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Águeda Barojas Ontiveros

El Juez Oral, Ramón Alejandro Daniel Mora Alfaro, encontró culpable a Gabriel Enrique Lugo Cota, de los delitos de feminicidio y aborto cometido en contra de Rosa María Álvarez Alvarado, a quien mató el 28 de agosto del 2017, luego de entrar a robar a su casa.

Este es el segundo juicio oral que se realiza en Guaymas desde que se implementó el Nuevo Sistema de Justicia Penal en Sonora y la primera condena por feminicio.

Esta mañana en punto de las 11:00 horas el Juez entró a la sala donde ya lo esperaba Gabriel acompañado de su abogado y detrás du su silla su madre y hermana, con quienes no cruzó ni una sola palabra.

A diferencia de los otros días, Gabriel sonrió con su abogado, a quien le hizo el comentario de que habían “salido” en la radio.

Del otro lado, se encontraba una agente del Ministerio Público del Fuero Común, la hermana de Rosita y su novio, con quien se casaría en febrero de este año.

Mora Alfaro leyó al inculpado la resolución, que incluyó cada uno de los testimonios y pruebas que presentaron durante la audiencia.

El Juez desestimó cada uno de los alegatos de la defensa de Lugo Cota y dejó en claro que no presentó ninguna prueba a su favor.

Dijo que la Fiscalía acreditó el delito por lo que declaraba culpable a Gabriel y citó para el 17 de agosto a las 14:00 horas para dar a conocer la sentencia.

Se hizo justicia

Raquel Álvarez Alvarado, hermana de Rosita, celebró que el Juez haya declarado culpable a Gabriel Lugo Cota.

Estoy feliz porque se va a condenar a la persona que le hizo tanto daño a mi hermana.

Dijo que quedó satisfecha con el trabajo que hizo la Fiscalía encabezado por la licenciada Iris Armenta, así como el trabajo que hicieron los agentes de la AMIC y peritos.

Aunque le pareció tardado el proceso, dijo que entiende que así son estas cosas.

Ni perdón pidió

Ver al asesino de mi hermana me provocó coraje, sobre todo porque nunca aceptó su culpabilidad, aunque tampoco negó los hechos que le imputaron.

“Nunca dijo si lo hice o no lo hice, nunca sintió remordimiento, hasta el final pensé que pediría perdón, que mínimo iba a decir, perdón por el daño que causé”.

Raquel comentó que espera que el Juez lo sentencie a 72 años de prisión como pidió la Fiscalía.

“Nada va a ser que ella regrese, que nosotros la podamos ver, tocar, hablar con ella, que mi mamá pueda estar con ella, pero por lo menos sabemos que esa persona ya no volverá a hacer más daño”.

Se hizo justicia, ella ya podrá descansar en paz y nosotros también vamos a poder tener un poco de tranquilidad.

“Vivimos con miedo, con angustia, salgo a la calle y tengo miedo, también tengo miedo cuando estoy en mi casa porque después de lo que le pasó a mi hermana, ahora sé que ni en tu propia casa estas segura, es muy feo vivir así”, comentó.

Por último mencionó que la familia del feminicida nunca se acercó con ellos.

 

Temí que no se hiciera justicia

 

Por su parte, Alfredo Miranda Montoya, prometido de Rosita, también celebró que el Juez declarara culpable a Gabriel.

Si llegué a pensar que no habría justicia y aunque fue tardado por fin podemos decir que ese tipo es un asesino, dijo.

Agradeció a la Fiscalía que haya logrado el objetivo de castigar al culpable de la muerte de su esposa,, como le llama y de su hijo, que aunque no nacía para él ya era su hijo.

Nos íbamos a casar en febrero de este año, recordó.

Durante este año Alfredo se ha sentido culpable por no haber estado ahí cuando Rosita se enfrentó con el asesino.

“Debí haberla protegido y no estuve ahí, pero ella no lo quiso, era muy independiente y siempre respete su decisión”, comentó.

De Rosita dijo que fue su maestra en la vida, que le ayudó a crecer como persona, a madurar y que la va a amar toda la vida.

A penas se va a cumplir el primer año de su muerte y en su honor a Alfredo regresó a la universidad y ahora realiza ejercicio como era el deseo su prometida.

Miranda Montoya comentó que aunque el abogado de Gabriel siempre insistió que era inocente, él nunca tuvo duda de su culpabilidad.

Desde un principio, comentó, gracias al trabajo de la Fiscalía, de los agentes de la AMIC y de los peritos, supe que él era el asesino.

Al igual que su hermana, Alfredo desea que le den la pena máxima a Gabriel.

“Y no es por el odio que yo le tengo, no quiero que haga daño a otras personas, que a nadie vuelva a lastimar con esa saña con la que mató a Rosita, no sé que tenía en la cabeza, esa gente no debe estar libre”, aseguró.