POLÍTICA

Águeda Barojas Ontiveros

La gira de Andrés Manuel López Obrador por Sonora estaba anunciada desde unos 15 días antes de que rindieran protesta los alcaldes de la coalición “Juntos Haremos Historia”.

Para Guaymas no pudo ser más oportuna su visita, luego de que el domingo 16 de septiembre, la alcaldesa Sara Valle Dessnes, rindiera protesta y desatara desde entonces un escándalo nacional por proponer a su cuñado en la Tesorería Municipal.

La historia de cómo llegó a ser tesorero Santiago Luna García ya la conocemos, pero vale la pena refrescarle la memoria, ya que Valle Dessens preparó una cuartada que no resultó tan perfecta para medios estatales.

La alcaldesa declaró que no fue ella quien hizo Tesorero a su cuñado, que fue el cabildo. Impresionante el cinismo.

No dice por supuesto que le sacaron la vuelta a la Ley, falseando información para obtener la carta de residencia, cuando todos sabemos que Santiago Luna García no vivía en Guaymas.

Tampoco dice que obtuvo 13 votos, de los cuales uno fue de ella y que la Ley le prohíbe votar por su afinidad y cercanía con la persona propuesta.

Conforme pasaron los primeros cinco días de su gobierno se hundía más. De ser nota local en unos cuantos medios, pasó a ser nota estatal y después nacional.

Nomás abría la boca y cavaba su propia tumba. Desafíó al tigre.

Se le advirtió antes, durante y después y no entendió. Estiró la cuerda y reventó.

El Tigre llegó enojado a Sonora, como hace 20 años, cuando en 1998 era dirigente nacional del PRD y estuvo al tanto del conflicto que Valle Dessens tuvo con sus regidores y el partido.

El presidente electo de México sabe quién es Sara Valle Dessens, supongo que como a todos, le cuesta trabajo pensar que en 20 años no maduró políticamente hablando.

Él es un ejemplo de crecimiento. Ya no es el mismo político que conocimos en el 2006, ni en el 2012.

Sara Valle ganó gracias a la marca y si aceptó competir por la Coalición debió haber aceptado también las reglas del juego, pero fue todo lo contrario desafió al Tigre y el Tigre se enojó.

Antes de que asumiera el cargo dijimos que Sara Valle estaba aterrada y sola y fue precisamente eso lo que la hizo cometer tantos errores.

Como en el pasado, se aferró a una figura que lejos de beneficiarla la perjudicó en el arranque de su gobierno.

De los errores del pasado se aprende, pero ella no aprendió y tropezó de nuevo con la misma piedra.

20 años después los personajes son distintos, pero su co-dependencia sigue siendo la misma.

Lo dijimos también durante el proceso electoral: Sara Valle tiene que empezar por reconocer que hace 20 años se equivocó, porque si no está condenada a repetir los errores. No lo reconoció y se volvió a equivocar.

La alcaldesa prefirió seguir victimizándose y echándole la culpa a terceros. Esta vez hizo lo mismo, culpó al PRI y a Lorenzo De Cima de estar detrás de esta “campaña”.

Fue el mismo Andrés Manuel López Obrador quien echó abajo sus mentiras al rechazar ayer en Nogales, el nepotismo y los gobiernos familiares.

Unas horas antes de estar en Guaymas medios estatales cuestionaron a los senadores Lily Tellez y Alfonso Durazo sobre el caso y ambos rechazaron el nepotismo de la alcaldesa. Lily Tellez fue más directa: Tiene que sacar al tesorero, dijo.

Pero el tiro de gracia se lo dio el presidente electo cuando en su discurso rechazó el nepotismo, sin decir nombres claro, dijo que no se valía meter a sus cuñados o abuelos.

A unas horas del evento de este sábado la alcaldesa Sara Valle Dessens estaba acorralada y no precisamente por el PRI o Lorenzo De Cima, como dijo en medios estatales para justificar sus torpezas.

Llegó la hora del evento y la agenda se modificó, la dejaron fuera de los reflectores.

En la agenda estaba incluida una participación de Valle Dessens, incluso, su departamento de Comunicación Social envió a los medios los puntos que manejaría previa bienvenida. Finalmente decidieron borrarla del mapa.

Los asistentes esperaban que Andrés Manuel López Obrador, se pronunciara también aquí contra el nepotismo, pero no lo hizo, total ya lo había dicho todo en Nogales.

Fue claro el desdén que el presidente elector tuvo hacia Valle Dessens en el escenario, ya que no solo no le dieron el microfono, sino que a diferencia de su gira por San Luis Río Colorado y Nogales, allá AMLO reconoció a los presidents municipales.

Durante su intervención de más de 40 minutos en ningún momento mencionó, ni por cortesía política el nombre de Sara Valle.

Pero no solo eso, cuando la alcaldesa se le acercó a regalarle la casaca de Los Ostioneros, su expresion fue nula. Ni una mirada, ni un gracias, ni una foto. Nada.

Santiago se Va

Una vez concluido el evento, el presidente electo de México se acercó a Sara Valle y le dijo al oído: Sara arregla eso. Esta bien, se va a ir, contestó la alcaldesa.

Posteriormente le entregó un folder con todas las peticiones que pensaba hacerle durante el evento, pero que obvias razones ya le no le permitieron.

El Estadio Va y Santiago se Va, por lo menos eso dijo.