POLICIACA

La viña del señor

En Sonora, el fuego cruzado ya inició y eso que el año electoral empieza en octubre. Se antoja una nueva normalidad muy movida y grilla.

A nivel nacional un desenfrenado, oportunista y desesperado FRENA, ese abigarrado frente compuesto por priístas, panistas y perredistas que supuran por la herida, algunos gobernadores en la orfandad, empresarios derechistas, medios salinistas y azuzados por periodistas televisos e intelectuales orgánicos del salinismo-panismo como los Lorets, los Brozos, los Aguilares Camines, los Castañedas, los Krauzes y demás ralea y que llevan como figura insignia al “opositor” Felipe Calderón, va por la revocación de AMLO, en un golpe de estado blando, cruzada que se antoja más difícil que combatir el coronavirus, la recesión y sacarle la vuelta a los filtros de Cano Ahuir, juntos.

El PRI de Manlio viene con toda su caballada para retener la entidad, ahora que la emergencia sanitaria dejó a los de la 4T como gallinas compradas.

A partir del 16 de marzo el secretario de Salud del gobierno del Estado de Sonora, el guaymense Enrique Claussen Iberri, como rostro y voz de la autoridad sanitaria en el tema del coronavirus, empezó a aparecer en los medios como nunca antes. El detalle es que el escaparate también es propicio para que le tundan al guaymense.

Lo que Hugo López-Gatell es a AMLO, lo es el porteño para el gobierno claudillero, con la acotación que el Kiki, es un distinguido miembro del círculo cercano a Claudia Pavlovich y un probado tirador emergente en las encomiendas que se le han asignado.

No es un científico reconocido como López-Gatell, sino un grillo forjado de la plutocracia sonorense a la que presta sus servicios, como cuando se le relacionó con las andanzas del Maloro Manuel Acosta en el Registro Agrario Nacional y la adquisición de predios a precios de ganga en la zona turística de Cancún.

Un rol nada cómodo le tocó desempeñar está vez, tratándose de un tema tan gelatinoso, cuyo principio y fin era de lo más impredecible, para un funcionario ajeno a los asuntos médicos y fuerte sonante a la candidatura a la alcaldía de Guaymas en 2021, por el partido en el poder en el ejecutivo estatal, pues no es fácil comunicar cada día la evolución de la pandemia con su secuela de contagios y muertes, ambos puras malas noticias para los receptores, de por sí saturados de ellas.

El Trampero tricolor

El contador público y director del ISSSTESON, es un tipo fogueado. Desde principios de la administración claudillera, pasó por la zona minada que representaba el ISSSTESON y a donde había sido enviado por el alto mando del grupo de poder entrante en 2015 liderado por la dupla compuesta por el empresario Ricardo Mazón Lizárraga y Manlio Fabio Beltrones, para atender el tiradero que dejó la panista Tere Lizárraga y los embrollos financieros que detectaron quienes entraban a tomar las riendas ese añorado año, posteriormente transformado en infierno político en 2018, con el vuelco y la revolcada electoral a favor de la coalición Morena-PES-PT, que borró al PAN y al PRI del escenario sonorense, ganando en Hermosillo, con la misma caballada padrecista.

A pesar de su falta de perfil para las cuestiones de salud, lo cual le ha valido críticas, pues solo le achacaban haberse nutrido de las divertidas series de MASH del Halcón y el Trampero y Dr. House, ha nadado en aguas tormentosas y tras salida de la titularidad de la Secretaría de Salud estatal por motivos personales de Gilberto Ungson Beltrán, en 2018, hubo de entrar el Kiki al quite, a una dependencia muy quemada luego de los dimes y diretes con que transitó en el cargo Bernardo Campillo, durante el gobierno del Memo Padrés.

Candidato pandémico

Desde un principio del sexenio y muchísimo antes del arribo de la pandemia a territorio de Sonora, el Kiki disputaba en los principales espacios mediáticos y en los pasillos del poder la candidatura priista a

la gubernatura al secretario de gobierno Miguel Ernesto Pompa Corella. Esa pugna palaciega al menos quemó tres años de dicho sexenio y para los opinadores de la capital la llevada perdida el Potrillo.

Se le vio perfilándose políticamente colgado de las charlas motivacionales del gran campeón mexicano Julio César Chávez promovidas por la Secretaría de Salud y luego en la exhibición del César del boxeo y el Travieso Arce, en el CUM de Hermosillo.

