POLÍTICA

Águeda Barojas Ontiveros

Era 12 de noviembre del 2012. La cita estaba pactada para las 13:00 horas y los regidores de la administración 2012-2015 sabían a lo que iban: endeudar a Guaymas, esa era la misión.

Una misión que parecía imposible, sino es porque el PAN ayudó a cambio de que el Congreso del Estado, también le aprobara a Alejandro López Caballero, endeudar a Hermosillo.

Una hora antes de la sesión, a los regidores del Partido Acción Nacional (PAN) les ordenaron desde la dirigencia estatal de su partido que lo aprobaran todo.

La regidora del Partido del Trabajo (PT) Jazmín Gómez Lizárraga, hoy Secretaria del Ayuntamiento y sobrina del diputado local, Rodolfo Lizárraga, una hora antes me declaró categóricamente que no votaría a favor.

Llegando a palacio municipal, el entonces presidente municipal, Otto Claussen Iberri, la llamó a su oficina y en la sesión votó a favor.

Por qué votaste a favor? Le cuestioné a la hoy Secretaria del Ayuntamiento. Porque me amenazaron, respondió.

Después Otto Claussen Iberri regaló a Rodolfo Lizárraga un terreno al sur de la ciudad para la construcción de un CADI, que nunca se concretó.

La única regidora que no aprobó fue Prudencia Alcantar, quien representaba en el cabildo al hoy desaparecido PRD.

Nadie me puede contar porque estuve en esa sesión de Cabildo donde Otto Claussen Iberri pidió a los regidores su aprobación para buscar un crédito de hasta 365 millones de pesos.

Las obras prometidas

Para justificar la solicitud presentó una serie de obras, que en su mayoría quedaron en buenas intenciones

En su listado incluía una plaza de la familia, un centro de operaciones de Protección Civil, el Mercado de Mariscos, que si se construyó pero con recursos de Conapesca.

Además, obras de drenaje y agua potable para las comunidades yaquis, el bulevar de Microondas que saldría a El Tular.

En el dictamen también se incluyó la restauración de plazas del centro histórico, plantas tratadoras, el bulevar El Vigía, entre otras.

Luego de la autorización que el cabildo le dio para buscar y contratar crédito de hasta por 365 millones de pesos, se acordó que una vez que tuviera la oferta regresaría el tema al cabildo para conocer las condiciones del crédito.

En el acuerdo 4 inciso primero del acta de sesión de cabildo se estableció que una vez que el banco autorizara el crédito y convenida con la entidad financiera la fecha para la suscripción del contrato, el presidente municipal deberá comunicar al Ayuntamiento dicha fecha así como las condiciones propuestas para los efectos legales a que haya lugar. Eso jamás ocurrió porque Otto Claussen no regresó ni por la feria. Y para qué si ya tenía los millones.

Todos estaban advertidos

A finales de 2009, cuando iniciaba la administración del alcalde César Lizárraga (PAN), el Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización de Sonora (ISAF) advirtió por primera vez sobre el déficit del municipio.

A pesar de eso, en mayo de 2011, su administración firmó un contrato con Banca Mifel por 41 millones de pesos para adquirir luminarias mediante la figura de un contrato de arrendamiento puro.

El trato era que ese crédito tan cuestionado se pagara antes de que concluyera su administración.

No fue así y los 6.5 millones que no pagaron los heredó Otto Claussen Iberri, quien no quiso pagarle a MIFEL y al llegar al gobierno, Lorenzo De Cima, la deuda se volvió impagable.

Tanto César Lizárraga como Otto Claussen estaban advertidos de que Guaymas ya no tenía capacidad financiera para endeudarse, lo que evidentemente les importó un comino.

Guaymas llevaba tres años con pésimas calificaciones en los informes anuales del ISAF.

De 2010 a 2012, su evaluación en materia de liquidez y gestión financiera fue “no aceptable”.

Las auditorías lo confirman: la sombra de la insolvencia llegó para quedarse. Sin embargo, en el cabildo de Guaymas no se dieron por enterados y como ya todos saben el 12 de noviembre del 2012 se consumó el otro atraco.

