POLICIACA

La Viña del Señor (Primera de algunas partes)  

Escribía el gran Jorge Ibargüengoitia, que cada vez que se ponía a pensar en la situación política del país se caía dormido de la silla y razón no le faltaba al autor de “Los relámpagos de agosto”. Hablar de la olla de grillos que es Guaymas y su inframundo político, es mucho peor.  

En las temporadas de las pizcas electoreras es cuando se desatan las ambiciones más torcidas y escondidas entre aquellos suspirantes que pretenden alcanzar el favor del puesto público y meterle mano a la Tarasca, la mítica rica mina de plata nunca encontrada por aventureros y cazadores de tesoros y de la que los yaquis extraían metal para comprar armas para sus luchas según la leyenda, algo  que conforma la otra cara de la moneda del legítimo derecho del ciudadano a votar y ser votado.  

Si a manera de chunga – como se titula una de las obras teatrales más reconocidas del intelectual de la derecha Mario Vargas Llosa--  entre los conocedores más leguleyos de los intríngulis políticos se alegaba que para ser candidato a un cargo la Carta Magna exigía ciertos requisitos insalvables: la mayoría de edad, ser mexicano y tener un modo honesto de vivir.  

Y en este último requisito era donde se ponían los peros a los querendones. A José Ramón Uribe, el pionero de la alternancia política en Guaymas cuya cruzada marcó las elecciones de 1991 y de paso a Carlos Zataraín, como presidente del PRI municipal, quien quedó estigmatizado como quien entregó el poder a la oposición y el declive del férreo liderazgo pesquero del patriarca Florentino López Tapia, siempre le echaban en cara su polémico estilo de vida y de llevar sus negocios.  

De ese señalamiento cuestionador de la calidad moral ni el Flaco se salvó, a pesar de su probada vagancia y forma cínica de encarar sus problemas, como aquella vez en que un grupo de ricachos locales le espetaron que él también era un burgués: “Si, pero yo soy a toda a madre”, les respondió con frescura.  

 

Calenturas y sobresaltos 

En todos los flancos la calentura brota a raudales y ha contribuido a enrarecer de más el ambiente rumbo a la justa electorera más grande de la historia del país.  

Y en el ruido armado alrededor de la movida candidatura del Poncho Durazo, se imponen y se caen candidaturas reales y virtuales cada minuto. Al Poncho le tocará proponer candidatos, pero el Consejo Estatal morenista le tocará decidir, en donde el toma y daca será interesante cuando las municipales y federales serán intocables.  

El 04 puso el cascabel al gato cuando los consejeros de este distrito levantaron la voz y Guanajuato les siguió y Mario Delgado se las va a haber negras al caérsele los acuerdos con otros partidos como el PVEM, al ignorar al Consejo Nacional y en lo local al estatal. Incluso es una posibilidad que Morena vaya sola. Derivado de ello la reelección de diputados federales es intransitable.  

El Consejo Nacional le tumbó a Mario Delgado las alianzas y no tiene facultades, por lo que les quedó a los consejos estatales acordar lo pertinente por estatutos. Y son bastantes consejeros estatales morenistas los que van por las alcaldías de ahí que aspirantes venidos de otras fuerzas tendrán que hacer cola.  

Petra Santos se equivocó y no trabajó con los consejeros y buscó apoyo en los adversarios y gentes como Nacho Velarde, Enrique Manzanares (la vez pasada no tuvo ni un voto cuando buscó una regiduría) y el médico Marco Antonio Barrón. Por eso no le quedó más que buscarla como independiente a la gubernatura. No falta quien asegure que terminará dando su apoyo al Borrego Ernesto Gándara.  

Adolfo Salazar, el todopoderoso vocero morenista con cartera de presidente, mueve el agua a lo largo y ancho de la entidad y eso ya causa perturbaciones al interior del partido guinda. Jesús Valencia, el superdelegado del partido pejista busca meter orden, pero luce rebasado por las ansias de novilleros de las tribus deseosas de marcar espacios.  