El año pasado Claussen, se pronunció por un candidato de unidad a la gubernatura y en febrero de este, se destapó como pretenso a la alcaldía guaymense.

De un año para acá, y luego del abandono de las filas del exinvencible de Ricardo Bours Castelo, de amagar el cajemense con la candidatura independiente, su posterior apego a Movimiento Ciudadano y en que empezó a mover sus fichas y se acercó a Ernesto Gándara Camou, un priista singular que en 2009 apoyó la candidatura de Guillermo Padrés, tras su diferendo con Eduardo “Chapo” Bours, por sus intenciones de sentarlo y haber preferido al “Zurdo de Arizpe” Alfonso Elías, como abanderado fracasado de la causa tricolor en 2009, acción que dejó muy resentido al de la Colonia Pitic.

A partir de ese acercamiento, que incluyó al también renegado priísta Antonio “Toño” Astiazarán, hoy pegado a Acción Nacional, la figura de “El Borrego”, creció al interior de la clase política del expartidazo, aunado a sus giras y comidas pagadas por sus amigos en los diferentes municipios, con presencia de empleados del gobierno del estado y bastantes cartuchos quemados. Ambos por cierto fueron invitados al ágape anual en Abelandia, el rancho del exprocurador Abel Murrieta, elemento ciento por ciento de la cuadra boursista.

En Guaymas, la cena en el Náutica de Miramar del abogado Beto Rodríguez, se dice la pagó el empresario Rogelio Sánchez y el escenario fue aprovechado para la foto por cartuchos chamuscados como Marco Antonio “El Cachorro” Ulloa Cadena, Alfonso “Poncho” Ayala y “El Morroño” Llano Zaragoza, tres personajes porteños más peligrosos por virulentos que el covid-19, en cuyo descargo, se espera que haya vacuna en los próximos meses.

La pandemia mandó a la congeladora y puso pausa a la carrera “dizque ascendente” de “El Borrego”, por convertirse en el priísta mejor posicionado en el corazón y mente de los sonorenses, cuando Alfonso “Poncho” Durazo, desde 2018 aparecía como el arriba rankeado en el hándicap por la gubernatura por cualquier partido, incluso 10 puntos encima del segundo.

Al Poncho, lo desgastó la fallida estrategia de seguridad, pifias como el culiacanazo y los pocos resultados de la Guardia Nacional, el engendro más preciado del gobierno federal. La entrada oficial de las fuerzas armadas en el rubro de seguridad borró a Durazo de un plumazo en las tareas que le corresponden a su secretaría. Lo anterior trae contentos a más de uno den bando contrario.

Su alta exposición mediática con motivo de la plaga ha levando el sospechosismo entre la tropa tricolor, los intereses creados y entre diversos personajes a los cuales con su presencia pública ante los reflectores, el Kiki viene incomodando.

A los del bando guinda nada bien a caído ese protagonismo, que en la fase 3 de la emergencia, que se pronostica de máximo contagio, el distanciamiento social, les ha hecho merma.

Choque con tufo electoral

En esa tesitura fueron leídas las declaraciones de Gerardo Vázquez Falcón, a la sazón dirigente de los industriales maquiladores y a quien identifican con Morena, quien haciendo gala de una rudeza inesperada acusó al Kiki Claussen, de promocionar su candidatura a la gubernatura con recursos públicos, luego de que éste hiciera señalamientos, sobre los riesgos de su intención para reanudar actividades en 180 plantas maquiladoras en la entidad, según su dicho cerradas voluntariamente a pesar de que el gobierno del estado carece de facultades legales para suspender garantías individuales y de que las plantas maquiladoras cuentan con controles estrictos de seguridad y protección en apego a las prescripciones de la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana para la Salud, para hacer el mejor de los contextos de instalaciones para mitigar el impacto y posibles contagios. Para el 11 de mayo se programaba abrir las plantas.

“Index es un irresponsable, espero no decir que en lugar de abrir 180 plantas, fueron 180 funerarias”, habría declarado el funcionario público, agregando que abrir 180 maquiladoras representará el riesgo mayor de contagio y que las muertes tendrán nombres y apellidos. “Primero está la salud”, añadió Claussen.

Sin sacarle al debate, el Kiki soltó prenda, no como en la campaña de 2012, cuando le supuraba el miedo a su tocayo Kiki Camaleón, coordinador del grupo de choque de Manuel Aguilar, candidato del PAN a la alcaldía de Guaymas.

