POLÍTICA

La Viña del Señor 

El domingo primero de julio los electores mexicanos jugaron al límite. Entregaron todo el poder a un movimiento, que en su vida institucional –cuatro añitos— no tiene ni los dientes de leche.

Para Porfirio Muñoz Ledo, fue la primera elección democrática desde Francisco I. Madero.

Del 6 de julio de 1988 en que se cayó –y calló— el sistema y abrió las puertas del ascenso de la tecnocracia al poder con Carlos Salinas al 1º. de julio del 2018, en que AMLO obtuvo 30 millones de votos, pasaron treinta años y una alternancia por la derecha de doce años fallida.

Que ahora si nuestra democracia alcanzó su madurez, afirman algunos analistas. Que con su voto los ciudadanos legitimaron la democracia liberal y pusieron en un lugar casi testimonial a los partidos del sistema surgido en 1988: PRI, PAN y PRD.

Movimiento Ciudadano con la gubernatura de Jalisco para Enrique Alfaro la hizo, aunque ni tardo ni perezoso este se desvinculó de dicho partido y se prepara para los nuevos tiempos con lo que Dante Delgado, pierde a un poderoso aliado.

Los candidatos independientes también pagaron su cuota de derrota como opción viable en esta elección. Icónicos como “El Bronco” Jaime Rodríguez y Pedro Kumamoto, no pintaron.

“El Bronco”, perdió en su estado Nuevo León, en su municipio Garza y en la casilla en donde votó.

Y tal tsunami fue tan aporreador que Morena ganó en Cuernavaca sin tener candidato y en Amacuzac, Morelos, con el candidato Alfonso Miranda, en el tambo acusado de secuestro, narcotráfico y delincuencia organizada.

El PES, de la alianza “Juntos haremos historia”, que meterá 55 diputados federales y tendrá mayor bancada que el PRI y el PRD, perderá el registro al no alcanzar el 3% de la votación.

Al interior del PRI y del PAN, los análisis y cobros de facturas por el fracaso va.

Dentro del tricolor es una verdadera incógnita de que ni su voto duro alcanzó, lo que levanta olas de sospechosismo. ¿O sea que un sector del PRI apoyó a López Obrador, como segunda opción ante el desencanto del ciudadano Meade?

Cero gubernaturas y derrota en los 300 distritos federales fue el saldo del PRI. Hasta en Atlacomulco Morena los avasalló.

Con Anaya el PAN obtuvo la más baja votación desde la candidatura del Jefe Diego, hace 24 años.

En la otra cara de la moneda la coalición Morena-PT-PES logró la presidencia, la jefatura de la CDMX, mayoría absoluta en el Senado y Cámara de Diputados, innumerable alcaldías y cuatro gubernaturas, además de alzarse victoriosa en 29 estados.

Las promesas incumplidas de la democracia

Al hartazgo social, la pobreza insoportable, el desprestigio del gobierno del presidente Peña Nieto, la inseguridad desbordada, las malas campañas electorales del PRI y PAN, el fracaso de la coalición PAN-PRD, fiasco de las candidaturas, una ciudadana de Meade y otra aliancista de centro-derecha de Anaya, las promesas incumplidas de la democracia, que en 2000 traicionó Fox, el desprestigio de los partidos, el liderazgo providencial de don Peje, etc., etc.

Muchas son ahora las argumentaciones que se vierten para explicar la victoria arrasante de Morena, la nueva fuerza hegemónica.

La propuesta de gobierno de coalición fue hecha a un lado en las urnas, que parieron una fuerza hegemónica. La legitimidad que obtuvo el Peje, fue enorme.

Para Donald Trump, AMLO es la antítesis de Peña Nieto y eso le impone algo de respeto.

Pasar de la política ficción a la real politik

Hoy, ya no hay mafia del poder –hasta Carlos Salinas, felicitó al Peje— y con los empresarios otrora rapaces del Consejo Mexicano de Negocios y el Concejo Coordinador Empresarial, todo es reconciliación y miel sobre hojuelas. Vicente Fox, clamó por que le callara la boca.

La agenda del morenista es enorme y sus promesas de campaña monumentales, algunas en su momento fueron perversamente tergiversadas y otras rayaron en la vil utopía.

Y lo que se vislumbra será un gobierno de izquierda –conducido por la derecha— que empieza a perfilarse: Concentración de las compras en la SHCP para evitar la corrupción según Carlos Urzúa, futuro titular de la dependencia y Ley de Amnistía, justicia transicional, reducción de penas, legalización de algunas drogas, indulto en algunos casos, capacitación policiaca nunca antes vista, investigación con Comisiones de la Verdad de casos emblemáticos como las matanzas de San Fernando y Ayotzinapa, para pacificar el país, según Alfonso Durazo y Olga Sánchez Cordero, del gabinete de seguridad pejista.

De inicio buscó mandar mensajes para tranquilizar a los mercados, lo cual se refleja en la favorable flotación del peso y en el apoyo empresarial manifestado en la voz de sus principales capitanes: Carlos Slim, Claudio X. González, Germán Larrea, etc.

El líder vs. el mito: ¿AMLO, es de izquierda?

Desde Lázaro Cárdenas, en México, no había existido un gobierno de tendencia a la izquierda y no hay quien dude de AMLO, como un político profesional incrustado en esa corriente. Su origen es priísta y no comunista, ni promarxista.