El Borrego Gándara busca desaforado armar la alianza (con apoyo de su primo Javier) que bajo su férula tenga capacidad de moverle el tapete al Poncho Durazo y ese torbellino salpica a la gobernadora Claudia Pavlovich y a su mentor Manlio. Mientras el PRI, el partido en el poder se desfonda ante el proyecto de un grupo muy reducido de prianistas que impulsan la alianza PRIANRD y no los consuela una posible candidatura borreguista, priístas de toda laya buscan en todas partes encaramarse al barco morenista para alcanzar alguna candidatura. No se diga de panistas ante el ejemplo seguido de Célida López y una pléyade de padrecistas que nadan de muertito en las filas de la 4T.  

Su rompimiento con la gacela Ana Gabriela Guevara a raíz de su bajada al frente de la fracción petista en el Congreso y su pleito a muerte con otrora protegida Sara Valle y la creación del PT onappafa, lo colocaron en una situación encabezar una eventual  candidatura independiente  por la alcaldía de no hacérsele por el PT o por el PAN-PRI que dicen había estado negociando, aunque el más seguro era el empresario Rogelio Sánchez.   

“El Negro” Jesús Saldaña, que soñaba con ser candidato aliancista del PRIANRD, parece que los astros se le alienaron y en las negociaciones aliancistas el 04 distrito tocó al PRD.  

En Morena todo parece indicar que dependerá del género y está entre David Pintor y María Jesús Delgado. Y todo favorece al Toño, ante la falta de tablas de su contrincante.  

El premio de consolación al PAN con la candidatura a la alcaldía de Hermosillo al Toño Astiazarán, alborotó el bitachero en la capital.  

Por su lado, el PANAL, el antaño partido magisterial hace su juego y calculadoramente se alinea con “las mayorías”. Las Redes Sociales Progresistas de Paco Bueno, abren sus puertas a la Chayito Quintero, damnificada de la 4T. Del partido de Pedro Haces, poco se sabe, salvo que sus bases de la CATEM de Manuel Moreno, van con el Poncho.  

El nuevo PES del “Balde” Manuel Baldenebro, exalcalde sanluisino, replantea su estrategia y perfila a sus hombres que le van a  entrar al toro. Por ahorita está fuera.  

Bajo control del “Principito” Ramón Flores, el PT vive su propio infierno de malquerido de los morenistas y parece a punto de doblar las manitas.   

El choque de trenes Durazo-Ricardo Bours, Ricardo-Kiki Claussen, nos dice que hay tiro en las alturas y que el fuego correrá por la pradera.  

En la entidad Movimiento Ciudadano irá solo a los comicios, pues sus exsocios el PAN y el PRD, lo catafixiaron por el tricolor.  

Por rumbos de Empalme, el puntero por la alcaldía en es el edil guinda aún verde Eliú León Acosta y la pugna por el distrito XIV local está entre el  Dr. Cosme y la maestra Janett Berumen, sospechosa de traición entre la tropa en la elección pasada. En el XIII la designación en Morena dependerá de la alianza.  

Y mientras se despeja el panorama, pasemos a un ejercicio de memoria respecto de la trayectoria de algunos de los principales gladiadores y sonantes a heredar la silla de Sara Valle Dessens, que no son todos los que están, ni están todos los que son.  

 

Sacarse la Lotería sin comprar cachito 

Este político es ambicioso y nada lo frena. Es pragmático sin límites de tiempo. Desde que el gusanito de la política lo tentó no paró hasta llegar a lo alto de una carrera que no prometía mucho. Empezó de abajo y no ha dudado en venderle el alma al diablo o sea a Jorge Moreno Berry. Su aportación ha sido que cualquiera puede llegar si se tiene ambición y se deja rodear del equipo apropiado a sus deseos capitaneado por “El Pipas” Roberto Palafox. La tomó tan fácil en 2018 gracias a la ola lopezobradorista y sin mucho esfuerzo, que ya su principal manejador busca sucederlo en el cargo. Hoy la situación es diferente. Los morenos no lo tragan.  

Ramón Flores quiere tumbar a Heriberto Aguilar para colocar a su gallo, lo que se ve más que imposible.  

Su personalidad extravagante le ha permitido figurar casi como ningún compañero  de legislación en los medios. Esa forma de ser le ha traído broncas al interior de la fracción parlamentaria.  

Tampoco ha dudado en sus intervenciones en tribuna lanzar el grito de combate del Ché Guevara: “¡Hasta la victoria siempre!” pero tampoco ha dudado en aliarse con los enemigos de sus amigos morenistas, lo que le ha costado el rechazo.  

