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Si el gobierno de Estados Unidos no quiere migrantes, que deje de tener una política que lo único que provoca es la expulsión de la gente de Centroamérica, porque para ellos es más seguro intentar cruzar la frontera que quedarse en sus países.

Así lo dijo la madrugada de este sábado Felipe Cal, un estadounidense que integra la organización Pueblos sin Fronteras.

Entrevistado durante la llegada a Empalme del tren que traía a bordo a más de 500 migrantes de la Caravana del Vacrucis Migrante 2018, dijo que este movimiento tiene varios propósitos.

Uno es concientizar y traer el problema al pueblo estadounidense y al pueblo mexicano de que hay crisis de refugiados por las guerras sucias que existen en Centroamérica y que no han parado, dijo.

Sostuvo que a diferencia de otros años, hoy vieron un crecimiento tremendo de la gente que está siendo expulsada de Honduras.

El 70 por ciento de los migrantes que llegaron a bordo del tren de Ferromex, eran de Honduras.

El activista por los derechos de los migrantes aseguró que en Honduras este fenómeno comenzó a crecer desde el 2009 con el golpe de Estado y tras el entrenamiento de militares en Estados Unidos aunado al nuevo fraude electoral y el nuevo cambio de gobierno.

“He platicado con ellos, dicen que vivían amenazados por la inseguridad en los barrios y con el nuevo cambio de gobierno en Honduras vieron una esperanza pero no fue así”, agregó..

La gran mayoría de la gente dice que Honduras vivió un fraude electoral apoyado por el gobierno estadounidense, quien apoyó con armas y con dinero.

Se desesperaron, dijeron no vale arriesgar la vida en este momento.

Otros vienen de El Salvador, Guatemala y mexicanos, también vienen migrantes de Chiapas que se quedarán a trabajar en la uva en Hermosillo.

Felipe Cal comentó que un grupo numeroso de migrantes está pensando pedir asilo político en la frontera de Estados Unidos, entre ellos 45 transexuales que en sus países no tienen garantizada la vida.

Cuestionado sobre si esto es posible que ocurra, comentó que para ellos hay una respuesta legal y una práctica, si la gente pide su derecho al asilo y van solos son rechazados, se violan los tratados internacionales.

“Hace una semana 23 compañeros nuestros llegaron a la frontera y pidieron asilo político y fueron amenazados con la deportación y separación de sus hijos”, comentó.

El pueblo de México es solidario

El activista reconoció que el pueblo de México ha sido solidario con ellos y sobre todo no ha mostrado odio hacía los migrantes.

“El gobierno mexicano también está en una situación delicada, sabe que su pueblo no quiere que sea títere de Estados Unidos”, dijo.

El gobierno mexicano está intentando hacer unas cosas para apoyarnos y otras cosas que nosotros rechazamos como por ejemplo mandar la Gendarmería a la frontera sur, esta política es una repetición de lo que pasó en los años noventa en Estados Unidos con el presidente Clinton, fue una estrategia para cerrar los lugares más seguros para la gente que desea cruzar a Estados Unidos.

Con eso los obligan a tomar los caminos más inseguros y usan el mismo terreno como una arma para la gente, como el desierto de Arizona.

La geografía fue militarizada contra la gente, esto es lo que vemos que será el resultado de poner más ejercito, más gendarmería en la frontera de Chiapas, de Campeche o Tabasco, sostuvo.

El activista manifestó que algunos mexicanos saben, aunque no sale en las noticias, lo qué está pasando en cuanto al financiamiento que Estados Unidos está haciendo para la migra mexicana dentro del plan Frontera-Sur.

¿Y el muro?

El muro que planea Donald Trump no va a detener la migración, la gente sigue pasando, lo que si puede conseguir es que sea más inseguro el cruce de los migrantes.

Dijo que Donald Trump usa el muro no solo como negocio sino para demostrar que es muy macho, que puede hablar mal de la gente.

El muro y la guardia nacional van a afectar más a las comunidades que viven en la frontera y que han vivido ahí por miles de años, consideró.

Si el gobierno de Estados Unidos no quiere migrantes que deje de tener una política que forza la expulsión de la gente de Centroamerica, porque para ellos es más seguro intentar cruzar la frontera que quedarse en sus países.

La migración es una consecuencia de sus políticas, la gente no sale de sus países por gusto