POLÍTICA

La Viña del Señor

Luego de la moda de los candidatos independientes en 2015 y su repliegue posterior en la elecciones de 2017 y su proliferación este año de cara a la elección presidencial del 2018, cuando el PRI arma toda una parafernalia para elegir por el dedo presidencial a un no priísta por primera vez en su historia, cuando contrario a la vieja usanza tricolor el destape lo hacía algún dirigente de sus sectores, hoy lo hizo un salinista de viejo cuño y pilar de la casta empresarial forjada a la vera de Carlos Salinas y sus privatizaciones, Claudio X. González Laporte.

El hartazgo social en contra de los políticos y sus partidos, metió presión para abrir la vía independiente para acceder a los cargos públicos monopolizada por los partidos políticos.

Si a partir de la privatización bancaria de 1982, un grueso número de empresarios pasó a formar parte de las filas del PAN, al cual fortalecieron con su visión empresarial y le dieron un nuevo dinamismo y ansias de poder, las candidaturas independientes responden a otro lógica, al agotamiento de la vida partidista por el control férreo que un grupo ejerce sobre su estructura o militancia al margen de la democracia interna.

El quid de los partidos

Desde siempre los partidos configuraron un ideal para la participación política organizada que sustituyó a las antiguas cofradías masones de los ritos escocés y yorkino, de la época de la independencia, luego durante la reforma sustituidas por los partidos liberal y conservador, hasta el surgimiento de los partidos Antireeleccionista de Francisco I. Madero y Liberal de los hermanos Magón hasta llegar al PNR, el partido que aglutinó a las diferentes facciones revolucionarias.

En los regímenes de corte comunista y desde la doctrina marxista-leninista, el partido fue concebida como una estructura de organización de la clase obrera para imponer la dictadura del proletariado. Con sus variantes Lenin aplicó tal doctrina de partido único y sin competencia electoral en la URSS, como Mao en China y Fidel Castro en Cuba. Caso diferente es el del FSLN en Nicaragua o el FMLN en El Salvador, en donde hay juego democrático. En México la hegemonía del PRI durante muchos años ahogó dicho juego por la existencia de un partido de Estado en donde la oposición era marginal, escenario que trata de reeditar el presidente Peña Nieto, con el uso político de las instituciones en contra de sus detractores.

Hoy el sistema de partidos por costoso y de baja rentabilidad social, se encuentra desprestigiado, de ahí que algunos sectores sociales vean como opción viable las candidaturas al margen de los partidos que funcionan como franquicias, con engendros como el PVEM, PES, Movimiento Ciudadano, PT o el PANAL, con dudosa representación.

Su punto de mayor proyección se dio con la elección del primer gobernador independiente en Nuevo León con Jaime Rodríguez, “El Bronco”, apoyado por poderosas fuerzas empresariales regiomontanas y al parecer utilizado para frenar al PT por los 100 millones de pesos que su gobierno le entregó para centros de atención.

Actualmente, dicha vía volvió a alcanzar resonancia cuando Margarita Zavala, frustradas su aspiración de ser la candidata presidencial el PAN; Armando Ríos Piter, “El Jaguar”, exsenador perredista; el comunicador Pedro Ferriz de Con; Marichuy Patricio candidata indígena del EZLN y del CNI y el propio Bronco, y un montón más que se registraron ante el INE como aspirantes a la grande como candidatos sin partido con el riesgo de fragmentar el voto a favor del PRI.

Asustar con el petate del muerto

En Sonora las candidaturas independientes no han tenido mucha aceptación, solo Terencio Valenzuela, aspirante al distrito federal 06 y Luis Fernando Rodríguez, quien pretende un sillón en el senado, andan en la etapa de recolección de firmas.

Sin embargo “El Yaqui Power”, que lidera el clan Bours en Cajeme, logró meter ruido y presión al interior del PRI, al amenazar el exgobernador Eduardo Bours y el exalcalde de Hermosillo Guatimoc Iberri, ir por las senadurías de forma independiente.

La “blofeada” hizo efecto y fueron José Antonio Meade y Enrique Ochoa, quienes hubieron de calmar las ansias boursistas. El “arreglón” estuvo tan bueno que el propio Lalo, hizo patente su fidelidad priísta y se llamó agradecido con su partido.