 

Político camaleónico 

Inició su carrera en las filas tricolores, pero no dudó cambiar al caballo azul desde antes de 2015 cuando compitió por la diputación local por el XIII distrito. Antes fue brazo derecho de Roberto Romero López en la secretaría de gobierno con el Memo Padrés. La derrota infringida a Bulmaro Pacheco, en el mayo lo proyectó como un operador confiable entre el panismo.  

Durante su gestión en el Congreso formó parte del grupo de “Las 4 llantas ponchadas”, que se plegó a los designios de la gobernadora y del PRI. Su apego al Pano Salido, coordinador de la bancada priísta fue inocultable. En 2018, dicen que le tocó llevar adelante la operación “Sandía”, cuando el PRI se mimetizó en el PVEM.  

Presume que ya tiene en la bolsa la candidatura a la alcaldía en Movimiento Ciudadano, con lo que sumaría –de ser cierta la versión-  otra raya más al tigre, habiéndole faltado en sus alforjas nada más el partido de Guadalupe Curiel Movimiento Alternativo Sonorense, que en paz descanse.  

Se rumora que cuenta con estructura armada al calor de tantos años sumergido en la brega electoral por todos los colores.  

Se vendió como operador de fuste ante el empresario Ricardo Bours,  en su nueva apuesta por sobrevivir. Los efectos de la muerte en 2018 del Goyo Cota Almodóvar, su principal operador podría pesarle en esta aventura anaranjada.  

Según las previsiones de su equipo cercano con la talacha hasta ahora desplegada para fin de año tendrían conformada la estructura electoral que lo lleve a la casa de piedra. La adelantada precampaña –en la que andan algunos pretensos-- que se trae marcha en los linderos de lo aceptable en las regulaciones electorales.  

A ciencia cierta no se sabe si el diferendo Sergio García-Marcos “Cachorro” Ulloa haya afectado la modesta marca y que podría repetirse si no hay arreglo con la doctora Karla Córdova, la única que lo podía parar en seco.  

Ya se registró como precandidato naranja a la alcaldía apadrinado por Ricardo Bours. Con este aspirante la política si es el arte del engaño (Maquiavelo dixit) y ese es uno de los negativos más fuertes de Manuel.   

 

Grillo reciclado 

El político reciclado es otra modalidad asumida por los interesados en la mano de doña Leonor. Esa figura ni con todas sus luces la previó Jesús Reyes Heroles.  

El personaje del cuento sondeaba posibilidades. Se presume imbatible en las lides electorales y como un garbanzo de a libra en el servicio público. Pero lo cierto es que el Bebo, ha tenido destreza para arrimarse al árbol apropiado. En un principio al cacique cooperativista Florentino López tapia y a su desaparición al armador Julio Ramón Luebbert.  

Buscó en año lejanos la dirección del CREA y la perdió. Regresó como presidente del PRI municipal y mordió el polvo en 1991. Pasó por algunas dependencias como la Agencia Fiscal y el Fideicomiso Guaymas Norte, en donde dicen las malas lenguas apartó terrenitos. Luego, fue diputado local, cuando hizo campaña en 1997 con la célebre frase “Voten por mí y voten por la Sara” y el sistema le encomendó solicitar la revocación del mandato de su mancuerna dos años después. En 2003 llegó a la alcaldía pasando en la interna sobre el candidato de Eduardo Bours y del Morroño Llano, el Toñito Astiazarán.  

La SEDATU, nido de víboras y cuna de complicidades y traiciones al por mayor y en donde la Estafa Maestra, que supone el uso de dinero público para las campañas del PRI durante el peñanietismo, amenaza con salpicar de lodo a varias caritas.  De ahí procede este aspirante.  Eso pueden explotarlo sus detractores.  

El tema no es menor cuando la Operación Safiro (con “s”) y la Estafa Maestra, fueron dos esquemas para desviar recursos hacia las campañas electorales tricolores durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, usando dinero del ramo 23 en el primer caso y universidades y empresas factureras, en el segundo.  

“Los acuso de corruptos, no de pendejos”, dicen que decía Luis Cabrera, cuando sus compañeros diputados le exigieron pruebas respecto de fuertes señalamientos en tribuna.  

Carlos Zataráin, parece que se fue del PRI, previo anuncio de un sordo operativo interno para tronar la candidatura del Borre.  

