COLUMNA INVITADA

A los políticos profesionales les ha dado por mimetizarse en lo que no son. Y en eso han caído los diversos candidatos independientes, que no son tales, cuando le entran a la liza electoral con otros fines aviesos.

Lo hizo Jaime Rodríguez, cuando luego de renunciar al PRI, partido en que militó un montón de años, y con el apoyo de poderosos capitanes de la empresa regia se lanzó al ruedo y alcanzó la gubernatura de Nuevo León.

Independientes en la órbita estratégica de los partidos

Hoy “El Bronco”, busca dividir el voto, perdón, la candidatura presidencial, junto a Margarita Zavala, Pedro Ferriz de Con, quien lo acusa de usar el aparato de gobierno neolones para la juntada de firmas, la abanderada del zapatismo Marichuy Patricio y “El Jaguar” Armando Ríos Pitter. Según algunos cálculos del 8 al 9% de los votos levantaran dichos candidatos sin partido.

La reunión del viernes de Margarita, Miguel Angel Manera y Rafael Moreno Valle, puso en jaque al Frente Ciudadano por México, al pedir selección abierta del candidato presidencial, en donde participaran los independientes que quisieran.

En la elección del Estado de México de este año, la candidata independiente María Teresa Castell, le hizo el caldo gordo al PRI y fracturó el voto opositor al grupo Atlacomulco, como igual lo hizo la corriente perredista ADN de Héctor Bautista, quien se opuso a la alianza con el PAN, tal como actualmente dinamita el apoyo del PRD al Frente Ciudadano por México.

Tras la huella masónica: tache a la marca independiente

Aquí en el puerto desde hace tiempo ha cundido la especie de que un grupo de empresarios, profesionistas, asesores de todo y grillos sin oficio, ni beneficio, andan armando una planilla de ayuntamiento para disputarle a tú a tú la alcaldía el año próximo a las aves del mal que son los partidos políticos a quienes acusan de llevar al despeñadero al puerto.

Ese grupo que encabezan Ernesto Uribe, Javier Ballesteros, Sergio Cervantes, Servando Rodríguez, Rosario Ayón, entre los que dan la cara y además Beto Vázquez, Rogelio Sánchez y otros y cuya presentación pública fue una manta colgada invitando a sumarse a los interesados, se manejan sordamente y todo hace indicar que descreen de la corrección política.

Esos “iluminados” conforman algo identificado como grupo “Zero”, una especie de comité o grupo compacto, al estilo del salinista que diseñó Manuel Camacho Solís para tomar el poder, que es el cerebro que dirige la operación del proyecto independentista para Guaymas, algo así como los conspiradores de Querétaro, entre los que se encontraban Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Josefa Ortiz de Domínguez e Ignacio Aldama, pero en versión corregida y aumentada.

Se sabe desde antes de la guerra de independencia e incluso de que nacieran a la vida política-electoral los partidos, que existían las cofradías, una especie de sectas de los diferentes ritos masónicos en torno a las cuales se aglutinaban figuras y proyectos, como lo eran la yorkina y la escocesa. Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero, pertenecieron a ellas, como don Benito Juárez y un sinnúmero de políticos y servidores públicos a lo largo de la historia nacional.

Y todo hace indicar que la masonería vuelve a estar presente en este proyecto, que de independiente nada más tiene el nombre, cuando caritas muy conocidas vuelven a aparecer públicamente reivindicando demandas sociales. Eso sin duda es una tache a la marca independiente, pues a la logia masona en Guaymas pertenece tanto priístas, perredistas como panistas.

En 2012, la secta mandó brindar apoyó al doctor José Luis Marcos León Perea, por ser miembro de ella, como igual se hizo en 2015 con Carlos Enrique Gómez Cota en Empalme.

La coyuntura política, está obligando a esos grupos semisecretos a dar la cara y a enseñar las cartas, tal como sucedió con la organización ultraderechista “El Yunque” en 2000, cuando de la mano de Vicente Fox y el PAN, ascendió a posiciones de poder y a la que Felipe Calderón, excluyó.

