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La Viña del Señor

Todo parece indicar que el camino hacia la institucionalización de Morena, va para largo.

La lucha del fin de semana por el poder interno y el control de los órganos partidistas fue intensa entre los diversos grupos, movimientos, facciones, sectas y pandillas guindas.

Y si después de la tempestad viene la calma, reza el refrán, tratándose de Morena, puede que no.

Origen es destino

El partido del Peje, nació de las entrañas del desfalleciente PRD, el cual a su vez provino de la mescolanza de miembros provenientes del Partido Comunista Mexicano y sus múltiples transiciones como PSUM, PMT de Heberto Castillo y PMS y expriístas nacionalistas de la Corriente Democrática de Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y Efigenia Martínez y se nutrió de personajes venidos de todo el espectro político, pero aglutinados en torno a la figura de AMLO: expriístas, expanistas, experredistas, exverdes, exemeces, sin partido, etc.

En Sonora, padrecistas, colosistas y perredistas conformaron la maraña de que emergió el morenismo.

El ADN priísta presente

Tal vez por ese origen de fuerte ADN tricolor la elección distrital del sábado anterior dejó un tufo fraudulento y para nada hizo extrañar aquellas elecciones priístas donde los alcaldes y diputados fungían como jefes de facción y los caciques locales imponían su ley a raja tabla.

Padrón rasurado, compra de votos, movilización, reparto de tortas y refrescos, candidatos de dedazo y oficiales, acarreo de votantes y demás mañas clásicas de la mapachería electoral, se hicieron presentes a lo largo y ancho de la geografía nacional.

Esta vez no se escatimaron artimañas, presiones, ni dinero para la apropiación de los distritos, sabido cómo es que en esa instancia partidista se darán las negociaciones de donde saldrán los candidatos para el 2021, desde regidores, diputaciones y alcaldías.

Allá en Cajeme, se anuló la elección distrital ante el cúmulo de irregularidades y la escalada de inconformidades. Ni todo el poder del alcalde Sergio Pablo Mariscal y de Javier Lamarque Cano, frenaron el desgarriate.

En el Distrito 04 con cabecera en Guaymas, los grupos morenistas se abrieron de capa. El dinero fue factor en el resultado.

Victoria pírrica en elección amafiada

En Guaymas, los guindas de a pie dieron la batalla ante el aparato y el amafiamiento alrededor del legislador Heriberto Aguilar, llamó la atención de propios y extraños y en algunos sectores del morenismo porteño que creían a pie juntillas que militaban en un partido democrático de a deveras, la duda quedó en el aire.

Alianzas internas soterradas, ofrecimientos de chamba y maniobras desplegadas que orilló a la división en algunos grupos, como los yaquis, habla de una victoria pírrica y tinta en sangre. La aplanadora del diputado quedó averiada ante tan fallida y costosa estrategia.

Heriberto jugó con la estructura y las listas de votantes en la mano, información que les fue negada a los opositores. Esa pequeña jiribilla le valió un triunfo a la mala, pero con sabor a derrota. El marrullero operativo tendrá su costo cuando se haga el recuento de los daños.

Logró colar como delegados a José Yocupicio, un mayo de la sierra, Elodia Ramírez de Fátima, Jonathan Aguilar, el orgullo de su nepotismo, diría el clásico, Marta Duarte y apoyó a María de Jesús Delgado. El grupo de “Los Barrones”, metieron a Marco Barrón, Claudia Valencia, Claudia Mercado y Gilberto Medina.

Joyita de elección: legitimidad ficticia

La gente de Empalme, al querer correr sola, cavó su tumba en su intento de meter un consejero. Los de Pótam y Vícam, fueron divididos desde adentro con ofrecimientos incumplidos y pactos rotos. Algunos llevaron alrededor de 130 votantes, entre adultos mayores y discapacitados.

Por eso, otros decidieron ante el “monstruo heribertista”, unir fuerzas con los de San Ignacio Río Muerto, Pótam Vícam y los de la sierra, de donde les vino el oxigeno para dar la pelea en la joyita de elección.