El Bebo, buscaba la candidatura a la alcaldía y en Movimiento Ciudadano le ofrecieron la candidatura a la diputación federal y no lo convenció tal ofrecimiento. Por ahora está stand by.  

 

Mesías en cortito 

Buscó la alcaldía y terminó de regidor del PRD. Algunos observadores lo señalan de ser un imitador del Peje y ahora que habla como Mario Delgado. Adolfo Salazar lo palomeó a su estilo. Es considerado como el destino manifiesto para Guaymas o sea el puerto será con Heriberto o no será.  

Sus detractores dentro y fuera de Morena dicen que durante  dos años guardó silencio sobre los zafarranchos en cabildo. Recientemente negó ser jefe político de los ediles morenistas en el ayuntamiento porque argumentó que él no los eligió. Y razón no le falta cuando se trata de tribus de la izquierda dadas al canibalismo más encarnizado.  

También se le achaca imponer sus pistolas en la conformación de los órganos internos a través de la cooptación y el mayoriteo. No cree en la democracia participativa (dixit Santos Alberto Tarín).  

Si algún señalamiento pernicioso se le puede achacar es el no haber liderado a Morena para convertirlo en un partido democrático con juego de todas las expresiones internas, sino haberlo dejado correr por conveniencia política como una olla de grupos y grillos sueltos. En ese pecado llevará la penitencia tarde o temprano. Tampoco aguantó la tentación de imprimirle un aire de partido familiar.  

Enarbola un discurso cada vez mejor hecho. Se hace rodear de espesa fauna de acompañamiento. Tiene el gran mérito de haber borrado al PRI en el distrito 04 y ahora deberá que probar que su triunfo no fue un accidente o una derivación del tsunami amlista.   

Al interior de Morena pocos se atreven a cuestionar al “Cara de Mona”, so pena de recibir infierno y quedar fuera de la foto del 2021. De ese tamaño el peso del inge entre la base.  

Allá en la comunila de Vícam cuando el plantón de los yaquis se vio chiquito a pesar de su influencia en el partido y su gente. Eso si era un ejercicio de poder de deveras.  

Heriberto, salió positivo a Covid y se espera evolucione positivamente y su pronta recuperación.  

 

El rey del tomatazo 

Como este personaje es refractario a ser señalado por su apodo, pues mejor nos abstenemos, no vaya a ser la de malas.  

Era de aquellos de los que creía que la democracia se arregla a tomatazos y ahora juega en la cancha contraria de esas inocentadas extremistas. Es blanco de sus compañeros de facción y hace malabares para explicar lo suertudo.  

 Víctor Marín anduvo en el Movimiento No al Gasolinazo y en la Jungla, ese sitio que administra, rechaza a quien lo critica o se le pone picudo.            

Antes fue perredista y luego amarró la suplencia a la diputación local por el PAN con Manuel Villegas. Hace poco abrió una sucursal del PT en la Serdán.  

Lo suyo son los negocios y la política un instrumento para lo primero, por eso es fiel escudero hasta la ignominia del hombre fuerte de la administración Santiago Luna.  Cualquier otra consideración está de más.  

 

Más borreguista que el Borrego                

Rogelio Sánchez de la Vega, desde siempre intentó formar parte de la socialité porteña, ese limbo o círculo en donde no todos caben y apellidos como Zaragoza y Luebbert, no aceptan a cualquier advenedizo sin importar su fortuna. Por eso le buscó por el lado de la filantropía en instituciones como la Cruz Roja o en clubes sociales como el Náutico. Después ante lo limitado de esas opciones el armador decidió jugar fuerte por el lado popular con el equipo de basket Ostioneros, lo que le ha permitido labrar una imagen como benefactor del deporte al apoyar la restauración del gimnasio municipal y acumuló alguna fuerza, lo que le alcanzó en la administración del Lencho Décima, colocar a su hijo como director municipal del Deporte. Se sabe que se habla sin intermediarios con la titular de la CONADE, la gacela nogalense.  

Ha sido uno de los apoyos económicos a las giras de Ernesto Gándara por el puerto en donde ha apechugado con los costos.  

No es priísta y en el PRI nunca se le ha visto, lo cual ya no se sabe si le beneficia a como está revuelta el agua. Tampoco es panistas y menos perredista. Su perfil empresarial es su principal activo ahora que suena como eventual candidato a  la alcaldía por la alianza PRIANRD.  

