COLUMNA INVITADA

Política en Movimiento/Angélica Beltrán

El reparto de candidaturas volvió a ser el punto de quiebre para muchos partidos al interior. En el PAN rompieron los Calderonistas con los Anayistas. Una ruptura que mostró que las dos corrientes de peso en el partido no tenían ya nada en común. Tan dispares mostraron ser, que fue difícil ver al PAN de Anaya más identificado con el PRD y MC que con el grupo del ex presidente michoacano.

Así, el PAN se fracturó inevitablemente y el partido perdió un importante capital político, pero sólo en cuanto a número, pues en términos de imagen los Calderón aportaban más negativos que positivos al partido que busca regresar a los Pinos, pero con un gobierno de coalición, y una visión distinta a la guerra contra el narco, sino con la visión de la tecnología como eje de un gobierno moderno.

Gabriela Cuevas, más de una década con “hueso”.- Para citar sólo un caso, en el reparto de candidaturas la senadora Gabriela Cuevas brincó a otro partido, a Morena, en vista de que Acción Nacional no le otorgó la plurinominal a la Cámara baja, como lo esperaba. Sin duda su petición era un abuso y desconsideración al resto de la militancia; ya que Cuevas suma 12 años ininterrumpidos en el “poder”: tres como jefa delegacional, tres como diputada federal –plurinominal- y seis como senadora plurinominal. //Ya era hora que dejara libre el paso a la militancia que espera en la fila.

Las salidas del PRI

El resquebrajamiento del PRI es un hecho consumado. El que las tres figuras clave del partido no sean priistas es síntoma de su decadencia. Miren: el candidato presidencial José Antonio Meade no es militante; el candidato a la jefatura del gobierno capitalino, Mikel Arriola, tampoco y el dirigente nacional del tricolor, Enrique Ochoa tampoco milita en el partido.

La pregunta obligada  --.¿Y los cuadros priistas dónde están?

La respuesta: --Relegados por el partido.

Los impresentables del PRI; Manlio y Ruiz Esparza. 

Antes de que se anunciara públicamente que quedaron fuera de la lista de las candidaturas plurinominales al Senado, los “impresentables”: Manlio Fabio Beltrones y Gerardo Ruiz Esparza; el sonorense buscó  limpiar su reputación y dijo horas antes a ese aviso, que renunciaba a la candidatura al Senado por parte del PRI; esto, para que se viera que la decisión fue de él y no que lo volvieron a batear.      

En cuanto a Ruiz Esparza, titular de la SCT, al parecer el PRI ya no le asegurará el fuero al secretario; púes como van las cosas, con el presagio de la derrota del tricolor y la corrupción en el gobierno federal, los priistas estarán en la idea de ¡sálvese quien pueda!

*Uno que ya tiene tablita se salvación es el ex diputado priista Toño Astiazarán, quien en la rebatinga por las candidaturas se quedó con las manos vacías en su partido; de ahí que pasó al Frente por México, que le ofreció la candidatura al Senado de la República.

 CEN del PAN recibe a Astiazarán y veta a Murrieta.

El trato político que siempre mostró Astiazarán con los otros partidos fue la llave de su ingreso al Frente por México, coalición que lo recibió con los brazos abiertos.  Pero el diputado federal Abel Murrieta no corrió con la misma suerte.

Tras la negativa de la gobernadora Claudia Pavlovich de ser elegido candidato del PRI a la alcaldía de Cajeme, el ex procurador buscó refugio en el Frente, pero no lo admitieron, según revelaron diputados del PAN. La razón, el enfrentamiento directo que tuvo con panistas en esta LXIII legislatura por el caso Guillermo Padrés. El CEN del PAN se la cobró. Lo vetó y con ello Murrieta se quedó sin tablita se salvación en este proceso electoral.