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Águeda Barojas Ontiveros

A punto de cumplir 48 horas en las celdas del Centro de Detención Municipal, el presunto homicida de Rosa Isela, se mantiene sin hablar y sin comer.

Las únicas palabras que ha pronunciado desde su llegada son: “me lo trajo mi papá”, cuando se le dio una maruchan para que comiera.

Al saber que no se la había llevado su padre, Alessandro N. optó por no comer el alimento que le proporcionaron.

El presunto homicida de su madre, se encuentra solo en un celda y esposado por temor a que atente contra su vida.

Desde que llegó ha estado tranquilo, sin comer, sin hablar y ha dormido mucho.

Hasta ahora nadie ha ido a visitarlo a las celdas del Centro de Detención Municipal y solo está a la espera de que se venza el plazo de Ley para que la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) aporte al Juez las pruebas necesarias para castigarlo por el delito de feminicidio.

Ayer fue visitado por personal de la Secretaría de Seguridad, quienes fueron a tomarle sus generales, pero no quiso hablar, solo decía no, moviendo la cabeza.