La danza de los millones

El 26 de julio del 2013 Otto Claussen firmó un crédito a 20 años por 365 millones de pesos con Bansi SA, institución de banca múltiple. Para obtenerlo, Guaymas comprometió sus ingresos presentes y futuros por concepto de participaciones federales.

Sin embargo a Otto Claussen se le complicaron las cosas. Efectivamente pese a que se había firmado con Bansi el crédito por los 365 millones de pesos resultaba imposible tomar dicho crédito, la razón era sencilla, los genios que decidieron firmar con Bansi no eran tan genios, porque resulta que los 50 millones de pesos de esos 365 millones que debía de ser utilizados para pagar el crédito de 50 millones de pesos que el municipio había celebrado con Banorte en la administración de Antonio Astiazarán, no podían tomarse porque la tasa de interés que se había acordado en el crédito celebrado con Bansi era muy superior a la tasa de interés que se estaba pagando a Banorte, por lo que saldría mucho más caro el crédito con Bansi que el de Banorte.

Más enredados que un chiguili en atarraya

En lugar de que en una acto de transparencia, sensatez política, liderazgo y de privilegio de la legalidad, Otto y sus compinches optaron por ocultar a Cabildo que era más caro pagar a Banorte el crédito con dinero de Bansi y en consecuencia solicitar de cabildo la autorización de reducir el monto del crédito a 315 millones en lugar de 365, debido a que los tiempos no les daban, aceptar el error implicaba otro acuerdo de Cabildo, regresar al Congreso del Estado, las publicaciones en el Boletín Oficial del Estado, suscribir los convenios modificatorios, inscribir en los registros de deuda federal , estatal y municipal, los contratos respectivos, por ello prefirieron y consintieron, con la complicidad de los funcionarios de Bansi, seguir con el atraco.

Y así fue, Bansi entregó al Fideicomiso los 315 millones y el fideicomiso entregó al Municipio los 315 millones,  los actores de esta infamia, fueron los encargados de sellar su destino, las prisas los alcanzaron y la justicia divina se hizo presente, la teoría de la mala suerte del delincuente que el criminólogo mexicano Jaubert ha creado se hizo presente,   increíblemente en el contrato de crédito en la cláusula Sexta relativa a la amortización del crédito establecieron 240 mensualidades que sumadas dan la cantidad de 400 millones de pesos y no 365 millones, Otto y los directivos de Bansi no tuvieron el valor ni el arrojo de aceptar tal ilegalidad, mucho menos lo comunicaron a cabildo, quizá ni ellos lo advirtieron sino hasta que la administración de Lorenzo de Cima lo trajo a la luz pública.

Como si fuera poco, el recapitular implicaba que para el Presupuesto de Egresos del 2014 no quedara contemplado el crédito Bansi, lo que para la lógica de Otto era impensable. Evidentemente le importó un carajo la legalidad, pese a ser abogado.

Preguntas y más preguntas

Por qué fueron 315 millones de pesos y no 365 como el cabildo lo había autorizado? Por una sencilla razón, porque la tasa que les ofrecía BANSI por los 365 MDP era más alta que la de Banorte. Aún así, firmaron por 315 MDP.

Claussen Iberri pidió autorización para un crédito de hasta 365 millones de pesos porque 50 millones iban a ser destinados para pagar una deuda que el municipio tenía con BANORTE desde la administración de Antonio Astiazarán Gutiérrez. Eso tampoco ocurrió.

Para administrar los recursos, se creó un fideicomiso administrado por BANSI y en la cláusula séptima del contrato, referente a las instrucciones al fiduciario, se le pidió “recibir y resguardar” los fondos hasta que “se acredite fehacientemente” la liquidación del adeudo previo con Banca Mifel. Esto tampoco ocurrió y como ya sabemos Mifel demandó al Ayuntamiento y tras meses de litigio, obtuvo una sentencia definitiva a su favor en mayo de 2016.

Una vez en el poder Lorenzo De Cima, las cuentas bancarias fueron embargadas y después de meses de negociaciones acordaron pagar 15 millones de pesos, 8.5 más de los que quedó a deber César Lizárraga y que no quiso pagar Otto Claussen a pesar de que para obtener los 315 MDP debía liquidar esa deuda.