Su nula experiencia en la grilla como puede servirle, también puede marcar su tumba política cuando habrá de nadar entre tiburones y rémoras fuera de la cómoda oficina desde donde está acostumbrado a mandar.  

                                                

Un Chorizo para recordar 

José Antonio González, antes de su fallecimiento también se había calentado y pretendía acomodarse en la silla de la oficina más refrigerada de la Casona de Piedra. El Chorizo era una gente popular y de corazón cien por ciento carnavalero. Fue jefe de producción en Mexicana de Cobre y sabía de responsabilidades. También fue rey feo de las fiestas del Rey Momo y mariscal de esos festejos.  

Como ciudadano tenía una larga experiencia participando en organizaciones de padres de familia en diferentes escuelas de la localidad. Era muy conocido porque alguna vez le dio por la artisteada. Fue vago y le entendía a eso de la grilla. No logró exponer su plan de trabajo para Guaymas. Lástima!! 

 

Cenicienta suspirante 

Yadira Cota es cachanilla, comunicóloga, periodista y productora de televisión. Escribe en el Expreso. Cuenta con una maestría en políticas públicas por la Universidad de IEXE. Ha sido funcionaria municipal de varias administraciones. Fungió como directora en el IMCA con el Lencho De Cima, a donde llegó cortando cabezas. Como Gabino Barrera, no entendía razones. Se mueve entre grupos cultureros y en la producción cultural.  

Con Sara Va fue directora de Desarrollo Económico y Turístico, de donde fue cesada. Ahora le ha entrado el gusanito y si Sara pudo porque ella no. Quiere ser candidata independiente a la alcaldía. Se mueve en los medios y eso siente que la fortalece.  

Ajena al núcleo duro de la clase política tradicional y de los grupos de poder en el municipio (Llano, Astiazarán, Luebbert, Claussen, Valle, Aguilar, Tarín, etc.), quien sabe quien la voló y afirma en un video que “Es hora de rescatar la ciudad”. Está armando una planilla de regidores con buena fama pública y eso es positivo.  

De buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno. Eso la dama debe tenerlo más que claro.  

 

Hijo de tigre  

El hijo de Raúl Sánchez Fourcade también la quiere. Se vende como líder pesquero de fuste y le gustan los reflectores. Durante el padrecismo hizo valer su condición de panista y le sacó raja.  

Cuando el escándalo de filtración de audios durante la anterior administración del Lencho, su papi hubo de sacar la cara por el junior ante los señalamientos que lo implicaban.  

Hace poco de mala leche lo ventilaron en las redes junto al recio dirigente pesquero Sunshine Rodríguez, actualmente detenido y quien dijo le rompería los dientes al periodista Carlos Loret de Mola, donde lo viera.  

No es tonto y trata de aprovechar el vacio que existe en el PAN porteño.  

Ya repartió pan, pero le faltó multiplicar los peces. Después jugó al trompo con los chamacos.  

Nada más le falta al Raulón ponerse en el crucero de Ley a hacer piruetas y mover el aro con la cintura.  

 

Otto ota vez 

La sola mención del regreso del germano puso de nervios a bastantes. Lo peor es que se filtró que iba a través de una negociación del PVEM con su nuevo aliado Morena. Dicen que el Poncho Durazo, hace rato zanjó ese tema para calmar a los suyos.  

En 2018 el clan Claussen alquiló al partido verde para ocultar al PRI, y la jugada les salió porque su candidato no era el Gato Bárcenas. Hasta ahora ha podido sortear con éxito los señalamientos sobre el megacrédito de 360 millones obtenido cuando fue alcalde.  

Durante la administración sarista no se le ha tocado ni con el pétalo de un procedimiento en la Contraloría. Se ha dicho que apoyó a la actual alcaldesa en su campaña de 2018. Nomás por eso. De los Claussen, el Kikí era el que más sonaba para ir en pos de la alcaldía., pero se les atravesó el borreguista Rogelio Sánchez.   

 

Sara Va quiere repetir el colorado        

A Sara la donación de palas al grupo Guerreras Buscadoras, la proyectó a niveles nacionales de fea manera. El resbalón colocó al puerto en las marquesinas mundiales.  

