COLUMNA INVITADA

La Viña del Señor

Nunca como ahora la grilla está desbordando al puerto de puertos. La aldea de pescadores de “El Turco” Plutarco Elías Calles, padre fundador del PRI, se encuentra más alborotada que una gallera. Todo mundo parece ambicionar la mano de doña Leonor o les apremia una candidatura a lo que caiga para el año entrante.

En sus calles hay más aspirantes que transeúntes. Los partidos políticos rebosan de precandidatos a un cargo de elección popular. Morena, el partido del Peje, cuenta con más tiradores que militantes y ahora hay menos con la corrida de toros de los ediles Enrique Enríquez Baca y José María Cházaro, quien no alcanzó ni a rascar el padrón de militantes morenistas, aunque se sabe que su corazoncito más que de izquierda latía por el Paco Bueno, grupo al que ha pertenecido de siempre.

El retorno del “jefe” Paco alborotó la bitachera

Para tentalear el escenario clínico de la política local, el solo aviso del retorno de Francisco Bueno Ayub, a la aldea, hizo que más de tres brincaran de contento, pues lo ven casi como el Mesías que los va a salvar de la ruina, una vez que vivieron de su mano su época de oro en el gobierno de Guillermo Padrés, cuando los colocó en diversos puestos burocráticos.

Estos huérfanos de los afectos de Lorenzo De Cima y marginados de la vida partidista más conocidos con el remoquete de Los 40´s, ese grupo conformado por quienes acostumbrados a vivir de la ubre presupuestal, fueron hechos a un lado por innecesarios o por ser verdaderos estorbos para la facción que controla el partido y que apoyó a David Galván en contra de Adrián Espinoza, el acople del Paco y candidato de sus seguidores.

Los “paquistas”, que meses antes se aglutinaban en torno a la figura del diputado Manuel Villegas Rodríguez, una de las llantas ponchadas en el Congreso del Estado y dado a votar según la línea de “El Pano” Salido, su verdadero jefe de fracción, abandonaron al Villeguitas a quien dejaron solo en compañía del Goyo Cota Almodovar una vez que “el patrón” como le llaman les tronó los dedos y ahí van cual corderos al matadero Víctor “Moño” Flores García, Carlos “El Perro Mocho” Dueñas, Javier “Tacitas” Peralta, Carlitos Cortez, Omar Núñez Caravantes, entre otros más.

Pero, ahora que la diputada Célida López Cárdenas, renunció a las filas albiazules, por negársele el derecho de ser candidata a una senaduría reservada para Ramón Corral Avila y que en Morena no ha sido del todo bienvenida y s ele anda atravesando Petra Santos, los inconformes azules ven menos chanza de ir a hacer grilla en el pejismo, con los que Adrián Espinoza, uno de los promotores de Rafael Moreno Valle, ha mantenido contacto.

Así de limitadas son las posibilidades de los detractores de Damián Zepeda, el verdadero poder detrás de Galván en el PAN-Sonora, en donde habrá de imponer y repartir candidaturas a su gusto. Por lo pronto en el PAN porteño ya pararon orejas de las intenciones del Paco y los suyos, que son dividir al partido para sacar raja en beneficio de “alguien”.

Tardó más en sacar la cabeza que le tundieran en todos los espacios.

Al Paco su negro pasado padrecista lo condena y una candidatura por el Frente Unido por Sonora (PAN-PRD), es inviable, por Morena no tanto.

Los independientes: La Cenicienta enseñan las orejas del lobo

La tan llevada como traída opción independiente que un grupo de empresarios, profesionistas, ociosos y grillos sin oficio, ni beneficio están impulsando para mandar al “basurero de la historia”, diría el viejo Marx, a la clase política en el municipio está a muchas leguas de cuajar.

Y el asunto, no es que no tengan razón en su crítica al quehacer de los partidos actualmente convertidos en franquicias muy costosas para la ciudadanía y cuya rentabilidad ha dejado mucho que desear, es decir son un muy mal negocio para quienes invierte en ellos y sufragan por sus candidatos, es decir el sufrido pueblo, el tema crucial es no hay gente seria que le quiera entrar a jugarse su prestigio y buen nombre en una aventura que es una todo un volado.