Timonel de la derrota: el camaleonismo masónico

Y para completar el cuadro, han sumado a dicha aventura a Vicente Castanedo, quien militó en el PSUM y luego en el PAN en 1991 cuando José Ramón Uribe buscó la alcaldía y luego ha fungido como funcionario electoral en diversos procesos comiciales y se vende como “experto en alquimia lectoral”. Vicente, por cierto, es reconocido como gran master de la masonería local y le rinden pleitesía sus cofrades. La juega de Fouché y le habla al oído a Ernesto Uribe.

En 2009 no pudo hacer alcalde a Librado Navarro Jiménez cuando intento buscarla por Movimiento Ciudadano, ni a Sara Valle la llevó a la diputación local en 2015 por el PT, ni al “hermano” León Perea, ese año cuando pretendió llegar a la casa de piedra.

Así, el “master”, representó en 2015 al PRI en el Consejo Municipal como en 2012 lo hizo en el distrital y al PT en el distrital. Tanto el PRI y como el PT perdieron dichos comicios.

La infiltración del Consejo Distrital el 2012 por la gente de César Lizárraga, armó una gran escándalo al interior de la logia y el panista Héctor López, participante en los hechos fue sometido a juicio por intentar perjudicar a otro miembro, es decir a León Perea.

Partidos velan armas

Y mientras estos “independientes” arman castillos en el aires y se revuelcan en sus sueños color de roja, los partidos políticos, como instrumentos de poder que son, se reactivan y velan armas para enfrentar la competencia electoral, a la par que sus suspirantes mueven sus fichas para hacerse de las candidaturas en juego.

En ese ajedrez político, el papel de los padrinos, patrocinadores o impulsores de las diferentes figuras será crucial como siempre. Existen figuras como el Morroño Llano, con capacidad para apoyar a varias fuerzas políticas a la vez, como en 2006 lo hizo con el Toño Astiazarán, en 2009 con César Lizárraga, en 2012 con Otto Claussen y en 2015 con su ahijado Lorenzo De Cima.

Actualmente el equipo morroñista se encuentra en fase de reagrupamiento con Julián Luzanilla Contreras, Alfonso Ayala, Bulmaro Pacheco, Jorge Enríquez Valle, Gregorio Alvarado, Miguelito Salas y otros más. Incluso el regidor Marco Antonio Ulloa, “El Cachorro”, desde cuando militaba en el PRI, comía de la mano del Morroño.

Por el lado del resto de los partidos acontece lo mismo. El Frente Unido por Sonora, constituido por el PAN y el PRD, reorganizan sus fuerzas para dar la pelea y refrendar la alcaldía y la diputación local.

Lorenzo De Cima, como jefe político en el municipio será pieza vital en eso, así como el contar con un PRD bien compactado y sin tanta dispersión de sus tribus, es decir que Chuchos de Nueva Izquierda jefaturados por el profe José Guzmán, Diablos de Oliver Flores Bareño y demás, habrán de hacer causa común bajo el liderazgo de Miguel Angel Armenta.

El MAS, quien en 2015 participó en una alianza de facto con el PAN, por ser un partido de nueva creación, apenas está por dar los primeros pasos y buscará mantener el registro levantando el 3% de los votos del padrón. Porfirio Villa Brito, ya alzó la mano a una posible candidatura.

Morena, es seguro que irá en alianza con el PT a pesar de la animadversión de morenistas como Santos Alberto Tarín, Heriberto Aguilar  y muchos más en contra de Sara Valle, quien afianza relaciones con Manuel Villegas, único precandidato sin partido.

A Movimiento Ciudadano, le falta definirse si se integrará al Frente en el estado o correrá solo. De optar por lo segundo, el empresario Sergio García, está más que puesto para ser su candidato a la alcaldía.

Un paseo por las nubes

Y si estos “independientes” del cuento, sin ningún peso social real, piensan que acceder a la alcaldía porteña será como un día de campo o como quitarle un dulce a un niño del kínder andan mal y no pasará mucho tiempo para que despierten de ese sueño guajiro.

Los intereses en juego son muchos y están muy arraigados… O sea que el changarro será chiquito pero tiene dueño….

Al tiempo…