Eso explica en choque ideológico de entrada con quienes formados en el leninismo y el guevarismo, como el subcomandantes Marcos –hoy Galeano— quien procede las Fuerzas de Liberación Nacional, que evolucionó a EZLN, vuelve a reeditar el enfrentamiento con Vicente Fox, cuya partida ganó el guerrillero.

Encaramado en la ola antisistémica mundial y abrigado por líderes latinoamericanos identificados con la izquierda, su arribo a la segunda economía de América Latina es vista como un paso estratégico para los países del patio trasero.

A pesar de la legitimidad que dan los votos López Obrador y el vasto poder obtenido, Marcos, es un opositor de cuidado por las causas que defiende y su colmillo y visión hizo que le ganara la partida a quienes se preparaban para dar la batalla desde la oposición –PRI y PAN— a Morena, cuyo papel hasta Enrique Alfaro, rechazó al desligarse de Movimiento Ciudadano.

Beltrones al asilo

En Sonora, AMLO mandó al asilo al beltronismo. Con 22 alcaldías en la bolsa, 20 diputados locales y 7 de 7 en las diputaciones federales, Alfonso “Poncho” Durazo, se convirtió en el hombre fuerte de la política sonorense y Memo Hopkins, se proyecta como enlace entre éste y la gobernadora Claudia Pavlovich, copatada en el Congreso estatal y en las principales alcaldías de guindas.

El resultado de los comicios colocó en una situación política muy complicada a la gobernadora Claudia Pavlovich, cuando empieza la declinación de su estrella y la cuesta hacia abajo de su sexenio.

Hay que reconocer que Manlio y sus operadores hicieron lo imposible por sostener el barco, pero fallaron.

Su estrategia de pintar de verde al PRI, cuyos colores eliminaron de la contienda, no pegó, como la compra del voto, robo de urnas, la movilización de malandros, el apoyo en corporaciones policiacas y todo el resto del Manual del Buen Mapache.

Mientras el Colosismo norteño ondeó bandera de victoria, el PRIAN, fue otra de las fuerzas venidas a menos y mandada a la banca. El Toño Astiazarán, su máximo exponente y Lorena Garibay, su pupila, no levantaron. En Cajeme, cuna del clan Bours, sus promotores, fueron avasallados por el tsunami amlista.

El MAS (Movimiento Alternativo Sonorense) de Guadalupe Curiel, a pesar de obtener dos alcaldías, perderá su registro. ¡Gracias por participar!

El intento de “reventón” de la elección en Empalme, lleva mensaje, que el IEE, parece que no captar y optó por la fácil. Alguien no quiere al Pantico Genesta, como alcalde.

Al menos de cuatro muertos la noche del domingo se tiene testimonio, sin que ninguna autoridad haya retomado el dato.

Esta elección fue una de las monitoreadas satelitalmente y de las más violentas.

En Guaymas, ningún panista o perredista juicioso iba a apoyar a Jesús “Negro” Saldaña, por lo que representaba.

Desde el alto mando azul vino la orden de ir con Heriberto Aguilar, con tal de derrotar al Otto Claussen, el enemigo de todos.

Ernesto Uribe, el candidato independiente, no figuró en el proceso.

 

El ADN de la victoria

Siendo realistas – la realidad, esa dama que siempre termina por imponerse— ni Sara Valle, ni Rodolfo “Fofo” Lizárraga, son morenistas, ni de izquierda. Y con el resultado, que ni Tatiana Clouthier, esperaba a nivel nacional , si se sacaron la Lotería.

Ambos fueron candidatos gracias a Jaime Moreno Berry y su PT. Ninguno está hecho para trabajar bajo programa político. Por eso Roberto “El Pipas” Palafox, quien según algunos malpensados estiró la mano a Lorena y dicen, hasta al Gato, es su gurú y eso ya es mucho.

Ya se verá si Sara, sin “El Barzón” y marido incómodo detrás, gobierna al estilo de “El Gobierno de Ciudadanos”, el proyecto que enarboló bajo las siglas del PRD en 1997, en su anterior incursión en la administración pública o solo se conforma para nutrir la nómina de funcionarios con el PT, una formación política carente de cuadros profesionales para cubrir la burocracia municipal.

Por eso no es gratuito la desconfianza imperante entre los morenistas para con los petistas triunfantes y sus “apoyadores”, apurados en tirar la ruina.

La crisis siguiente: romper el consenso

Con todo el poder en sus manos, Morena enfrentará tarde o temprano sus debilidades estructurales de no ser un partido político clásico, de aquellos que Giovanni Sartori, definía como pilares de la vida democracia.

Las expectativas que levantó su caudillo fueron altísimas. Una nueva crisis, sin partidos que ayuden a procesarla, por lo débil que terminaron el PRI, el PAN y el PRD y con el PES y el PANAL a punto de perder el registro, desparramará el peor escepticismo.

Dentro del shock que provocó la victoria morenista, surgen poco a poco voces que rompen el consenso. Algunas ONG´s se encabritaron ante la postura del Peje de imponer fiscal general a modo.

El EZLN, a través de Galeano y Moisés, parafraseando el slogan más conocido del Peje, soltaron para calificar al gobierno que viene: “Por el bien de todos, primero los huesos”.

Francisco Villa y Emiliano Zapata, a su leal saber y entender –a su modo, pues— advirtieron al autor de “La sucesión presidencial de 1910”, del peligro de ponerse en manos de sus enemigos.

“El apóstol de la democracia”, con la banda presidencial colocada en el pecho, se sabe, los mandó por un tubo…