Así de sencilla es la cosa. Se dice que el grupo promotor de registrar una planilla independiente para ayuntamiento es visto con recelo por muchos, porque no creen en su sinceridad y otros le ven las orejas al lobo.

En Guaymas, son muy conocidas las figuras de quienes convocaron inicialmente a tal intento: Ernesto Uribe, Rogelio Sánchez, Luis Uribe, Servando Rodríguez, Sergio Cervantes, Javier Ballesteros, Beto Vásquez y algún que otro más acelerado.

El solo nombre de los citados concita desconfianza o al menos un levantamiento de ceja, cuando es conocida su falta de militancia política y su carencia de compromiso con las causas sociales más álgidas.

Por ejemplo, a excepción de Cervantes, ninguno de ellos participó en las marchas de protesta por el incremento de los combustibles a los que convocaron organizaciones como el Movimiento No al Gasolinazo, ni el curado Congreso Nacional Ciudadano, cuya célula encabezan Angelita Flores y Nacho Velarde “El mata perros”.

Al parecer a Sergio, le ha tocado la ingrata tarea de dar la cara e invitar a quien le intereses participar en la “planilla dorada” de cabildo, aunque se ha cuidado bien en no pronunciar mucho a quien habrá de encabezar la Liga de la Justicia independiente, un lugar reservado para el verdadero dueño del bat y las pelotas, tan, tan tan: ¡¡¡¡Ernesto Uribe!!!!... “El Bronco”, la Marichuy del EZLN o “La Margara” (o los tres juntos), que salvará a Guaymas.

Lo cierto es que a alguno de estos personajes, más allá de la alucinada, su sensibilidad le ha dado para participar en labores del Club Rotario o el Club Leones o a la mejor en patronato de la Cruz Roja, pero es una labor que han realizado porque aspiran a formar parte de la muy reservada socialité porteña, de ahí que no han sido capaces de armar una estructura en la cual sostener la operación política electoral que los lleve a la casa de piedra.

En 1997, Sara Valle, usó a la organización de deudores de la banca “El Barzón”, para apuntalar y catapultar sus ambiciones. Desde ahí pudo tomar al PRD por asaltó y luego la alcaldía, en un escenario favorable y no tan revuelto como ahora y dentro de una estrategia diseñada desde palacio de gobierno por Manlio Fabio Beltrones y operada en Guaymas por Julio Ramón Luebbert Duarte y a la que se prestó Jesús Zambrano, “El Tragabalas”, el candidato a la gubernatura perredista.

Si la intención de “estos independientes” es fragmentar el voto para favorecer al PRI, ya se verá. El juego que se traen también se conocerá tarde o temprano, pero por lo pronto llama a la risa por utópica y hasta inocente.

Por lo pronto andan desesperados pues no cuentan con bas electoral y tienen hasta el 17 de enero para expresar sus intenciones de competir y del 18 de enero al 6 de febrero es el plazo para juntar las firmas de apoyo, algo así como el 3% de la lista nominal, que para tratándose de ayuntamiento se serán 3,376.

De priísta a Morenovallista number one: un pasito natural

Para nada extrañó que Manuel Villegas, apareciera a un lado de su exmentor Antonio Astiazarán en un evento de Energía Sonora en Guaymas Norte y de que se haya destapado como un convencido impulsor de la candidatura presidencial del exgobernador poblano Rafael Moreno Valle, luego de ser relegado del grupo parlamentario de Acción Nacional en el Congreso del Estado, por su manía a traicionar y a engañar.

El legislador tiene rato haciendo labor en diversas colonias guaymenses a la que ha invitado a cuadros como la doctora Karla Córdova, quien luego se le retiró.

Ante la cerrazón que percibe en el grupo que controla al PAN en la entidad, Villegas, se ha acercado a otras fuerzas y ya se le hace como candidato por el MAS, el partido emergente de Guadalupe Curiel, dueño de un colmillo retorcidos en asuntos de la grilla y a quien le urge refrendar el registro levantando el 3% de los votos de la lista nominal en 2018.