Lorenzo De Cima pagó a MIFEL 11 millones de pesos, dejándole a Sara Valle Dessens, un adeudo de 4 millones, los cuales pagó con dinero que el gobierno del Estado debía a Guaymas por concepto de prediales y que fueron gestionados por Rodolfo Lizárraga y no por su cuñado.

El alcance de la catástrofe financiera

Para dimensionar la magnitud de la catástrofe financiera a que nos condenaron es importante ventilar a la luz pública una serie de cantidades que tienen que ver con el crédito y fideicomiso Bansi.

Si se permite que continúe el atraco a Guaymas y contra su gente, para septiembre del año 2033 el Municipio deberá de haber pagado 315 millones del crédito y alrededor de 700 millones de pesos por intereses ordinarios, más de 30 millones de pesos por gastos de administración del fideicomiso y por lo menos 24 millones de pesos de costo de   calificadoras, lo que evidentemente es impagable.

Para la administración 2018- 2021 se verá incrementado los intereses moratorios, pero será la administración 2024- 2027 la que resentirá y sufra quizá de la parálisis financiera municipal, dicha administración habrá de pagar $38,699,940.00 a capital y más de 110 millones de pesos a intereses, las finanzas municipales no dan para pagar dicho crédito. Es evidente que se maquillaron los números para obtenerlo.

El pago de la deuda por administraciones municipales:

2012-2015.-   Mensualidad 1- 24.

                     Monto de la mensualidad, $61,665.00

 Capital         $1, 479,960.00 M.N.   (PAGADOS)

                    Intereses ordinarios, $39, 170,000.00 M.N. (PAGADOS)

                      

2015-2018.-  Mensualidad 25-60

                    Monto de la mensualidad, $71,665.00 

                    Pagos a capital $2, 579,940.00 M.N.

                   Pagos a intereses ordinarios   $65, 000,000.00 M.N. (PAGADOS)

 

2018- 2021.- Mensualidad de la 61 a la 96

                    Monto de las mensualidades:

                    61- 72:            $71,665.00

                    73-84:             $141,665.00

                    85-96:             $191,665.00

                   Capital              $4,499,,940.00 M.N.    

                   Intereses ordinarios   $110, 000,000.00 M.N. a $130, 000,000.00 M.N.

 

2021- 2024.-   Mensualidad de la 97 a la 132

                       Monto de las mensualidades

                       97-108:           $181,665.00

                       109-120:         $201,665.00

                       121-132:         $441,665.00

                       Capital             $9,899,940.00  

                       Intereses ordinarios $120, 000,000.00 M.N. a $135, 000,000.00M.N.

 

2024- 2027.-   Mensualidad de la 133 a la 144

                       Monto de las mensualidades

                       133-144:         $641,665.00

                       145-156:         $1, 041,665.00

                       157-168:         $ 1541,665.00 

                       Capital        $38,699,940.00 M.N.    

                       Intereses ordinarios $110, 000,000.00 M.N. a $130, 000,000.00 M.N.

 

2027-2030.-    Mensualidad de la 169 a la 192

                       Monto delas mensualidades

                       169-174:         $2, 041,665.00

                       175-180:         $3, 398,332.00

                       181- 186:        $3, 791,665.00

                       187-192:         $4, 041,665.00

                        Capital            $132,389,942.00 M.N.    

                       Intereses ordinarios $110, 000,000.00 a $130, 000,000.00 M.N.

 

2030-2033.-    Mensualidad de la 193 a la 240

                       Monto de la mensualidad

                       193-199:         $4, 291,665.00

                       200-204:         $4,541,665.00

                       205-210:         $4, 545,665.00

                       211-221:         $4, 741,665.00

                       222.- 239:       $5, 041,665.00

                        240:               $ 5, 042,665.00 

                       Capital              $175,200, 940. 00 M.N.

                       Intereses ordinarios $110, 000,000.00M.N. a $130,000,000.00 M.N.