Tras bambalinas se dice, que ese grupo ya amarró mano en una de las designaciones de candidato a senador. En la otra está más que inamovible Sylvana Beltrones Sánchez.

Rodrigo, el menor de la familia, no descarta candidatearse sin partido, en caso de decidirse a buscar la alcaldía cajemense.

Ricardo, el proyecto del clan para la gubernatura el 2021 adquirió “El Diario del Yaqui”, un medio vital para ese propósito. Por lo pronto la jugarreta del independiente les funcionó.

Un Atlacomulco para Guaymas

Más que independiente, existe en Guaymas, una camarilla de empresarios y gente sin partido que aspiran a convertirse en verdadero grupo de presión, pues grupo de interés ya lo es desde hace rato.

Carcomido por el gusanito de la política, dicho grupo intenta crear y replicar una versión aldeana del grupo Atlacomulco fundado por Isidro Favela y ya aglutina personalidades y nombres locales para entrarle de lleno a la grilla y proyecta empujar a uno de los suyos a la alcaldía en 2018 y presentar una planilla ciudadana a la competencia. Su reto es armar algo así como una especie de “dream team” electoral.

Servando Rodríguez, Sergio Cervantes, quien participó en el Movimiento No al Gasolinazo, Beto Vásquez, Rogelio Sánchez, Ernesto Uribe, Javier Ballesteros y Jorge Falcón, integran esa inquieta camarilla de perfil empresarial que aspira a ejercer el poder político en el municipio y como lo partidos están muy quemados, tienen a la vista explorar la ruta independiente. En pocas palabras a los “batitos” se les calentó el corico y buscan erigirse en una alternativa plus-ultra en los comicios próximos.

La soñada candidatura proempresarial: privatización del poder

Algunos de estos personajes no pueden alegar haber estado marginados por quienes han ocupado los cargos públicos en últimas fechas. Tal es el caso del Beto Vásquez, quien con su constructora ha disfrutado de las mieles de la obra pública y Rogelio Sánchez, cuyo entró al relevo en la dirección del Deporte tras la renuncia de Oscar Rodríguez, además de que el empresario está identificado con “El Borrego” Ernesto Gándara Camou, quien en uno de sus inmuebles isntaló sus oficinas de enlace cuando buscó una curul en el Senado. Así que desatendidos e ignorados por los hombres del poder no se pueden calificar.

En el PRI, los brothers Claussen están adueñados de la estructura partidista. Por el lado del PAN, Damián Zepeda, secretario general del CEN, acaba de dejar claro que ahí solo sus chicharrones tronarán. El PRD, estará limitado por su integración al Frente Ciudadano por México. Movimiento Ciudadano, es controlado por los expriístas Marcos Ulloa y Sergio García Razcón, “coecheados” de cerca por José Ramón Uribe. El PT es propiedad exclusiva de Jaime Moreno Berry y dado en el puerto en usufructo a Rodolfo Lizárraga.

Así que por el lado de los partidos la cosa está difícil, ante falta de apertura más allá de su militancia y quienes ejercen el control y el presupuesto. No hay manera de penetrar tan cerradas estructuras a punto de la definición.

Un gallo en el ruedo: los pequeños grandes detalles

Y como con la pura calentura no basta para ganar una elección, al mentado grupo le falta definir al gallo o al valiente que habrán de lanzar al ruedo para disputarle la alcaldía a los partidos políticos, a otros posibles candidatos o a los poderes fácticos que los promueven.

Ese pequeño detalle, habrá de perfilar las verdaderas posibilidades de sobrevivencia en la grilla de la camarilla, pues anda fácil será enfrentarse contra los designios del poder fáctico regional, es decir del Morroño Llano Zaragoza y su grupo, ese si con poder de fuego, dinero y presión y por décadas el padrino de generaciones de alcaldes y políticos locales, en cuyo entorno han nacido y crecido. Por su oficina han pasado y habrán de pasar quien quiera llegar al palacio de la 22 y Serdán, como en su tiempo lo hicieron Sara Valle, Bernardino Cruz y Carlos Zataraín por la de Julio Ramón Luebbert Duarte. De ahí la independencia sea muuuy relativa de cualquier “independiente”.