Lo anterior no es descabellado si se parte del hecho que a Manuel, le urge un partido que lo cobije y al MAS figuras con presencia, peso y jalón, en lo cual Villeguitas, tiene tiempo invirtiendo.

Dicha opción es viable de fallarle sus cálculos de la capacidad de presión o negociación de Moreno Valle, para hacerlo candidato de su causa imponiéndolo en el PAN, pues sostiene que en Guaymas nada más dentro de Acción Nacional villeguistas y lorencistas, es que decir los paquitas no cuentan.

Para el Frente Unido por Sonora, la alianza del PAN y PRD, no es opción su candidatura.

Una izquierda que se pasa de zurda o sorda

La izquierda en Guaymas da lástima. Rodolfo Lizárraga del PT quiere asustar con el petate del muerto, que es la candidatura a la alcaldía de Sara Valle, quien en las últimas campañas en que ha participado ha sido un fracaso.

En Morena, la situación está más que crítica. No tienen candidatos. Nunca trabajaron para hacerse de un espacio en la comunidad y ahora apagan las consecuencias. Morena ni siquiera a izquierda de café llegó. Una candidatura de Osvaldo García, va directa al fracaso.

El PRD, en cambio apuesta su futuro al Frente Ciudadano por México, pues fuera de ahí es un partido en extinción. Localmente ha ido de más a menos y ahora no es ni la sombra de lo que fue en 1997, cuando ganó la alcaldía y a punto estuvo de triunfar en el 04 distrito electoral con Florencio Zaragoza.

Movimiento Ciudadano, tampoco ha sabido despegar por si solo y también se juega su resto con el PAN y el PRD y promueve a Sergio García Razcón, como su carta fuerte para ir por la alcaldía en una hipotética planilla frentista, en caso de que Dolores del Río, le baje dos rayitas y deshaga su alianza de facto con Claudia Pavlovich, de 2015.

Priístas en la mira

En el PRI algo no encaja. Se dice que el jefe de jefes paró los trabajos hasta mediados de diciembre en tanto se decide a quien apoya.

La calentura de Otto Claussen, quien sueña con la reelección puso nerviosos a muchos, pues la ven como una total locura ante el tiradero que dejó en la comuna.

El control ejercido por el clan Claussen sobre la estructura y los órganos internos está sofocando la vida partidista. Por eso abrió la válvula para darle juego a otros grupos de peso al interior y concedió la Fundación Colosio para que la presidiera Martín Larios, representante de la Happy Family de Mundo Chávez.

Lo cierto es que el partido está siendo copado por puros burócratas sin experiencia de campo y sin militancia real. Ejemplo lo es la misma presidenta Jimena Jaramillo.

En ese juego de espejos, que es la batalla por las futuras candidaturas, los que mandan no quieren repetir los errores de 2015, habida cuenta que el grupo que perdió esa elección es el que maneja al partido.

Dentro de todo el entramado que se está armando para enfrentar la elección de 2018, al PVEM, le está destinado desempañar un rol vital, pues más que un aliado dócil o mera fauna de acompañamiento, tendrá el papel de gran movilizador de los votantes para neutralizar el daño que pudiera causar un PRI copado y manejado conforme a los intereses de los Claussen.

La gobernadora Claudia Pavlovich, hasta donde se sabe no confía en su partido, pero no quiere pelearse con nadie, de ahí que se haya diseñado una vía alterna para sacar adelante la encomienda de Manlio, si es que éste personalmente no se involucra como en 2015 en los comicios, debido de que s ele menciona como posible coordinador de todas las campañas priístas.

Con esta caballada tan flaca y de locura: Susana Corella u Otto Claussen (PRI), Manuel Villegas (PAN, MAS o Morena), Ernesto Uribe (I), Paco Bueno (PAN o Morena), Osvaldo García (Morena) y Sara Valle (PT) y estos políticos tan alborotados y deschavetados, para que quiere enemigos Guaymas… ¡¡¡¡El manicomio abrió sus puertas, aguas!!!!