POLÍTICA

Águeda Barojas Ontiveros

Una semana muy intensa, de muchas emociones, ilegalidades, desplegados, desplantes y espectáculos baratos, vivió Guaymas.

La semana inició con un ridículo desplegado que la alcaldesa Sara Valle Dessens, publicó en Reforma, un periódico fifi y conservador que el Presidente no lee.

El desplegado según los que ya han publicado media plana en ese diario, debió haber costado 250 mil pesos.

Sara Valle fue el hazme reír en el Estado con un desplegado que a todas luces resultaba innecesario y en el cual le pedía ayuda desesperada al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, cuando al día siguiente Alfonso Durazo tenía programada un visita a Guaymas.

El martes 13 el Secretario de Seguridad Pública Nacional se reunió en esta ciudad con la Gobernadora y alcaldes del sur de Sonora.

Antes de la reunión se conoció en todo el Estado, lo que desde el jueves 8 de agosto le informé en el noticiero "Hablemos Claro" de la Super Grupera, que estos municipios tendrían mando militar.

Pobre Presidenta mire que atreverse a declarar que el desplegado funcionó cuando minutos antes Alfonso Durazo dejó en claro frente a decenas de medios nacionales, estatales y locales, que esas reuniones las estaba realizando en todo el país.

La alcaldesa se quiso colgar la medallita de la reunión, pero no le funcionó y aunque fingió no saber, nos costó 250 mil pesos su caprichito.

De zoofilia, corralitos y cosas peores

Y cuando parecía que ya no podía pasar algo peor, la alcaldesa Sara Valle Dessens en un arranque de soberbia y locura atentó contra la dignidad y la libertad de prensa al instalar un corralito tan chafa como su gobierno para limitar el trabajo de los medios incómodos.

Los arranques de la presidenta son preocupantes, solo ella tiene la capacidad de salir de un escándalo para meterse a otro.

Ha sido incapaz de resolver los grandes problemas que tiene la ciudad, pero con una facilidad que asusta, todos los días genera un problema nuevo. Así como en 1997.

Hay temas más importantes que atender como para que una primera autoridad siga obsesionada con los medios que la cuestionan y que exhiben todas sus ilegalidades y actos de corrupción, los cuáles realiza sin el menor pudor.

Inseguridad, basura, la falta de obra pública y el desorden administrativo, son solo unos cuantos ejemplos de la tarea que tiene y de la cual no se ocupa.

Si este desmadre que trae Sara Valle lo hubiese hecho Lorenzo de Cima o César Lizárraga, el PRI ya le hubiera caído encima, pero el PRI está jugando su juego, mientras Sara Valle se desgasta, Enrique Claussen Iberri, el hermano incómodo, toma por asalto las instituciones del sector salud, donde está colocando las piezas claves que habrán de operar, con la ayuda de Sara Valle, dicen, la elección del 2021.

En el Cabildo hay un PRIMOR que seguramente desde la campaña se pactó.

Guaymas va en picada, cada vez están peores las condiciones para que llegue inversión, para que progrese el Puerto y eso se traduce en una falta de calidad de vida, en una inestabilidad social.

Seguramente Sara Valle ya está pensando en el Carnaval del 2020, porque en su primer informe de gobierno, lo dudo. No tiene nada que informar.

Los regidores se han convertido en un espectáculo aberrante, su falta de conciencia debería ser causa de revocación de mandato o de inhabilitación, no tienen conciencia política, no tienen conciencia social.

El entreguismo de los regidores del PRI, de MORENA y de la regidora del PAN está a la vista de todos.

Aún con los defectos que pudieran tener, de no ser porque los regidores José Luis Portillo Liera, Sergio Carlos García Rascón y Ernesto Uribe Corona, se han mantenido firmes, el mundo no fuera testigo del desdén y el desprecio que tiene Sara Valle Dessens y sus regidores por la legalidad.

Amén de los delitos que cometen al violar sistemáticamente la Ley y a la vista de todos.

En una ocasión Sara Valle me dijo: Si crees que el mío es un mal gobierno imagínate cómo estaría Guaymas si una de las regidoras de MORENA hubiera sido la presidenta. 

O sea, ella era la menos peor y tenía razón, no pude desmentirla, quizá estaríamos viendo como en Cabildo se aprueba la zoofilia y esas cosas raras que son tema de debate y discusión en una sesión.

Y mientras el espectáculo en la Casa de Piedra está al 2 x 1, ¿Quién le cuida las manos a la tesorera Celida Botello y a Santiago Luna?

 La Ley de Herodes

Más oportuna no puede ser la exhibición de la película de Luis Estrada, La Ley de Herodes, la cual retrata de modo satírico la corrupción como ejercicio de gobierno, entre otros males.

Cine Club Guaymas la exhibirá este 21 de agosto a las 19:00 horas en la sala audiovisual del Conalep.

Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.