COLUMNA INVITADA

La Viña del Señor

Está tan pa´tras la marca tricolor en Guaymas, que la gobernadora Claudia Pavlovich, decidió jugársela con el PVEM, ese mismo que en Chiapas ha “rompido” –para no abandonar los usos de moda—con el PRI controlado por Luis Videgaray y Aurelio Nuño.

Y el afianzamiento que la venida de Pepe Toño Meade a Sonora la semana pasada hizo en la figura de Manlio Fabio Beltrones, demostró que todo el poder está en sus manos, incluso la carrera por la gubernatura en 2021 para su hija Sylvana.

La necesidad del precandidato y su caída en las encuestas y sondeos, hicieron salir de su cueva al expresidente Carlos Salinas padrino del número dos en la estructura electoral priísta Aurelio Nuño y el reencuentro con dos dinosaurios como el propio Manlio y Miguel Angel Osorio Chong en Hidalgo, ambos por cierto odiados por el grupo itamita de Videgaray.

Guerra y transición

La guerra interna que incluye en el repertorio una cruenta lucha entre tecnócratas contra políticos; la filtración de expedientes de apoyos al PRI en el caso de Chihuahua, una información que ha exprimido el gobernador panista Javier Corral, marcha de por medio y dejó expuesto a Beltrones y que se achaca a Miguel Angel Osorio Chong; la purga en la Secretaría de Gobernación con la llegada de Alfonso Navarrete Prida, pieza del grupo Atlacomulco; la crisis del PVEM en Chipas por la imposición de Roberto Albores, como precandidato del PRI a la gubernatura de la mano de Aurelio Nuño, a quien humilló Osorio cuando la matanza de Nochixtlán y con quien se la jugó el gobernador verde Manuel Velasco.

Desde el 2000 se sabe que el sector corporativo del PRI es incapaz de llevar votos a las urnas y que sus liderazgos se ahogan en el desprestigio más atroz.

Salida estilo Colosio

Ni la urgencia de una salida con el modelo Luis Donaldo Colosio de 1994, que en su mítico discurso del 6 de marzo, tomaba “sana distancia” del presidente en turno Carlos Salinas, parece animar al mentor de Meade y al propio aspirante priísta no militante, ante la debacle que viene.

DE ahí que haya golpeado la intención del heredero el apellido de buscar una diputación local en Nuevo León por un partido opositor al PRI, lo que despoja a ese partido de uno de sus activos políticos más valiosos: su mártir moderno.

Y está tan mal la cosa, que ya se habla de una transición pactada y de contactos por medio de Esteban Moctezuma y Ricardo Salinas Pliego entre Los Pinos y el equipo de AMLO.

Caciques de un desvalido PRI porteño

Antonio Astiazaran, es la cabeza de un grupo que por años controló al PRI porteño, vía Lorena Garibay y Susana Corella Platt. La estafeta la tomó luego Otto Claussen a través de Manuel Ibarra y Jimena Jaramillo.

El gallo del alemán para el partido y a quien mandó al PRI a aprender el oficio de grillo, Luis Alejandro “El Gato” Bárcenas, quien llegó a la CNOP, nunca cuajó para el trabajo grilleril.

Sin embargo por encima del Toñito y el Otto, se encuentra la figura del Morroño Marco Antonio Llano Zaragoza, en cuya mano han comido desde “El Cachorro” Ulloa Cadena, Alfonso Poncho Ayala, José Luis Marcos León Perea, Felipe Hernández, Chuy Garza, Jorge Enríquez Valle, Goyito Alvarado, Almita Campos, etc., etc.

La caballada “priyista” no luce flaca, ¡¡está fámelica!!

La desconfianza se anidó en el partido desde que en 2015, el entonces alcalde Otto Claussen, se hizo del crédito de Bansi tras negociaciones en lo oscurito con Guillermo Padrés, pues desde Hermosillo, el entonces secretario de gobierno Roberto Romero López, quien acaba de se deportado de los yunaites, obligó a los regidores blanquiazules, el hoy paquista Javier “Tacitas” Peralta y Luis Felipe “El Grillo” Valenzuela, a votar por el endeudamiento y que se vio reforzada con los acercamientos del teutón con Roberto Dagnino para entregar el ayuntamiento al PAN en 2015.

El PVEM al mejor postor

Luego de que se supo de que el partido del Tucán, lleva mano en la asignación de candidaturas en Guaymas y Empalme, sus bonos se han elevado, no por su eficacia política, sino porque está en el lugar y en el momento adecuado.