 

MIFEL es historia, BANSI sigue siendo una pesadilla

Ante las irregularidades detectadas, la administración que encabezó Lorenzo De Cima decidió acudir a tribunales para librar a Guaymas de una deuda histórica bajo un contrato leonino y con una institución que vio en Guaymas una gran oportunidad de negocio.

En su momento Carlos Mexia, director jurídico del Ayuntamiento de Guaymas declaró a MILENIO que BANSI tiene responsabilidades al haber incumplido una parte del contrato, en particular, por haber transferido los recursos al Ayuntamiento sin constatar la liquidación de la deuda con Mifel.

“El manejo del crédito otorgado por Bansi fue “oscuro e irregular”. Quienes nacen hoy en este puerto histórico cargan ya sobre sus hombros el peso de una deuda impagable”, declaró ante Milenio el ex funcionario.

 La demanda

Después de meses de estudio y análisis en abril del 2018 la administración pasada demandó ante el Juzgado Segundo de lo Civil en la Ciudad de México a BANSI y ex funcionarios.

El Juez ordenó 13 medidas cautelares, entre ellas que la Secretaría de Haciendo y Crédito Público devolviera a Guaymas cerca de 4 millones de pesos mensuales de las participaciones federales que se iban a pagar la deuda con BANSI.

De eso han pasado ocho meses y a la fecha el Gobierno del Estado ha desacatado la orden judicial dejando a Guaymas sin unos 30 millones de pesos.

En la demanda 326/2018 ante el Juez de Distrito en Turno de Material Civil de la Ciudad de México, contra BANSI también se demandó a Otto Clausen Iberri, la ex Síndico Oralia Sánchez Hernández, el ex tesorero Manuel Ibarra Salgado, el ex Secretario del Ayuntamiento, Ramón Leyva Montoya y contra la Notaria Pública número 28 de Hermosillo, cuyo titular fue el encargado de realizar la escritura del crédito y fideicomiso BANSI.

En la demanda se establece que la Notaria Pública, Ivonne Corral Gaona, fue demandada por haber realizado las escrituras y dos convenios modificatorios, además porque nunca debió haber autorizado el crédito BANSI porque traía una irregularidad e ilegalidad ya que el crédito era por 365 millones y el documento que autorizó el Notario Público fue por 400 millones de pesos.

Durante la pasada administración BANSI se negó a contestar dos requerimientos que se le hicieron con corredor público, donde se le cuestionaba el por qué había entregado el dinero al municipio en violación a la cláusula séptima del contrato del fideicomiso.

Por este tema, el Ayuntamiento de Guaymas inhabilitó al ex alcalde Otto Claussen Iberri, pero además presento denuncia en la Fiscalía Anticorrupción de Sonora.

 El nuevo atraco

Muy oportuno resultó para algunos personajes públicos que el Ayuntamiento de Guaymas no tuviera solvencia económica para pagar aguinaldos.

En octubre pasado la alcaldesa Sara Valle Dessens, pidió al cabildo autorización para solicitar un crédito de 24 millones de pesos para hacerle frente a ese compromiso.

A pesar del llamado de algunos regidores a no endeudar más a Guaymas, los ediles de la coalición Juntos Haremos Historia, votaron a favor y Valle Dessens comenzó a buscar el crédito.

Los bancos dijeron que no, que no le podían prestar a Guaymas porque consideraban una operación riesgosa. Y cómo no, si desde hace años viene arrastrando una insolvencia financiera producto de los malos manejos y malas decisiones.

Como por arte de magia, alguien intervino ante BANSI. La suerte les favorecía, la alcaldesa los necesitaba, era ahora o nunca.

BANSI se mostró dispuesta a salvar la situación, siempre y cuando el Ayuntamiento de Guaymas se desitiera de la demanda 326/2018.

De armar todo se encargó su cuñado, Santiago Luna García, quien ha demostrado menos capacidad que la alcaldesa y eso ya es mucho decir.

El tesorero preparó el terreno a favor de Otto Claussen Iberri y BANSI sin importarle violar la Ley.

Encontró mil justificaciones para convencernos de que esa demanda no tenía razón de ser, que había sido una demanda electorera y que ellos iban a reconocer la deuda o sea se iban a desistir. Y así lo hicieron. El 10 de enero del 2019 el desistimiento firmado por él, su cuñada y el Síndico, ingresó al Juzgado.

