclutar y seleccionar al personal que ingresa a laborar en este instituto, pero el problema es el liderazgo autocrático que utilizan los Directores que lo dirigen porque ignoran las propuestas del personal técnico responsable de la selección y han privilegiado el ingreso de personas cercanas al centro de poder, con esto se entiende la impunidad de Leonardo Félix al lograr el ingreso de su hija como Jefa del Departamento de Recursos Humano.
 
Por otro lado, todas las organizaciones utilizan recursos que les brindan diversos proveedores, para lograrlo existe una normatividad administrativa que consiste en someter a concurso de licitación la compra de un producto masivo.
 
Se supone entran a concursar diversos proveedores que ofrecen el mismo producto o servicio y la organización (en este caso el ISSSTESON), selecciona al proveedor que le ofrece calidad y cantidad garantizada del producto o servicio en cuestión y elige aquel que ofrece el precio más bajo.
 
Habría que ver si se cumple o no con este mecanismo administrativo en la licitación de los medicamentos que ofrece este instituto porque se ha visto que en cada sexenio es seleccionada una farmacia que resulta ser propiedad de exfuncionarios o funcionarios del ISSSTESON en activo, logrando grandes beneficios económicos en forma particular.
 
Dentro de este mismo rubro de medicamentos los derechohabientes del ISSSTESON hemos padecido el desabasto de nuestros medicamentos, en forma alarmante.
Una explicación a esta falla en el servicio es de que diversos proveedores se niegan a dar servicio a usuarios del ISSSTESON porque este instituto gubernamental no les paga sus facturas. 
 
El Gobierno del Estado de Sonora tiene amplio reconocimiento como “mala paga” entre diversos proveedores de servicios y productos en el Estado. El problema que se ha reportado por parte de estos últimos es que el ISSSTESON acumula grandes deudas y amplía cada vez más el plazo para pagarlas. 
 
Como ejemplo de esto puedo citar a la Farmacia Galeno, establecimiento dedicado a la salud en nuestra ciudad capital desde hace varias décadas y que cuenta con gran prestigio y reconocimiento entre la población hermosillense, que fue una de tantas víctimas del mal manejo de recursos del ISSSTESON al no recibir pago puntual por sus servicios, situación que en última instancia los afectados somos los usuarios del ISSSTESON que estamos pagando por un servicio caro (porque hace poco aumentaron las cuotas de cotización al instituto), malo, incompleto y deficiente. 
 
El descarado desvío d fondos financieros ha llegado al extremo de afectar en forma directa la salud de los sonorenses ya que la carga fuerte de los servicios de salud recae sobre unos cuantos médicos, por lo regular internos del Hospital Chavez, quienes laboran junto a enfermeras, trabajadoras sociales y personal administrativo en condiciones difíciles por falta de medicamentos, equipo médico, sábanas, batas y todo lo que se requiere en un hospital de la magnitud que tiene el Hospital Chávez.
 
A estos graves problemas de funcionamiento debemos recordar que el ISSTESON tiene una deuda pendiente con sus afiliados que consiste en el robo de más de 2,978 millones de pesos realizado por la anterior directora del mismo Teresa Lizárraga quien logró evadir cargos que ameritan sanción penal al ocupar un cargo de diputación que le dio fuero. Pero no hay plazo que no termine y solo restan meses para que esta siniestra e inescrupulosa persona que perjudico a miles de sonorenses, termine por dejar la diputación y esté en condiciones de fincarle cargos por estos motivos.
 
Podría pensarse que el Sindicato Único de Empleados del ISSSTESON (SUEISSSTESON) pondría el ejemplo en la defensa de los intereses de los trabajadores del instituto, pero lamentablemente su ejemplo deja mucho que desear en la medida de que es parte del sistema de corrupción que ahí existe, ya que el solo hecho de haber pertenecido al sindicato permite obtener aumento de nivel salarial.
 
El problema en el ISSSTESON entonces es múltiple, pero se centra en el manejo tendencioso de sus recursos. Lo que sí es claro es que los más perjudicados venimos a ser quienes mantenemos con nuestras cuotas el funcionamiento del ISSSTESON
 
Un funcionamiento que deja mucho que desear, que trae consigo una estela de insatisfacción, acusaciones de corrupción y funcionamiento negligente, que reflejan la existencia de un “neanderthalismo administrativo” en la conducción de este importante Instituto sonorense ya que no se utilizan manuales de organización, manuales de procedimientos, perfiles de puestos, etc.
 
https://www.monografias.com/…/conduccion-cientifica-nuestra…
 
¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación? Mi respuesta asimilar el aprendizaje que nos dejaron las pasadas elecciones presidenciales que barrieron con la tiranía del PRI y del PAN a nivel nacional. Es decir, reconocer nuestro papel de sujetos históricos, de personas que estamos haciendo historia en la actualidad. 
 
Debemos reconocer que podemos cambiar la realidad que nos circunda a través del incremento de nuestra participación social y el desarrollo de un sentimiento de pertenencia a una comunidad. En este caso, vernos como personas miembros de una comunidad que está siendo afectada por los actos de corrupción, de saqueo de las finanzas del ISSSTESON, que en última instancia es nuestro dinero porque los trabajadores somos quienes aportamos nuestras cuotas para hacer crecer las finanzas del ISSSTESON.
 
Es claro que nos están robando y no es cualquier cosa lo que nos roban, no se trata solo de dinero sustraído, sino que nos están robando nuestro derecho a la salud. Un derecho que no es gratuito porque lo estamos pagando, pero que es un derecho violentado por la ambición de funcionarios gubernamentales que no conocen el concepto de “servidor público”.
 
Necesitamos actuar unidos, solidarios y firmes en la exigencia de una auditoría financiera y administrativa al ISSSTESON. No esperemos que la Gobernadora Pavlovich venga y resuelva el problema del ISSSTESON, porque ella misma es parte del problema en la medida de que no solo lo ha tolerado en los años que tiene como gobernadora, sino porque también ella es quien los ha provocado al colocar a quienes ahí se encuentran saqueando nuestro dinero y perjudicando nuestra salud y de nuestras familias. 
No debemos permitir que el ISSSTESON desaparezca por malos manejos de sus administradores y de los respectivos gobiernos en turno. Necesitamos rescatar a la institución que puede garantizar el cuidado de la salud de miles de sonorenses.
 
La solución está en nuestras manos, en la medida de que aquellos trabajadores que somos sindicalizados exijamos a nuestros representantes sindicales su intervención para convocar a movilizaciones masivas conjuntamente con otras organizaciones sindicales y sociales para exigir un alto al saqueo del ISSSTESON, auditoría financiera y administrativa y cárcel a los corruptos.
 
En última instancia si los líderes sindicales no responden a este llamado, se exhibirán a sí mismos como parte de la red de corrupción y no dejarán otra alternativa que ser rebasados por iniciativas ciudadanas que utilizan redes sociales para construir un movimiento social en red que se plantee como meta el rescate del ISSSTESON.
 
Lo cierto es que no podemos seguir guardando silencio ante esta serie de anomalías administrativas, muchas de las cuales ameritan sanción penal. Pero lo más importante es que prosigamos con el proceso de empoderamiento popular que se inició en estas pasadas elecciones y contribuyamos con nuestra acción colectiva y organizada a la construcción de un nuevo México, en el cual la población tenga la capacidad de exigir un servicio de calidad a las instituciones gubernamentales combatiendo la corrupción dentro de las mismas.