POLICIACA

GUAYMAS, Son. (apro).- Integrantes del colectivo de búsqueda Las Rastreadoras de El Fuerte se trasladarán a esta ciudad para cotejar las muestras de ADN entre las recogidas de las osamentas encontradas el pasado 15 a un lado del Cañón del Nacapule y las muestras que se tienen de los 11 pescadores perdidos en Sonora hace tres años.

Mirna Nereyda Medina Quiñónez, líder de Las Rastreadoras, adelantó que el colectivo realiza el trabajo de investigación con la Unidad de Búsqueda de la Procuraduría General de la República, así como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Además, anunció que el próximo viernes recorrerá junto con elementos de la Fiscalía General del Estado la antigua pista de aterrizaje en el predio denominado Nacapule, a fin de establecer la cantidad de cadáveres encontrados en esta fosa clandestina, que hasta este momento suma los restos humanos de 12 personas.

“Nosotros pensamos que esos restos, esos cuerpos son nuestros desaparecidos”, señaló la activista sinaloense en entrevista para la agencia informativa Apro.

El 7 de mayo de 2015, Proceso informó de la desaparición de los 11 pescadores originarios del Choix Sinaloa, que venían en camino a la cosecha en la costa hermosillense.

De acuerdo a informes de la extinta Procuraduría estatal, se tuvo registro que el pick up en el que se trasladaban los hasta ahora desaparecidos fue detectado por la cámaras de seguridad de la caseta de cobro en Estación Don – en los límites de Sinaloa y Sonora- donde se les perdió el rastro.

Los familiares de las víctimas intuyen que los trabajadores perdieron comunicación en un punto entres los municipios sonorenses de Empalme y Guaymas, por lo que el hallazgo de estos 12 cadáveres ofrece respuestas y una triste esperanza a estas familias.

“La incertidumbre es más fuerte que el dolor”, expresó Mirna, al relatar la larga agonía de los familiares de los pescadores, como el de ella misma, quien buscó por más de tres años a su hijo Roberto “levantado” en una gasolinera de El Fuerte, Sinaloa, la tarde del 15 de julio de 2014, y en julio del año pasado lo encontró descuartizado.

Esta triste historia dio vida al colectivo de búsqueda Las Rastreadoras de El Fuerte, que al cabo de tres años y medio de labores ininterrumpidas en Sinaloa, Sonora, Chihuahua y Guerrero han encontrado 115 cadáveres, donde las policías no buscan y tienen la meta de encontrar otros 600 cuerpos, de igual número de madres que lloran y gritan desesperadas por sus hijos.

El hallazgo de esta fosa clandestina se suscitó cuando una persona que realizaba ejercicio en este sector turístico se encontró un cráneo, así como los restos calcinados de otras personas -algunos de ellos- semienterrados.

Según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), al corte del 30 de noviembre existen mil 143 personas no localizadas en México.

Las cifras oficiales presentan el total de registros de personas relacionadas con averiguaciones previas y carpetas de investigación del fuero federal iniciadas en el periodo comprendido entre enero de 2014 y noviembre de 2017, y que permanecen sin localizar hasta noviembre del año pasado.

En Sonora, el número de personas no localizadas es de 17.

Proceso