Otro tema es el de la carencia de operadores políticos y electorales para apoyar el trabajo del posible candidato, porque la imagen no basta sola para posicionar a un personaje. Manuel Villegas, a través de sus años en campaña ha aprendido a operar en las elecciones, pues inició como coordinador de campaña del Toño Astiazarán en 2003. El petista de nuevo cuño Rooberto Pañafox, “El Pipas”, ha sido su gato en esos menesteres. Paco Bueno, ha hecho de esa actividad su mejor carta de presentación. En el PRI, Alfonso “Poncho” Ayala, Felipe Hernández y Gabriel Davis, han desempeñado ese rol, pero desde el arribo –casi abordaje— de Jimena Jaramillo al tricolor, están casi con un pie fuera del expartidazo ante la política de exclusión de los Claussen.

La estructura electoral es otro de los asuntos a analizar, porque un candidato independiente arranca sin el voto duro, que los partidos si tienen, pues el PRI cuenta con alrededor de 13 mil votos y el PAN como 8 mil. De arranque tales cantidades de votos casi seguros es algo nada despreciable.

Al ingeniero Pedro Romano, le propusieron entrarle a la “polla” como independiente, pero el “inge” es más priísta que “El Turco” y Hugo Efrén Márquez juntos y declinó el ofrecimiento. A Germán Uribe, se le menciona cada tres años que buscará la presimuni, pero “El Chimpitas”, no quiere saber nada.

Los partidos y sus candidatos de ensueño

En la boleta todo indica que aparecerán Manuel Villegas Rodríguez, quien de cuajarle sus arreglos con el diputado Epifanio “Pano” Salido, le se le podría mover una patita como posible candidato, aunque “Villeguitas”, jura que será por el PAN, en cuyo interior Francisco Bueno Ayub, identificado como “margarito”, sacude las aguas en igual sentido y ya se destapó como tirador a la candidatura a la alcaldía. El Paco, acogido por la disidencia panucha, se siente más forjado en el tinglado de la polaca, luego de pasar por la dirección de Alcoholes con Memo Padrés, de donde salió por piernas por sospechas aclaradas y luego de dejar la tesorería de Durango, por sospechas no aclaradas. Con esas credenciales por “adela” arropado con “pura fichita” como Omar Núñez Caravantes, “El Tacitas” Javier Peralta, “El Toro” Tapia y demás panitas huérfanos, que vivieron tiempos dorados durante el padrecismo y ven al exregidor como una chanza de volver a la nómina. De aferrarse el Paco a su loca aventura de volver por sus fueros llevará a Acción Nacional al matadero. El tipo está ponchado antes de agarrar el bat. Su padrecismo del pasado lo condena.

Sara Valle Dessens, luce más que amarrada como candidata por el PT, mientras en Morena, ha recibido fuerte rechazo y en su horizonte aparece el abogado Osvaldo García Cisneros, como aspirante a la candidatura pejista a la alcaldía.

Por el lado del PRI, Enrique Claussen, pisa fuerte con la estructura partidista bajo control, aunque la inconformidad que existe al interior del tricolor pudiera de un momento a otro desatar los demonios. El fuego amigo va. Luego del involucramiento de su jefa Rosario Robles en la “estafa maestra”, el “Bebo” Carlos Zataraín, no ha asomado la cabeza. Entre los priístas de buena cepa existe la máxima de que cuando el partido se divide pierde.

Sergio García, es perfilado por sus esbirros Marcos “Cachorro” Ulloa, Gabriel “Chino” Cinco y demás especímenes de Movimiento Ciudadano, como el as bajo la manga para abanderar al naciente Frente rumbo a la presidencia municipal, por lo que le tocará lidiar con los arranques del Paco Bueno y sus achichincles, a quienes se les cuecen las habas y les urge por entrar a la puja electoral y tirar la ruina.

Del proyecto político maquilador de Félix Tonella Luken y Luis Felipe Seldner, que incluía inicialmente usar al PAN dado sus contactos con Javier Gándara Magaña o en su caso al PRI, llevando como candidata a Susana Corella, poco se ha sabido.

La Zaragozada, una familia que considera como patrimonio propio la alcaldía guaymense, también trae entre manos lanzar “un independiente” y ya afila las garras en pos de esa encomienda. Perfil, trabajo de campo y recursos hay. Hasta nombre del elegido(a) se “barajea” ya. Todo hace suponer que habrá sorpresas. Punto.

Así de raro está poniéndose el ambiente político en Guaymas con la oferta de candidatos digna de un Buen Fin… ¡¡¡dios nos agarre confesados!!!…