POLÍTICA

La Viña del Señor

Luego de tanto esperar, llegó el día esperado: el arranque de las campañas electorales en la entidad.

En el afán de llegar a los principales cargos públicos como son las diputaciones locales, presidencias municipales y regidurías, se han apuntado de todo: políticos reciclados, políticos profesionales, leperetes conocidos, tránsfugas de los partidos, chapulines viles, gentes de buena fe, vagos sin oficio ni beneficio, etc., etc.

Serán 4,014 los cargos en juego, entre ellos 72 alcaldías, 21 diputaciones locales, regidurías y sindicaturas.

Por ser tan poco el tiempo de campaña los candidatos están obligados a meter el acelerador desde el primer día del arranque.

Las novedades electorales: el PRI Hulk

Los protagonistas del evento comicial serán las estructuras electorales y los candidatos, que son dos factores decisivos entre el triunfo y la derrota según sostienen los que saben de estos menesteres.

A estos habría que añadir el dinero – legal e ilegal, fiscalizado o negro— que entra en las campañas para financiar los aparatos partidistas o paralelos de los candidatos y sus equipos, así como el apoyo y fuerza de los padrinos y promotores.

De ahí que en esta elección el peso del gobierno del Estado a favor del grupo que se adueñó de las candidaturas del PRI sea relevante, lo cual no es ninguna novedad, lo que sí es algo nuevo es el disfraz verde que los candidatos tricolores están asumiendo en algunas regiones ante el desprestigio de la marca o que en Cajeme, la oposición del clan Bours pudiera ser fatal para las aspiraciones de retener la gubernatura en el 2021.

En Guaymas y Empalme, ese fenómeno de cambio de piel del PRI al estilo del personaje de la Marvel Hulk, tiene al respetable desconcertado acostumbrado el votante duro tricolor al fuerte color rojo en los mítines y en la propaganda priísta.

Y lo que sí es nuevo es el desfonde del PRI en el puerto tras la migración del Toño Astiazarán y su grupo hacía la alianza PAN-PRD, lo que hace ver raro en los templetes una capirotada con la presencia de Marcos Ulloa, el profe José Guzmán, Sergio García, Jesús “El Negro” Saldaña, Lorena Garibay, Toño Astiazarán, Lorenzo De Cima y demás personajes que dan la cara por el frente anayista, que como en todo México no prende ante la falta de empatía de su abanderado “El Cerillo” Ricardo Anaya, el “Ricky Riquín Canayín” del segundo debate presidencial.

Otra novedad, es que se espera que Morena, el partido del Peje, sea la gran revelación de la contienda de la mano de Alfonso “Poncho” Durazo y Lilly Téllez, quienes dieron el campanazo en el primer debate entre los candidatos al senado. No se debe olvidar el apoyo del colosimo en el norte con Guillermo Hopkins y Nikita Kuriakis.

La debilidad de Morena es sin duda su carencia de estructura electoral en la entidad y de que algunos de sus candidatos han provocado división en sus filas por provenir del PT, como es el caso de Sara Valle y Rodolfo Lizárraga, quienes se apoderaron con el empuje de Jaime Moreno Berry, compadre de Roberto Sánchez Cerezo, “El Bob Cherry”, de las candidaturas a la alcaldía de Guaymas y la diputación local por el XIII distrito electoral, lo que desencantó a algunos morenistas, quienes promueven a AMLO, a Durazo, a Lilly y a Heriberto Aguilar, el candidato a la diputación federal, pero no a Sara y al Fofo.

En ese escenario el partido amlista habrá de enfrentarse a un PAN alicaído por su pasado padrecista aunque oxigenado con la inclusión de priístas como y el apoyo de la familia Bours y a un PRI cuya principal fortaleza es su experiencia en comicios con operadores como Juan Angel Castillo Tarazón, quien estuvo cual buen mercenario de la grilla estuvo becado en la SEC por “El Pato” Ernesto de Lucas Hopkins, a la espera de saltar a la palestra en estas fechas y todo el apoyo del beltronismo, que en 2015 mostró su músculo.

Los protagonistas y los antagonistas

En Guaymas, seis serán los que buscarán la alcaldía: Sara Valle por Morena-PT-PES; Luis Alejandro “El Gato” Bárcenas Salido por el PRI-PVEM-PANAL; Lorenzo De Cima por el PAN-PRD; Sergio Carlos García por MC, Porfirio Villa Brito por el MAS y Ernesto Uribe Corona como candidato independiente.

¿Y qué ofrecen los candidatos?, se preguntará legítimamente el perspicaz elector porteño: Inexperiencia “El Gato Verde”; experiencia fallida Sara Valle; ambición de repetir como regidor Porfirio Villa Brito; reunir a la manada y quizá ya ni eso Sergio García; ambición pura Ernesto Uribe –quien sea lo que sea jaló raza en su arranque con el mítico grupo La Tierra, S.A.- y un gobierno sin base social, ni partido Lorenzo De Cima.

Por rumbos de Empalme aparecen: Dalia Berenice Laguna por la alianza PAN-PRD; el profe Trinidad Flores por el PRI-PVEM-PANAL; Rafael Cacheux Salas del MAS; Pantico Genesta de Morena-PT-PES y Roberto “El Güero Romero Guerrero de Movimiento Ciudadano.

Ante el desastre que heredará Carlos Enrique Gómez Cota, “El Kiriki”, habrá que reconstruir la ciudad rielera desde sus cimientos, por lo quien asume la alcaldía enfrenta una tarea titánica.