Si antes nadie pelaba a los verdes, hoy Daniel Cardozo, su dirigente local, es uno de los más buscados y más vapuleados en las redes sociales por ciertos enredos familiares.

Hasta “El Gato” Bárcenas, se maquilló de verde por si se ofrece, como igual Leonardo “Gallo” Rodríguez se calentó.

El Otto, quiere ser candidato “sandía” –verde por fuera, rojo por dentro-- para la diputación federal por el 04 distrito y les hace ronda.

Voy derecho... al vacío

Igual suena su socio Astiazarán, quien a pesar de su impresionante y atemorizante grito de guerra “Voy derecho y no me quito” y una ruda movilización de “sus bases de apoyo” fue dejado fuera de una candidatura al senado, que fueron apartadas para la heredera del apellido Beltrones, de nombre Sylvana y para el “Maloro” Acosta, protegido de Ricardo Mazón.

Al Toñito, a quien sus padrinos usaron como punta de lanza, no le alcanzó el apoyo de la familia Bours, ni el aire que le metió el grupo mexiquense para poner a prueba en sus terrenos a Manlio y sus compinches estatales.

Esa batalla por el senado, la tenía perdida de antemano y hoy solo desfiguros cometerá en su loca estrategia al puro estilo priísta de presiona que algo obtendrás, de ahí que no tarda en bajarle tres rayitas a su espontánea rebeldía y para quien la candidatura a una curul federal sería un premio de consuelo.

El lastimoso colofón de esta penosa aventura protagonizado por quien gracias al PRI obtuvo todo, quedará para la historia, hoy que el sistema político padece una crisis terminal.

Señales de la crisis política: Figuras para llorar

Reflejada localmente tal crisis en la carencia de figuras políticas relevantes, sin un trabajo y una trayectoria que las respalde y en hechos incontrovertibles se denota una despiadada, cínica y ambiciosa lucha por el poder y los beneficios.

Al interior de Acción Nacional Francisco Bueno y Manuel Villegas, sin ninguna autoridad moral, cada cual –uno por medio de un video de zombie-panistas y otro con una carta a Eufemia-- con una parte del grupo de Los 40´s de su lado, exigen al PAN estatal una elección interna para sacar al candidato por la alcaldía, en la cual Lorenzo De Cima, busca reelegirse.

Por rumbos de Morena, el grupo del profesor Omar Flores, aliado del “aboganster” Osvaldo García Cisneros, tratan de minar las escasas esperanzas de Sara Valle y el PT de Rodolfo Lizárraga, de hacerse de la candidatura a la alcaldía por la alianza Morena-PT-PES.

Dentro de Movimiento Ciudadano, opera a sus anchas y “a su leal saber y entender” Marcos Ulloa, partido al que lleva al matadero de la mano de “El Chino” Juan Gabriel Cinco, el Jesús Reyes Heroles naranja y quien se vende como gurú de algunas iglesias cristinas.

En el Frente PAN-PRD-MC, Jesús “El Negro” Saldaña, dueño de la constructora Cabo Haro y patrón de César Lizárraga y Alonso Arriola, mete presión y anuncia que le competirá al profe José Guzmán, de la tribu de Los Chuchos, la candidatura a la diputación federal por el 04 distrito.

La alianza PRI-PVEM-PANAL, naufraga en la incertidumbre y el Morroño Llano, su jefe político local, ya mero se convence de que el tricolor carece de candidatos ganadores y de que ni Susana, ni “El Gallo”, ni el Otto, conmueven multitudes y de que el Verde no pinta.

Entre los independientes Ernesto Uribe y Servando Rodríguez, también van derecho y no se quitan… y en un descuido el tren de la democracia los puede arrollar en cualquier momento.

Y el PAN no se queda atrás y con la probable reelección de Lorenzo de Cima hay quienes amenazan con incendiar al partido.

Ante esa situación para llorar, ya anda más falta que los cuates Urracas, se apunten para alguna candidatura, se comenta con sorna en las mesas de café.

Si lo anterior no es para derramar lágrimas, hincarse, rezar, ofrecer misas y varias peregrinaciones al cerrito de la Virgen a la entrada sur de Hermosillo, quiere decir que en el manicomio sin bardas, la realidad vuelve a superar a la ficción…

 

 

.