“De no reiniciar operaciones en el sector de la manufactura, más de 45 mil empleos estarían en riesgo en Sonora, mismos que comenzarán a perderse a partir de junio”, afirmó Gerardo Vázquez Falcón presidente de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (INDEX) en la entidad.

El picudo empresario detalló que de continuar las restricciones, miles de familias podrían perder el sustento al criticar las estrategias del gobierno estatal para frenar los índices de contagio a COVID-19.

Vázquez Falcón, se sintió amenazado por las declaraciones del Kiki del domingo y analiza presentar demanda penal en su contra y gestionar que el Congreso del Estado, lo llame a cuentas, porqué está manipulando los datos y generando terror al Estado de Sonora y para que explique el uso de recursos en una campaña política (¿?).

"Es una situación en donde nosotros tenemos que abrir, por un lado, por el otro no sabemos cómo nos regresaron a nuestros trabajadores, si no pudieron ni cuidar a los trabajadores del sector Salud, de la Secretaría de Salud aquí en el Estado de Sonora ya se les contagiaron, ya se les murió personal a ellos porque no tuvieron ni para darles el equipo de protección personal necesario", remató.

En lo que han sido las críticas más fuertes a las medidas decretadas en la entidad y un claro choque entre el gobierno estatal y los hombres del dinero, dijo que el gobierno de Sonora anticipó sus medidas preventivas provocando que esté en riesgo el patrimonio de quienes tienen el riesgo de perder su fuente de ingreso.

“Es momento de unir esfuerzos desde lo público y lo privado, para extremar las medidas de prevención quedándose en casa, ya que las próximas semanas son cruciales para detener la pandemia del Coronavirus (Covid-19) en la entidad”, recalcó el secretario de Salud, Enrique Claussen Iberri, en reciente informe sobre la evolución de la pandemia.

Esa actitud, le ha traído fans y simpatías al guaymense y no han faltado quienes le ven pasta de candidato, un puesto que para muchos se está ganando a pulso al arriesgarse a ser la voz del gobierno en la coyuntura abierta por la emergencia sanitaria, en donde ha tenido que hacer públicas una serie de medidas nada agradables para la ciudadanía al implicar restricciones a la movilidad, a laborar, pistear, divertirse en lugares púbicos y mantenerse confinados en casa chica o grande y lo cual emputa a cualquiera sin un gramo de conciencia social.

Ese juego de vencidas a la vista trae un peligroso y fuerte tufo a 2021. En política los amigos son de mentiras y los enemigos de verdad, reza un axioma de lo más cierto y el Kiki, a estas alturas ha de estar deshojando la margarita adivinando o buscando respuestas.

¿Le beneficia o le perjudica al Kiki, el ser destapado y señalado con tanta anticipación como el caballo negro en la puja por la candidatura del PRI a la gubernatura?

¿El señalamiento lo pone como al negrito de la feria, para que todos le tiren o es indicativo que la carrera sucesoria ya arrancó en tiempo y forma?

Los porteños han tenido pasta para ser gobernadores de su estado y hasta para presidentes de la República, y ahí están los ejemplos de Plutarco Elías Calles, Adolfo de la Huerta y Abelardo Rodríguez, gobernantes en una época dura y los hubo incluso quienes lo fueron de otras entidades como Ignacio R. Alatorre, que lo fue de Veracruz y Yucatán.

El fardo teutón y la aliada incómoda

El Kiki, como si su enfrentamiento con el gremio exportador no le bastara, y sin sacudirse el estigma de haber sido el coordinador de la campaña del PRI a la gubernatura en 2015, carga un fardo muy pesado de animarse en ir por la presidencia de Guaymas: La gestión de su hermano Otto Claussen, que dejó megaendeudadas las finanzas municipales. Ese trienio la ambición no tuvo límites.

Además, tendrá mucho que explicar respecto del apoyo brindado a cambio de impunidad para el teutón, a la candidatura de Sara Valle Dessens a la alcaldía y que permitió el arribo del Grupo Peñasco, así como del extinto Grupo Coyota, al área financiera de la comuna, como si de la mina “La Tarasca”, se tratara.

El pobre de “El Gato” Bárcenas, se creyó aquello de que pintándose de verde como los pericos libraría la mala fama del PRI.

