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La Viña del Señor

En Sonora, el PRD apenas existe. Su alianza con el PAN en 2018, le fue insuficiente y terminó ese proceso electoral en terapia intensiva. Su participación de mano de los Chuchos en el Pacto por México con el PRI y el PAN, le fue facturada por los electores con intereses.

El PRI en cambio, luego de su triunfo arrollador en 2015, quedó en la lona en 2018. Es decir en solo tres años, el novel movimiento del Peje, con solo cuatro años de vida, lo dejó en estado comatoso.

Pacto por México electoral

Ahora, Jesús Zambrano Grijalva, líder nacional del partido del sol azteca, vaciado de militantes por AMLO, explora la idea de ir en alianza con el PRI en Sonora el año entrante y en otras entidades. El PAN, también está contemplado en esa unión de debilidades, perdón de fuerzas, cuyo objetivo es  evitar que ganen la gubernatura Morena y sus aliados del PT y del PVEM.

Con esa intención se les ha visto muy manitos en sospechosa reunión al empalmense y al “Borrego” Ernesto Gándara, el sonante más fuerte al interior del tricolor para ir por la candidatura a la gubernatura. Los números más optimistas lo tienen muy por debajo del virtual candidato morenista, el excolosista Alfonso Durazo Montaño.

Y ese coqueteo de Zambrano con el Borrego, aun no convence a Ernesto “Neto” Munro, mandamás estatal de Acción Nacional, quien con una decisión de esa envergadura mandaría a la banca al Toñito Astiazarán y a la senadora Lilly Téllez, sus mejores perfiles para dar la pelea, aunque en el fondo sueña con ser el candidato.  

A panistas-padrecistas como Roberto Romero, Javier Neblina, Vicente Sagrestano y Miguel Sesma, los ubican como quienes están decididos a dinamitar cualquier posible alianza de Acción Nacional con otros partidos, pues su corazoncito azul está con el Poncho Durazo.  Una alianza con el PRI haría realidad lo del PRIAN, argumentan en contra de la alianza, además de resaltar la persecución sufrida en el actual gobierno priísta. Mientras el enredo crece bajo la batuta de Roberto Romero López, la vieja guardia panista se pliega en apoyo al morenista.

En Guaymas, no creemos que el profe José Guzmán o “El Negro” Jesús Saldaña, brinquen de contentos por la posible alianza con el exinvencible.

Una estrategia reciclada

Al “Chucho Menor”, líder moral del PRD en el estado, siempre se le ha considerado como una pieza del exgobernador Manlio Fabio Beltrones, equipo para el que jugó su papel de candidato al ejecutivo en 1997, cuando el PRD tuvo su ascenso más importante al pintar de amarillo el sur del estado y obtuvo las alcaldías de Guaymas hacia abajo, inaugurándose la época de los gobiernos divididos. El pastel quedó milimétricamente repartido en beneficio de sí mismo.

En ese entonces, el tirón era hacer gobernador a toda costa al priísta Armando López Nogales y negociador al fin, Manlio vio en Zambrano, una carta confiable. La jugada dejó contentos a muchos, menos a los candidatos priístas sacrificados, entre ellos a Everardo Martínez Samaniego, quien contendió por la alcaldía de Guaymas contra Sara Valle, entonces abanderada del PRD.  

A través de ese truqueado pacto muy bien amarrado, llegaron a las alcaldías de estratégicos municipios Javier Lamarque Cano (Cajeme); Sara Valle (Guaymas); Chuy Avila (Empalme) y el Pilinqui  Carlos Quiroz Narváez (Navojoa), hoy casualmente todos gobernados por la coalición “Juntos Haremos Historia”.

El complicado escenario electoral, en donde una candidatura de Ricardo Bours por Movimiento Ciudadano, le arranca votos al PRI, obligó a Beltrones a reciclar estrategias ya probadas y a resucitar a figuras como Zambrano, una liebre muy baleada en la grilla e incluso a ceder ante un Borrego Gándara, no muy del agrado del villajurense, a quien sentó prácticamente en 2015 cuando la elegida por el dedo del señor fue Claudia Pavlovich, a quien con todo el aparato y las mañas empujaron para derrotar al Memo Padrés y a su candidato Javier Gándara, vuelto el exgobernador a la vida y a compartir espacios de poder a través de Célida López.

En ese año de 2015, el PRI tuvo fuerzas para rescatar al PT de su desaparición, al sumarle votos de sus clientelas en la elección extraordinaria del distrito 001 de Aguascalientes, lo que lo salvó. 

En un juego poco claro, “El Principito” Ramón Flores, comisionado del PT en Sonora, blofea con la candidatura a la gubernatura de su patrona la gacela nogalense Ana Gabriela Guevara, quien en 2015 llamó a votar por Pavlovich. ¿Mete presión con tal desplante para obtener mayores espacios o busca reventar la exitosa coalición de 2018?

Lo cierto, es que todos estos movimientos en el tablero electoral parecen indicar que Manlio, decidió jugar sus fichas para el 2021 y echar la carne al asador para retener el poder frente unas tribus morenistas habidas de tomar el cielo por asalto.