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Águeda Barojas Ontiveros

El colectivo de Las Rastreadoras del Fuerte, Sinaloa nació porque en este país nadie busca a los desaparecidos, la autoridad, dicen, solo investiga pero no los busca, por eso los tenemos que rastrear nosotras

El pasado 15 de enero una persona que caminaba cerca del Cañón del Nacapule descubrió lo que ninguna autoridad fue capaz de encontrar: los restos de personas que fueron asesinadas, quemadas y enterradas en un lugar donde ya existía el antecedente de casos similares.

La historia es la misma que la del 26 de febrero del 2015 cuando una persona que paseaba por el lugar encontró una fosa con tres cuerpos.

Ese día la Policía Estatal Investigadora informó que había recuperado los cuerpos de tres hombres, los cuales, según las primeras investigaciones, tenían varias semanas de haber fallecido. La corporación dijo en esa ocasión que una persona que caminaba por el arroyo Nacapule, tres kilómetros al norte del bulevar escénico Manlio Fabio Beltrones, detectó la fosa.

En el lugar se encontró además a una persona colgada de un árbol.

Tres años después, el 15 de enero del 2018 otra persona que paseaba por el lugar encontró otra fosa esta vez con más de tres cuerpos.

Fue en el periodo del 2012 al 2015 cuando en los municipios de Guaymas y Empalme comenzaron a registrarse desapariciones forzadas. Lo dicen los familiares, lo callaron siempre las autoridades.

Cifras oficiales no hay. Nunca hubo, pero los testimonios de madres, esposas y hermanas, señalan ese periodo como el más critico en la historia de ambos municipios.

Tal es el caso denunciado por la empalmense María Teresa Velarde Kinijara, quien el sábado se unió al colectivo de Las Rastreadoras de El Fuerte, Sinaloa.

Su hermano Fernando desapareció en 11 de agosto del 2015 en la calle 20 y Serdán, de donde unos hombres se lo llevaron a la fuerza.

Dijo que el caso no se manejó como una desaparición forzada sino como una acción llevaba a cabo por un centro de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, quienes por la fuerza internan a personas que padecen esas enfermedades.

A pesar de que hay evidencia de la privación ilegal de su hermano ya que la cámara de vigilancia se encontraba a dos metros, ninguna autoridad hasta ahora ha dado resultados de la investigación.

“Cuando venimos a la Agencia del Ministerio Público intentan hacer algo, mientras no venimos el caso no avanza”, comentó.

Velarde Kinijara aseguró que al principio la investigación avanzó debido al apoyo que en ese momento tuvieron del Agente del Ministerio Público, sin embargo, lo cambiaron y después lo encontraron ahorcado en su casa.

Desde entonces ella y su familia han buscado establecer una red entre personas de Guaymas y Empalme que tienen familiares desaparecidos.

A la fecha se han acercado con ella 18 mujeres y tres hombres y según la información que ha recabado, en los últimos años han desaparecido en esta región unas 40 personas, de las cuales cinco son mujeres.

Dijo que no todos denuncian y que ella solo tiene documentadas diez denuncias en total.

En las fosas clandestinas encontradas en Empalme en estos últimos tres años no han encontrado los restos de sus familiares, pero seguirán buscando ahora con el apoyo de Las Rastreadoras.

No buscamos huesos, buscamos tesoros: Las Rastreadoras

El sábado a mediodía un grupo de mujeres que pertenecen al colectivo Las Rastreadoras del Fuerte, Sinaloa, llegaron a Guaymas con la esperanza de que los restos encontrados el pasado lunes 15 de enero cerca del cañón del Nacapule sean de los pescadores de Choix.

Las Rastreadoras arribaron primero a la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común del sector 2.

Ahí las esperaban mujeres de Empalme y Guaymas que comparten el mismo dolor: no saber dónde quedaron los restos de sus hijos, esposos y hermanos.

Mujeres de Guaymas, Empalme, San Blas El Fuerte, Los Mochis, Choix, todas en busca de sus tesoros, como ellas los llaman.

Algunas de ellas venían con la esperanza de encontrar a los once pescadores desaparecidos de Choix, Sinaloa, quienes salieron de su tierra en mayo del 2015 para trabajar en Pesqueira.

La esposa de uno de ellos, dijo a El Portal de la Noticia que debido a la veda del camarón no tenían trabajo por lo que decidieron venir a trabajar en la uva.

Confirmaron que la última vez que tuvieron contacto con ellos fue cuando estaban en Guaymas.

Viajaban a bordo de una camioneta blanca con placas de Sinaloa, la cual nunca apareció.

En mayo del 2015 cuando ocurrió la desaparición de los once pescadores estuvieron en Sonora pero aún no entraba en funciones el gobierno de Claudia Pavlovich.