En 2018, esa alianza maldita no le alcanzó al alemán para evitar la derrota en su intento de erigirse como diputado federal por el 04 distrito electoral y sucumbió frente a Heriberto Aguilar “El cara de mona”, jefe y señor de Morena en Guaymas, lo cual le valió lo dicho lapidariamente por el agricultor Marco Antonio Llano y conspicuo priísta: “Para que aprendan los hermanitos”. Hoy, el Morroño arma sus futuras movidas en la sombra.

Otro de los saldos desastrosos de los brothers Claussen, fue dejar en ruinas al PRI porteño y el cual tras el paso de Jimena Jaramillo, por su presidencia parece difícil que levante cabeza.

Lejos quedaron los tiempos de la aplanadora en donde los operadores tricolores, como don Candelario Flores “El Charrasqueado”, metían votos a la oposición en las urnas para que no se notara tanto la apabulllada. O cuando Leonardo “El Cenizo” Dévora, apantallaba pendejos con su planos de las colonias de Guaymas pegadas en las paredes de su oficina con banderitas de colores prendidas, como si planeara el desembarco de Normandía y “El Tigre” Jaime Escobar, la jugaba como ideólogo del partido casi al nivel de Jesús Reyes Heroles. No puede ignorarse aquella sesuda teoría de las jaras, enarbolada por Jorge Luis Fernández “El señor de los huevos”, para explicar que la unión hace la fuerza, antes de su retiro de la grilla, poco después de hacer o ver naufragar, él y lo suyos, el sueño del Morroño, de volver a la alcaldía en el 2000.

El ISSSTE como campo de la batalla sucesoria

La grilla en el ISSSTE de Guaymas tiene explicación y tiene que ver con la carrera por la alcaldía, toda vez el dirigente sindical Armando Cota Delgado, hombre de confianza de Victoriano Borgo Moreno, secretario general de la Sección XXXI del SNTISSSTE, le anda moviendo el tapete al director Rafael Alvarez Ruiz, cardiólogo reconocido, a quien busca tumbar del cargo, y la maniobra es parte de la guerra del PRI contra Morena, por eso retumbó la tierra en la radio de la familia del rector de la UTG Javier Carrizales, miembro insigne del partidazo y gente muy cercana a la exdiputada Susana Corella, de la mayor confianza del clan Claussen.

Cota, quien cada mes se agenciaba el premio de ganador de trabajador del mes y ahora que la situación cambió en la institución, anda encaboronado y hasta de un clavo ardiendo es capaz de colgarse, por eso aprovecha la emergencia para tundirle a Alvarez y de paso a Heriberto Aguilar, identificado como el rival a vencer en 2021 en la pelea por la alcaldía, por los belicosos priístas y sus personeros y jilgueros a sueldo. Los chicos Claussen, vienen decididos a cobrar con sangre la afrenta de 2018, por eso soltaron toda la artillería en un momento de tensión y de distracción por la emergencia.

¡Elemental!, mi querido Watson.

Hacia el fin de la política virtual

Después del coronavirus, nada será igual. Ni siquiera la actividad política- grilleril. Eso debe estar en los cálculos de todos los tiradores a la grande.

Y en plena fase de expansión de la pandemia, el entarimado parece estar puesto, para que pasando la emergencia ya sin sana distancia, gel bacterial, ni cubrebocas, se suelten a rajar los cocolazos entre los querendones, sus padrinos políticos y sus respectivos seguidores.

La prudencia política, que recomendaba Aristóteles, para quienes se dedicaban a la cosa pública, está olvidada en estos tiempos de confusión, tribulaciones y también de canallas.

El fuego amigo o enemigo inició y ya alcanzó a rozar a otra de las pretensas a la gubernatura, la Gacela sonorense y titular de la CONADE Ana Gabriela Guevara, por supuesto moche para la asignación de un contrato de 16.5 millones de pesos a una empresa de suministros de alimentos para deportistas y entrenadores.

Para Guaymas, ya se apuntaron, aparte de Heriberto Aguilar (MORENA), Manuel Villegas, se anda apuntando por MC, pero hay mejores perfiles, como el de la doctora Karla Córdova González, quien le deja un "tierrero" a Villegas.

Carlos Dueñas (PAN) por el PAN, dicen que el “Bebo” Zataraín (PRI) y un perdonado Rodolfo “Fofo” Lizárraga, quien pidió clemencia y le fue levantado el castigo por “El Principito” Ramón Flores, comisario de la Guevara en el PT.

¡¡A sobarse las manos y a apartar asiento se ha dicho!!