La penita de ser colorados

Y aunque desde un principio la gobernadora Claudia Pavlovich y sus sesudos asesores definieron que lo mejor en la región Guaymas-Empalme, era desaparecer todo lo que oliera al PRI, por lo desprestigiado de la marca, el arranque de las campañas de los tricolores se tiñeron del verde del PVEM.

Y para hacerse más presentables en sociedad los candidatos priístas se han lavado la cara y “camuflajeado” de verdes.

Susana Corella “Ladynomealcanza”, candidata a la diputación local por el XIII distrito a quien Humberto David González Cano, le cuida las espaldas y Luis Alejandro “El Gato” Bárcenas, fueron arropados por los tucanes en el inicio de sus campañas por la Calle 20 y en cuyo acto inaugural acarrearon gente en 50 camiones, algunos de ellos del Pin González, otrora prestanombres de Roberto Dagnino, el cuñado de Padrés. La capacidad de movilización con el gancho de las bandas que estuvieron en el evento no se puede poner en duda.

Así pintados de verde por fuera y rojo por dentro los priístas son conocidos entre la raza como los candidatos sandía, derivado de la estrategia implementada por los sabios de Hermosillo para diluir todo aquello que los ligue con las siglas PRI, tal como en su momento lo hizo Pepe Toño Meade, el candidato no priísta a la presidencia, quien siendo un no militante presumió haber despachado de patitas a la calle al presidente nacional de ese partido Enrique Ochoa Reza “El Clavillazo”, en algo nunca visto.

Y la apuesta del PRI, no es al uso de las redes sociales sino a la vieja usanza, o sea al acarreo y al voto burócrata, tal como presiona la señora presidenta, regidora y candidata Jimena Jaramillo, cuando les leyó la cartilla a los empleados del gobierno del estado: “El que no apoye se va”.

El priísmo azul: transmutaciones tricolores y “Voy de frente y no me quito”

Así como algunos panuchos del equipo del Paco Bueno transmutaron en morenistas y tricolores allegados a Manuel Villegas se pusieron la casaca tricolor, los priístas identificados con el grupo del Toñito Astiazarán, han asumido su nueva simpatía blanquiazul sin tanto recato, como fue el caso de la candidata a la diputación local Lorena Garibay Ulloa y el exregidor y exsíndico Víctor “El Zurdo” Pérez Ascolani, hoy fuerte apoyador público de las candidaturas de “Por México al Frente”.

Tiempo atrás priístas como Sergio Carlos García y Marco Antonio “El Cachorro” Ulloa Cadena, se enfundaron en camisa de izquierda y se fueron a militar a Movimiento Ciudadano, el partido de Dante Delgado, otro extricolor. Hoy se cuenta que ambos andan deschongados, mientras se sospecha que Dante está destinado a ser el Judas que en la recta final quiebre al Frente a nivel nacional, como a nivel estatal lo hizo Dolores del Ríos.

Caín contra Abel

En esta elección podría reeditarse el fratricidio bíblico, cuando el regidora priísta Alfonso Uribe Corona, la ha cantado con todas sus letras: Se va a tener que chingar a su hermano Ernesto.

Ernesto “El Loco” Uribe, busca la alcaldía porteña por la vía independiente y todo hace suponer que agarró en serio su papel y va decidido a disputarle el cargo a los partidos político, en uno de los cuales, para ser precisos el PRI, “El Arañita”, su hermano, juega un rol de operador, de ahí que la sentencia de “chingarlo”, venga en ese sentido, de que más que la sangre imperará la conveniencia política y el amor a la camiseta tricolor.

A Alfonso le ganó en su arrebato el animal político que lleva adentro y viejos rencores no olvidados contra su carnal el Neto.

Sonora, enclave de la facción dura del priísmo

El historiador John Womack, quien ha dicho que Zapata es su jefe, sostiene que es impresionante que el PRI haya abandonado su propia marca y que ahora Meade no usa su logo, ni es priísta. “Del PRI solo queda el membrete, pues la mayor parte del PRI está en el PRD y en otros grupitos”, afirmó el autor de “Zapata y la Revolución Mexicana”.

Identifica como la causa del derrumbe de las diversas facciones priístas a la división a las diferencias y divisiones entre los grupos gobernates: La sucesión de 1982 fracturó al PRI, pues se dio paso a un tecnócrata como Miguel de la Madrid; en 1987 se dio el cismo de la Corriente Democrática; en 1994 el asesinato de Luis Donaldo Colosio y después el pleito Carlos Salinas-Ernesto Zedillo.

La maquinaria del PRI, dice, se escindió y de las camarillas la de Sonora es la que más o menos funciona, remata.

El dato anterior no es menor habida cuenta que en la entidad, tierra de Manlio Fabio Beltrones, la maquinaria estatal será un escollo importante en la disputa por el poder.

El verdadero rival más fuerte del PRI-Sonora

En 2015, dicho grupo fue capaz de doblegar al panismo de Guillermo Padrés y ahora, con la oposición en contra del Yaqui Power con enclave en Cajeme, el beltronismo busca refrendar su dominio, nada fácil ante el avance de Morena y las plazas en manos de Acción Nacional como Nogales, Guaymas, San Luis Río Colorado, Puerto Peñasco y Navojoa.

Y aunque el PRI no las trae todas consigo a nivel nacional, Sonora se cuece aparte.

Así las cosas, el verdadero rival del PRI, Manlio y Claudia Pavlovich, en estos comicios no serán el Toño Astiazarán, Letty Cuesta, Alfonso Durazo, Lilly Téllez, Lorenzo De Cima, Dalia Laguna, “El Negro” Saldaña, Heriberto Aguilar y demás opositores en el juego electoral, sino alguien identificado con cuatro temidas letras que si les quita el sueño: AMLO.