El golpe a las desmedidas ambiciones del diputado, quedó asestado, cuando se anunció la inclusión como consejero de Bernardo “El Nayo” Ríos, lo cual le quebró el cuadro y se hizo presente en el Tsunami de la Avenida Seis, la hermana del hombre fuerte de Morena en la entidad, Alfonso Durazo, quien jugó las contras y traen como carta fuerte como dirigente estatal al exsecretario particular del Poncho Adolfo Salazar Razo, el candidato a vencer. La sola presencia de Celia Durazo, comentan los enterados, hizo que a más de tres se les cayeran los calzones.

La alcaldesa de San Ignacio Río Muerto Patricia Magallanes, tragó gordo cuando dio cuenta que varios regidores de su municipio participan en el grupo contrario.

Con esa acción Heriberto y la Patty, sin el carro completo en el distrito, verán complicado hacerse de las candidaturas de Guaymas y San Ignacio. El futuro político de ambos quedó pendiendo de un hilo ante la cerrazón mostrada al limpio juego democrático.

Con esos Protagonistas del Cambio Verdadero, quedó acreditado que Morena es un partido nuevo con formas viejas. ¡Cómo para no echar de menos a los priístas!

Sara Va, no va

Por el resultado en el 04 distrito, se antoja complicado para que la alcaldesa Sara Valle, repita como candidata de Morena, habida cuenta que su imagen pública se encuentra muy cuestionada al interior y enfrenta un fuerte diferendo con el diputado local Rodolfo “Fofo” Lizárraga, su otrora aliado. Su tututututu en Hermosillo, la dejó muy mal parada con los guaymenses y en la opinión pública.

Un viejo apoyador suyo desde los tiempos de El Barzón, como el abogado Armando “Pozole” Saucedo Monarque, en carta abierta mostró arrepentimiento por haberle concedido el beneficio de la duda.

En el 2018, el Poncho Durazo, se opuso férreamente a su candidatura a la alcaldía, pero gestiones de alto nivel sacaron adelante sus aspiraciones. Hoy el horno no está para bollos y se habla de fuerte agarrón entre los Coyotas y los del Grupo Peñasco y según el edil Ernesto Uribe, hay dos presidentas municipales, la de los selfies, es decir Sarita y la del dinero, o sea Célida Botello, quien desde las finanzas controla el ayuntamiento.

A sabiendas de que no repetirá el colorado, al parecer hay un adelanto del año de Hidalgo. En ese embrollo Víctor Marín, se da la yuca con la obra pública y se rumora hasta el legislador federal anda en esos enjuagues ¿Será?

Y tan alicaída se percibe la imagen del gobierno municipal, que hasta los tricolores se envalentonaron y se reagrupa su caballería “pesada”: Poncho Ayala, Felipe Hernández, Rafael El Raffles Lereé, Gaby Davis del grupo  del Toño Astiazarán y otros becados del gobierno claudillero, todos capitaneados por Roberto Romano. Fueron los que dejaron morir al Gato Bárcenas el año pasado.

El “Escuadrón mete la pata” al rescate

Ante el descalabro, Heriberto Aguilar, hubo de recurrir a su arma secreta: el Escuadrón Mete la Pata, encabezado por Jesús Presiche Olea, su hombre incondicional en el sector ribereño.

El Presiche, había tenido sendo resbalón cuando se prestó a las intenciones del Para José Angel Gómez Juárez y su megasesor Jesús Bojórquez, de echar fuera de los beneficios del programa Bienpesca a las mujeres pescadoras, y a quienes prestó las oficinas de la cooperativa de Buzos y Pescadores “Agustina Tapia Ahumada”, para que confeccionaran el escrito dirigido a Conapesca, con lo cual patearon el avispero.

Con remedo de Foro ribereño –en donde hubo de todo, menos pescadores-- convocado por su principal activo, el Presiche. avalado por un oportunista Luis Casillas, enmascarado de ponente, en la Cobacha el domingo reciente, el vapuleado legislador pretendió lavar su abollada imagen y la sola filtración de que Bojórquez, quien se vende de operador político desde sus tiempos en el PAN, venía como delegado de Pesca en Sonora, hizo encabritar a lideresas como Manuelita Ojeda y la María Collins, que se la tienen guardada.

El asunto se pondrá tutu…