POLICIACA

Rosario Aranza Barreras, de 19 años, podría purgar una condena de hasta 50 años de cárcel por asesinar a su hijo Ángel Gabriel de 2 años de edad.


Según informes de la PGJE, la mujer se encuentra en calidad de detenida y bajo vigilancia policiaca mientras es atendida en el Hospital General debido a su estado de embarazo.


La señalada será consignada en las próximas horas por el delito de homicidio calificado con sus agravantes como premeditación alevosía y traición, entre otros, para luego ser internada en el Cereso Femenil de esta frontera, donde podría recibir una pena mínima de 30 años o máxima de 50 años de prisión.


En un informe detallado enviado por la PGJE señalan que el trabajo conjunto del personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado y la Policía Estatal Investigadora (PEI), llevaron a la ubicación del cuerpo sin vida de Ángel Gabriel Valenzuela Barreras, de 2 años, reportado como extraviado el pasado miércoles 7 de diciembre en esta frontera. 

Tras una intensa búsqueda se localizó al infante a las 21:00 horas del pasado jueves, en el camino a El Sáric, aproximadamente 300 metros donde concluye el pavimento, cerca del campo de tiro Los Berrendos.

En la búsqueda participaron elementos de la PEI, de la Policía Estatal Preventiva de Seguridad Pública (PESP), Bomberos, Protección Civil, un perro entrenado y un grupo todo terreno.


Tras activarse la Alerta Amber a unas horas del reporte de extravió del menor los elementos de la Policía Estatal Investigadora implementaron un operativo de búsqueda de Ángel G., ya que presuntamente lo sustrajeron de un auto.


Al interrogar los investigadores de la Procuraduría General de Justicia a la madre del menor y al incurrir en algunas contradicciones se sospechó de otra situación, por lo que se incrementaron las indagatorias.
Luego de corroborar antecedentes de maltrato hacia el menor, con familiares y autoridades, terminó por revelar a su pareja lo que realmente ocurrió.


Según la declaración de la imputada, aparentemente el menor se le cayó y se golpeó con el piso, lo que le provocó la muerte, por lo cual optó por ir a dejar el cuerpo del menor en el sitio donde se hizo el hallazgo.
El cuerpo del menor presentó golpes múltiples en diversas partes, uno contuso y reciente en la cabeza que al parecer fue lo que lo privó de la vida según el dictamen preliminar de peritos.


Cabe mencionar que al ser encontrado el cuerpo del menor, éste estaba aferrado con sus manos a unas ramas por lo que se presume que al ser abandonado en el lugar por su madre se encontraba aún con vida.

El Diario de Sonora