POLÍTICA

La Viña del Señor

Si alguien dudaba que la crisis de los partidos estaba por tocar fondo, ya ni lo piense.

Si por ahí, algún despistado pensaba que la política era una actividad seria, mejor dedíquese a otra cosa más productiva y menos estresante.

Y si a la mejor, había quien se había creído aquello de que la ideología, la consistencia moral, las propuestas y los programas de gobierno iban a imperar en la contienda a punto de arrancar serían definitorias, ya deje de soñar.

La cruel realidad nos vuelve aterrizar caro lector: el pragmatismo, las complicidades, el cinismo, el padrinazgo, el servilismo y el chapulineo, serán las divisas que habrán de definir a quienes se desgarrarán las vestiduras en busca del voto popular este venidero 1º. de julio.

Unos verdes que nunca maduraron

En el PRI, serán como siempre, los clanes familiares y los apellidos poderosos quienes impondrán candidatos.

Así, los Mazón, los Luebbert y los Beltrones, han impuesto como candidatos a sus achichincles a lo largo y ancho de la geografía estatal, para enojo del Yaqui Power, asentado en Cajeme.

Todo parece indicar que los Claussen, se saldrán con la suya y el Otto, a quien le ruge por ciertas broncas salir del estado, aunque sea con una curul federal, amarró una candidatura, dejando en el camino al “Bebo” Carlos Zataraín.  

El PVEM, quien supuestamente llevaba mano en las candidaturas en Guaymas, ni siquiera fue tomado en cuenta. Ni un solo verde figura, ni siquiera de rebote, como aspirante a algún cargo, lo que demuestra el tamaño de la simulación.

Es más, hasta suena el diputado local por el PAN, Manuel Villegas, como coordinador de los candidatos priístas, como paso previo a su arribo a un subsecretaría en el gabinete claudillero, una vez pasado el proceso electoral.

Se afirma, que el compromiso de “Villeguitas” con la gober, es llevar al Congreso del Estado a su comadre Susana Corella.

Por su parte, sin mérito político alguno el primo del “Pano” Salido, “El Gato” Luis Alejandro Bárcenas y “El Gallo” Leonardo Rodríguez, esperan que el “dedo” los favorezca.

Por cierto, cuentan las malas lenguas, que el exobispo mormón y mapache del PRI René Sierra Munguía, anda desesperado para que lo tomen en cuenta, pues la Barra de Abogados que preside, pero no dirige, la cual desde siempre ha servido a los intereses priístas y oficiales, está tan desprestigiada socialmente, que sus bonos andan por los suelos y ni los verdes, menos los padrinos tricolores lo pelan en estas pizcas.

Prianistas al grito de guerra

Por eso, hace méritos “El Villeguitas”, movilizando a su gente en protesta por la imposición de la expresidenta del PRI local Lorena Garibay Ulloa, como candidata a la diputación local por el XIII distrito por la coalición PAN-PRD, cuyo futuro depende de la sala regional del Trife de Guadalajara, y cuya impugnación encabezan el exalcalde de Hermosillo Alejandro López Caballero y la diputada Carolina Lara, con asesoría, dicen, brindada por los expanistas Sergio Gutiérrez y el fiscal estatal de delitos electorales Pablo Chirinos.

Lo raro de las protestas de los “villeguistas”, es que para nada mencionaron al Toñito Astiazarán y al alcalde Lorenzo De Cima, quien los desquició con su decisión de reelegirse y solo se le fueron al cuello a Lorena, quien amenaza con quitarle base priísta a la comadre de Claudia Pavlovich.

La aparición repentina de Oscar González, quien en 2012 apoyó a Otto Claussen y en 2015 a José Luis Marcos León Perea, en las movilizaciones ante el Comité Directivo Estatal blanquiazul, dieron cuenta de la mano que mece la cuna.

Se habla incluso, de la salida de panistas inconformes, que pasarán a engrosar las filas de Morena.

La capitulación del Paco Bueno

A estas alturas del partido, Francisco Bueno Ayub, parece que dejó de soñar con aparecer en las boletas electorales. Su expediente personal ligado fuertemente al padrecismo le pesó.

