POLÍTICA

Águeda Barojas Ontiveros

El que entra en política sale achicharrado, eso ya lo sabemos, pero nunca ningún ex presidente había resultado con quemaduras de tercer grado en los primeros cien días de gobierno.

No sé si la alcaldesa Sara Valle padece el trastorno de la desrealización, una alteración de la percepción o de la experiencia del mundo exterior del individuo de forma que aquel se presenta como extraño o irreal, o de plano cree que somos pendejos.

Es verdad, en la política como combate vale todo, y lo que cuenta no es demostrar tu buena fe sino ganar la pelea, pero ganando también se pierde.

¿Para qué sirve ganar peleas a costa del desprestigio, del descrédito?

Ella cree que va ganando la batalla. Si no lo creyera no manejaría un mensaje triunfalista como el que va a ofrecer mañana al pueblo de Guaymas.

¿Pero cómo entender a Sara Valle Dessens? Propongo crear un manual que nos permita comprender su naturaleza.

De entrada lo que sabemos es que Sara Valle no es la mujer que la política actual demanda para transformar el país.

Lo vimos en 1997 cuando gobernó Guaymas y la historia se está repitiendo 20 años después, pero ahora con una alta dosis de cinismo.

Sara Valle no es ni honesta, ni congruente, ni capaz y ahora se ha vuelto cínica, combinación perfecta para el desastre de gobierno que tiene en tan solo cien días.

Que gran atrevimiento lanzar una invitación a diversos sectores de la población para que este martes a las 11:00 horas escuchen su mensaje de los primeros cien días.

Cien días en los que la alcaldesa ha demostrado incapacidad y un rosario de ilegalidades.

¿Qué ha hecho Sara Valle en cien días de gobierno? Si en 1997 su slogan fue un Gobierno de Ciudadanos, hoy en día debería llamarse Gobierno de Familiares.

Puso a su cuñado en la Tesorería, a sus primas en el DIF, la Profeco y otras dependencias.

En el deporte, salud y DIF, tiene a toda una familia, la familia Velarde. Su secretaria particular, tiene a su hija en Imagen y a su esposo en el DIF.

Su consuegra, la mamá de las novias de sus hijos es funcionaria municipal.

A cada regidor morenista, salvó al profe Portillo, les dio cargos para sus familiares o amigos.

El cuñado tiene a sus compadres y amigos. Nomás faltó el perro en la nómina.

Viola la Ley constantemente, se opuso a quitarle privilegios a los regidores, de tal manera que la propuesta del edil morenistas, José Luis Portillo Liera, duerme ya el sueño de los justos.

Caro nos van a salir las horas “nalgas” que les pagamos a los regidores morenistas por levantar la mano.

Sara Valle sabe que la única forma en la que puede controlar a los ediles de su granja es con dinero. Porque dice el dicho: con dinero vota el perro.

En cien días de lo único que pudiera hablar Sara Valle es de su complicidad con PASA, con Otto Claussen y BANSI, con un empresario radiofónico, a quien por debajo del agua le darán millones de pesos a cambio de que sus medios de comunicación ya no vean lo que vieron en triple dimensión en el trienio pasado y como pago por los favores hechos durante campaña.

¿De qué más puede hablar Sara Valle? Puede hablar de las comilonas en el Hotel Armida, de las posadas familiares, de los Baby Shower, de sus viajes a Estados Unidos, de su falta de capacidad para gestionar recurso para el pago de aguinaldos, entre otras cosas más.

En vísperas del mensaje que dará a cien días de gobierno, por cierto un evento innecesario e intrascendente, la alcaldesa anunció un recorte de personal.

Es verdad que la nómina del Ayuntamiento de Guaymas desde hace una década ha sido un lastre.

El único que pudo, en su momento, adelgazar la nómina fue Carlos Zatarian González, quien dejó una plantilla laboral de mil empleados.

Luego de dejar el cargo, los demás se encargaron de engordarla, de cumplir compromisos de campaña a costillas de los guaymenses. Igual que lo hizo Sara Valle.

El 40 por ciento del presupuesto de Guaymas se va precisamente en la nómina.

Sin embargo, la preocupación de Sara Valle por este tema no es genuino, no es legitimo, no es auténtico.

El recorte anunciado dejará a 400 trabajadores fuera de la administración pública, lo que seguramente generará enojo, porque lo más probable es que los despidan al margen de la Ley.

Pero Valle Dessens podrá violar la Ley constantemente, pero tiene buen corazón, ya está buscándoles chamba en Maquilas Tetakawi. Si tan buena gestora es ¿Por qué no acomodó a toda su familia, a la familia de sus funcionarios y regidores en esa empresa?

Como dijo José Luis Portillo Liera, regidor de Morena en la sesión pasada donde se aprobó el presupuesto. Es usted una hipócrita!!!

Mira que querer adelgazar la nómica para lograr ahorros pero a su prima y funcionario consentido les incrementa el sueldo en un 50 y 30 por ciento, mientras a los Policías cero.

La propuesta de eliminar gasolina, viáticos y apoyos sociales para regidores no pasó porque ella no lo quiso.

Cien días de tropiezos, de declaraciones desafortunadas, de un gobierno cuyo tesorero trabaja en la clandestinidad porque se siente vulnerable, al grado de que la presidenta tiene que salir de su oficina, cruzar la Avenida Serdán para ir a Tesorería a discutir temas con su tesorero-cuñado.

Cien día de sesiones de cabildo que la han exhibido como una gobernante deshonesta, mentirosa, incapaz y corrupta.

Dar dadivas a regidores a sabiendas de su ignorancia y ambición también es corrupción.

¿Qué va a decir mañana Sara Valle a cien días de gobierno? Que bajaron los indices delictivos, que PASA no pasa y que tiene convertido a Guaymas es un muladar o que taparon cien baches y que repararon cien lámparas,

Qué va a decir Sara Valle que no sepamos ya.