Ya nomás faltaba esperar la buena nueva. Es decir, que BANSI les prestará los 17 millones de pesos que ocupan para pagar aguinaldos.

Pero la buena nueva no llegó. Como balde de agua fría le cayó a la alcaldesa la noticia que Lorenzo De Cima Dworak le dio en la pasada sesión de cabildo.

El edil panista le dijo que el desistimiento había sido rechazado. Ni ella ni su cuñado lo sabían porque en el remedo de desistimiento que firmaron no pusieron dirección para oir y recibir notificaciones. De ese grado la ignorancia.

La alcaldesa no rebatió lo dicho por el ex munícipe, se vio por descubierta en una operación que tramaban perpetrar en lo obscuro, sin que nadie lo supiera, sin embargo una vez más , la mala suerte operó en el tema de Bansi.

Quedó al descubierto la manera temeraria que tanto el Síndico Muncipal , como la Alcaldesa y el sorprendente y cantinflesco cuñado hiper incómodo, sin tener facultades para desistirse intentaron so pretexto del crédito para los aguinaldos de beneficiar a ex funcionarios publicos y sobre todo al ex presidente municipal Otto Claussen Iberri y al banco Bansi, pisoteando el futuro del Muncipio y de su gente.

La prueba del delito

¿Desconocía Sara Valle la historia de la deuda con BANSI? Sí, si la desconoce y no es una justificación, es una crítica. La desconoce porque es una mujer con una capacidad muy limitada. Solo basta oírla hablar para darse cuenta.

Es manipulable y de eso se aprovechó su cuñado y sus aliados pero fueron tan burdos que dejaron huella.

La prueba del delito está en el remedo de desistimiento que firmaron el tesorero, la alcaldesa y el síndico.

Casualmente, fueron a ratificar firmas del desistimiento con la Notaria Público 28 de Hermosillo, Ivonne Corral Gaona, la misma con la que el ex alcalde Otto Claussen Iberri, acudió para realizar las escrituras del crédito y el fideicomiso con BANSI.

La misma Notaria demandada por la pasada administración dentro del expediente 326/2018.

La misma que el año pasado apareció en la lista del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para ocupar una diputación plurinominal en el Congreso del Estado.

De ese tamaño el interés de Sara Valle Dessens por desistirse de la demanda contra BANSI.

Patadas de ahogada

Sara Valle Dessens da ahora patadas de “ahogada” al querer culpar al ex alcalde Lorenzo de Cima del rechazo del desistimiento.

Y es que el ex alcalde junto con los regidores, Ernesto Uribe, Sergio Carlos García y José Luis Portillo Liera, enviaron al Juzgado Segundo de lo Civil en la Ciudad de México un telegrama donde le hicieron ver a la Juez María Magdalena Malpica Cervantes, que el desistimiento era illegal.

Segura estoy que al alcaldesa desconoce el fondo del tema, sus declaraciones manifiestan su ignorancia.

Sara Valle debe de dejar justificar su incompetencia y sus complicidades. Que le pida a BANSI que conteste los requerimientos, que pague los daños y perjuicios que ha causado al municipio o reestructure la deuda o bien que continue con los juicios hasta que el Juez resuelva.

Debe dejar de cubrirle las espaldas a los responsables y dejarlos que en tribunales se defiendan. Que expliquen en qué se invirtió el recurso porque eso no ha quedado claro.

¿Acaso también hará alguna maniobra ante PGR por la demanda penal contra Otto Claussen y aliados, la cual ya está en el escritorio del nuevo delegado?

Pagar aguinaldos solo fue el pretexto. Búsquele por otro lado.

Mientras la alcaldesa de Hermosillo, Célida López busca deshacerse de la concesión del alumbrado público con la que El Maloro condenó a esa ciudad, la de Guaymas busca alianzas con los verdugos. De ese tamaño la enorme diferencia entre las mujeres que hoy están en el poder.

Búsquele en el gobierno federal, con el presidente Andrés Manuel López Obrador…¿O no tiene cara para verlo?