Seguidores suyos como Víctor Flores y Jorge Torres, ya hacen equipo con sus odiados “lorencistas”, cuando no hace mucho formaban parte del aguerrido grupo de “Los 40´s” que apoyaron a Adrián Espinoza y a Carlos “El Perro Mocho” Dueñas, cuando pretendieron las dirigencias estatal y municipal del PAN respectivamente y aparecieron en un zombie-video escoltando al Paco Bueno, quien hablaba de principios y de democracia panista y exigía elecciones abiertas.

Hoy, dichos “paquistas”, están de vuelta al redil y a la nómina. Por lo pronto, ante tales tentaciones, su defensa a ultranza de los principios de doctrina de Acción Nacional, quedó en el pasado.

El extravío perredista: Lo negro del Negro

El que de plano anda haciendo sus necesidades fuera del hoyo es el candidato externo a la diputación federal por el 04 distrito electoral Jesús “El Negro” Saldaña, luego de hacer trizas las aspiraciones del profe José Guzmán, de ir por dicha posición.

Ni Oliver Flores, ni Jesús “El Chuy Pesado” García, ni menos Alonso Arriola, de su equipo de campaña, le han avisado al dueño de la “Cabo Haro”, que su reunión de hace días fue con los duales de la comunidad yaqui, y que dicho oso lo dejó bien quemado con las autoridades tradicionales, con lo cual se llevó entre las patas al mentado Frente PAN-PRD-Movimiento Ciudadano y al propio Toño Astiazarán, aspirante al senado.

Lo cierto es que “El Negro”, por ignorancia o por novato en las lides electorales, inició con el pie izquierdo, pero hasta eso que le encanta la lana y de izquierda no tiene nada. ¡Así cómo pues!

MAS de lo mismo

El PRD, luego de la salida de quienes se fueron en 2015 al MAS, el partido de Lupillo Curiel, quien pugnaba de una alianza con el PAN, quedó localmente al borde de la inanición.

Y si alguien pensaba que el anuncio de que Víctor Marín, quien guardó en su guardarropa el traje con el que pensaba protestar como diputado una vez que Manuel Villegas, dejara la curul, buscará la alcaldía por las siglas del MAS y de que Porfirio Villa Brito, será el abanderado masista a la diputación local, provocaría el alarido de las multitudes, se equivocó rotundamente.

Independientes ¿De quién?

Todo parece indicar que el afán de enfermizo protagonismo de los “candidatos independientes” Ernesto Uribe y Servando Rodríguez, que los llevó a querellar al INE estatal, por el retardo en la valorización de las firmas de apoyo ha sido su perdición.

Sin el empuje del arranque ambos hacen agua y corre el rumor que están por sumarse a la campaña de Movimiento Ciudadano y de su candidato a la alcaldía del expriísta Sergio García Rascón.

Parece, que los tipos del cuento, aprendieron que no se puede chiflar y comer pinole y que no por mucho madrugar amanece más temprano, pues la carencia de operadores políticos en su equipo de improvisados y Vicente Castanedo, no lo es, les daban nulas posibilidades de entrar a la competencia por la alcaldía y la diputación local.

Morena, el nuevo partido de las mayorías… grillas

Y aunque Morena, es el partido a vencer en la contienda electoral, en Guaymas, su nulo trabajo político y su falta de implantación territorial, ha puesto a los morenistas por su sequía de cuadros, en el predicamento incómodo de llevar como candidata a la alcaldía a un cartucho quemado, como Sara Valle, a quien el Congreso estatal le revocó el mandato en 1999 por violentar la forma de gobierno imperante, a pesar de que el entonces gobernador Armando López Nogales y el secretario de Gobierno Miguel Angel Murillo, “El ronco de la Ladrillera”, trataron infructuosamente de mantenerla en la alcaldía. ¡Nomás por eso!

La verdad de las cosas es que Heriberto Aguilar, Bogar Cañez, Osvaldo García, el profesor Omar Flores, ni demás morenistas interesados, además de la grilla, han hecho lo necesario para hacer del partido una opción seria y viable de gobierno en el municipio y en el pecado llevarán la penitencia.

Y aunque el río a simple vista pareciera estar más que revuelto, los ajustes y reacomodos, responden a la misma lógica de la lucha por el poder y los puestos públicos, como nueva forma del ascenso social, que ha desplazado al decoro, al mérito, al trabajo honrado y a la educación.

De ese tamaño la distorsión de la política democrática…