Después de octubre de ese año cuando vinieron a las pruebas de ADN la gobernadora las recibió, sin embargo, dijeron que después de ese encuentro nadie les ha hecho una llamada, nadie les ha dicho como van las investigaciones.

Lo último que supieron es que un joven de Guaymas o Empalme tenía el número telefónico de uno de los desaparecidos por lo que le pasó saldo y esa fue la línea de investigación que se siguió, pero al parecer esa persona desapareció a los pocos meses.

Lleva seis años buscando a sus hijos

También de Sinaloa llegó Evangelina Quiñones, quien busca a dos hijos que desaparecieron presuntamente en Guaymas en el año 2012.

Sus hijos salieron de San Blas, El Fuerte, Sinaloa rumbo a Sonoyta a buscar trabajo sin embargo, no encontraron y se regresaron.

“Nos hablaron para decirnos que iban a amanecer en San Blas pero nunca llegaron, los mataron en la carretera, entre Hermosillo y Guaymas, en un lugar que le dicen el Valiente”, comentó.

Evangelina comentó que sus hijos de 19 y 21 años de edad venían de raite con un amigo cuando un grupo armado los detuvo en la carretera y los mató; el amigo se “peló”, comentó.

Váyase nosotros le vamos a avisar, le dijeron en la Agencia del Ministerio Público de Empalme cuando vino a presentar la denuncia por los hechos.

Jamás le hablaron. Este sábado regresó pero ahora con el apoyo del Colectivo Las Rastreadoras de El Fuerte, Sinaloa.

Llevo seis años buscando sus restos y no voy a parar hasta encontrarlos.

Buscan a sus familiares porque las autoridades no lo hacen

Las Rastreadoras ofrecieron darle a las mujeres de Sonora todo el apoyo moral.

El grupo lo integran 600 personas en busca de 600 desaparecidos nada más en el norte de Sinaloa.

En tres años han logrado lo que ninguna autoridad, encontrar los restos de 115 personas. El último lo encontraron el pasado 15 de enero en Sinaloa.

Decidimos salir a buscarlos cuando un Ministerio Público me dijo que ellos no buscan desaparecidos, solo investigan

Y la volvieron a hacer

El sábado en el camino que conduce al Nacapule encontraron lo que la autoridad ministerial de Sonora no encontró: 20 restos más y ropa.

Mirna Nereyda Quiñones, líder del colectivo dijo que van a estar viniendo una vez al mes a Guaymas para apoyar a las autoridades, independientemente de que las osamentas encontradas en San Carlos sean o no sean de los pescadores de Choix, Sinaloa.

“Vamos a esperar a que salgan los resultados de ADN para que se haga el cruce con las familias de Guaymas y Empalme y con la de los pescadores de Choix, porque hay otras madres de Sinaloa que tienen hijos desaparecidos aquí”, comentó.

Se dijo sorprendida por la cantidad de personas desaparecidas en Guaymas y Empalme.

“Pensé que las desapariciones se estaban dando en la frontera por la cantidad de migrantes que llegan a Sonora, me da mucha tristeza que sea aquí en estas ciudades que están muy cerca de Sinaloa. Es muy lamentable que tengamos tantas desapariciones a nivel nacional”, comentó.

Estamos trabajando con familiares de Sonora, agregó, venimos a darles el apoyo moral, que sepan que no están solas, que las vamos a apoyar porque nosotras también tenemos desaparecidos aquí en Guaymas. Para nosotros es importante contar con el apoyo de ellas.

Urge a Sonora un laboratorio de genética

Medina Quiñones aseguró que tienen buena coordinación con el gobierno federal y que por ello recientemente le pidieron al Procurador General de la República, que apoyen a otros Estados para que puedan contar con un laboratorio de genética como lo tiene Sinaloa, ya que desapariciones hay, existen y van a seguir.

Dijo que los contextos de desapariciones por Estado son diferentes.

“No puedo hablar de Sonora porque no lo conozco, a penas me estoy empapando, pero en otros estados se dan por trata de blancas, por parte del ejército, de la Policía, se dice que hasta por tráfico de órganos pero eso no lo creo, aunque no podemos descartarlo”, manifestó.

Buscarán en fosas comunes

La líder de Las Rastreadoras no descartó incluso buscar en fosas comunes dado que por desgracia cuando se encuentran cuerpos que no son reclamados o identificados han omitido realizar las pruebas genéticas.

Desgraciadamente, dijo, Sonora no tiene una base de datos de personas identificadas.

Sostuvo que afortunadamente el Agente del Ministerio Público que las atendió, desde octubre que llegó si ha solicitado pruebas genéticas a cuerpos encontrados y que no son identificados.

Temor a la Ley de Seguridad Interior

Sobre la Ley de Seguridad Interior la líder de Las Rastreadoras dijo que consideran que sí afectará en el tema de las desapariciones forzadas sobre todo porque se sabe que una gran mayoría de ellas se dan por parte de corporaciones policiacas.