Como cortina de humo –se entendió-- delató a los exdiputados priìstas  Pano Salido y a Flor Ayala, como operadores de medios en contra de gobiernos que trabajan a favor de Alfonso Durazo. Se queja de campañas mediáticas golpeadoras.  

Políticamente se alineó con el grupo de Ana Gabriela Guevara y Ramón Flores en el PT. Su rompimiento con el Rorro Lizárraga, pudo haberle restado base social. Lo que se pensaba una administración petista terminó en una confrontación fratricida.  

Se siente escritora y sus detractores abundan. Cuando la matanza de policías en plena avenida Serdán a inicios de su gestión leía un cuento en la UNISON.  

Busca la reelección, pero las huestes morenistas no la apoyan. Su intención de sacar de la nómina a los escasos morenos, entre ellos al consejero Trinidad “Pollo” Arvizu, la dejó mal parada ante el partido guinda y no hay manera de defenderla.   

No entra en los planes de Morena para el 2021 y no fue invitada al evento en donde el Poncho Durazo tuvo un encuentro con la militancia guinda. Se ve complicado que repita.  

 

El MacArthur porteño 

¡¡¡Noooombre, que falla!!! Se nos pasaba el candidatazo de moda, Jesús Alberto “Chito” Cambustón. ¡Imperdonable! 

El abogadazo del diablo también anda caliente con la alcaldía o lo que caiga. El Chito, le cocinaba a Luis Donaldo Colosio, en sus paseos marítimos. En sus incursiones empresariales dejó que desear. Se perdió de Guaymas al inicio de la actual administración estatal y se fue a chambear a Hermosillo asegurando el cheque.  

Ahora regresa como el general Douglas MacArthur y va por todo. Hace poco apareció en la mesa junto al vocero morenista Adolfo Salazar, en una conferencia de prensa. Parece que las Redes Sociales Progresistas le están abriendo hueco. El Chito es más letal –políticamente hablando que conste-- que el coronavirus.  

Todo hace indicar que será el caballo negro de la contienda si no le saca participar.  

 

Algo de león y de zorro 

Escribe Vargas Llosa que la ficción ha sustituido a la realidad en el mundo en que vivimos y que a los escritores no interesan los mediocres personajes, los fabuladores sí. En este caso no se trata de fabulares, tal vez de personajes con pizcas de farsantes o de demagogos (algo inevitable en la política mexicana), lo que hace recordar aquel personaje de la novela “El Impostor” del español Javier Cercas, sobre Enric Marco, quien se hizo pasar por sobreviviente del Holocausto y fue desenmascarado en 2005 luego de presidir durante años una asociación de los supervivientes y llegar a considerarse todo un héroe. .  

Payasos, farsantes, reciclados, mesiánicos, oportunistas y toda una corte de perfiles se verán desfilar en las próximas semanas y meses en el Manicomio sin bardas, tratando cada quien con sus argumentos y hasta donde les alcancen los recursos, de convencer al respetable de sus mejores intenciones en un juego muy visto, costoso y muy desprestigiado, llamado proceso electoral.  

A los mencionados, súmensele a la cada vez más larga lista de suspirantes al “Beto” Albín, Ulises Valenzuela, Dora Ruth Attwell, Francisco “El Muñeco” Sánchez López, Servando Rodríguez y Carlos Villarreal, a quien no pudo convencer Carlos Dueñas.  

Para Maquiavelo el político perfecto debía tener algo de zorro y de león. Ya tocará al amable lector definir que tanto tienen los nombrados de ambos cuadrúpedos 

 

¡Arriba el telón! 

Algunos de los nombrados son parte del problema que agobia a Guaymas y que Rogelio Hugo “El Conde” Castro Montijo, en las mesas del mítico Café Colón de la María Becerra, sostenía a su manera que se resolvían (en su tiempo) con dos o tres funerales lujosos. El fundador del Partido Imperialista Sonorense (PIS), no se andaba por las ramas.  

En la política rupestre parece haber dos verdades irrefutables: 

Uno: En Guaymas nadie tiene el monopolio de la grilla y 

Dos: El que no quiera ver fantasmas que no salga de noche 

Así las cosas, muy a pesar de estos actores, con sus respetables excepciones, la función debe continuar: ¡Arriba el telón y agarren piedras! 

¡¡Feliz Navidad y próspero año 2021!!… Y a cuidarse todos del Covid…