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ESPECIAL/Pasionxnegocios

Estamos terminando una de las semanas más violentas en la historia de Sonora. Es sin duda la época más inestable en materia de seguridad pública que hemos visto en los años recientes de nuestro estado.

Los noticias de ejecuciones en pleno día, enfrentamientos armados dentro de nuestras ciudades y crímenes violentos se están convirtiendo en parte normal de nuestros días y no podemos permitir que esto suceda.

Hoy tenemos ciudades secuestradas por el miedo porque parecen estar bajo el control de grupos delictivos que no sólo crean violencia entre ellos mismos sino que han decidido desafiar al estado mismo atacando y asesinando cruelmente a miembros de nuestras corporaciones policiacas a plena luz del día.

Como Grupo Parlamentario es importante también expresar nuestra profunda solidaridad con lo policías sonorenses y con sus familias. Lo que vimos esta semana y hemos visto en numerosas ocasiones es la valentía de quienes están a diario en el frente de batalla para proteger a cada ciudadano.

Son nuestros policías los que se despiden a diario de sus familias sin tener la certeza de que regresarán a casa al finalizar la jornada y lo hacen con orgullo, con heróica convicción de cumplir con el deber.

Esta es una línea que no podemos permitir sea cruzada.

La reflexión es inescapable: si nuestros policías están siendo asesinados ¿Qué podemos esperar los ciudadanos?

Si los cuerpos que existen para garantizar la paz de los habitantes se han convertido también en víctimas, el diagnóstico es claro: la estrategia de seguridad en Sonora ha fallado por completo.

Es importante señalar: lo que estamos viviendo en Sonora no es cosa menor y tampoco es responsabilidad de una sola instancia. Este es un asunto que nos debe preocupar a todos y en el que todos debemos poner trabajo en serio para encontrarle una solución.

No es momento de hacer señalamientos con carga política ni de sacarle provecho al río revuelto. Por eso, los diputados del PAN en el Congreso señalamos la gravedad de los tiempos al mismo tiempo que nos reiteramos al servicio del estado.

Nuestra postura ante esta crisis demanda acciones en tres vertientes:

Primera: desde nuestra competencia.

Los diputados del PAN nos manifestamos solidarios en absoluta disposición de procesar en el Congreso del Estado lo que sea necesario en materia presupuestal, legislativa y política para colaborar en construir una solución para los sonorenses.

Buscaremos establecer comunicación tan cercana como sea posible en un contexto de autonomía con el poder ejecutivo para ofrecer nuestro incondicional apoyo en este tema.

De igual manera convocamos a todos los grupos parlamentarios en el Congreso del Estado de Sonora a trabajar en absoluta unidad dejando para otro momento egos, intereses políticos partidistas y cualquier otra motivación que no sea devolver la paz a nuestras calles.

Hoy se hace aún más importante trabajar en los ajustes presupuestas y en crear una verdadera austeridad con propósito. Buscaremos redireccionar presupuesto para eliminar privilegios en el aparato burocrático y solventar al 100% las necesidades en materia de prevención, seguridad, procuración e impartición de justicia. En este tema no caben justificaciones y no hay razón para no hacerlo.

Segunda: Coordinación.

Estamos convencidos de la urgencia de establecer una mejor coordinación para mantener el orden y la paz pública.

Si hay un momento en el que esto tiene que pasar es justo ahora. Los sonorenses demandan que todos los involucrados en la tarea se pongan de acuerdo de una vez por todas para tener una mejor cobertura y una acción eficaz e inmediata en todo el territorio del estado. Exigimos coordinación total entre los tres niveles de gobierno y entre todas las instituciones relevantes.

Es momento de que todos cerremos filas en serio. Independientemente de nuestras ideologías, orígenes, carreras políticas o las instancias de gobierno que representemos. Dejemos las ambiciones personales y las competencias políticas para otros tiempos. Hoy, la tarea es compleja y no es apta para quienes buscan beneficio personal.

Tercera: Autonomía y calificación de las autoridades.

Ante la renuncia del Fiscal General del Estado y el Secretario de Seguridad Pública es de importancia fundamental que quienes lleguen a esas posiciones cumplan las condiciones mínimas para garantizar justicia y seguridad.

Por eso, desde el Congreso del Estado, los diputados del PAN exigimos un fiscal completamente autónomo. Ya no son tiempos de fiscales a modo ni de amigos o compromisos políticos.

La Fiscalía es una figura que debe tener como único motivador el ejercicio incondicional de la ley en todas sus circunstancias y para todos los ciudadanos. En pleno 2018 y en medio de esta crisis, no aceptaremos un fiscal sin esas características. Es tiempo de modernizar nuestro sistema de procuración de justicia. Es urgente.

De igual forma, los sonorenses necesitamos un secretario de seguridad pública con un perfil verdaderamente adecuado. Un experto probado, con resultados reales en el área y que con innovación e inteligencia sea capaz de crear condiciones para un ambiente de paz en el estado.

Se requiere de extraordinaria sensibilidad y empatía social que ponga como prioridad la paz en las familias sonorenses.

Estamos a tiempo de que este episodio de inseguridad sea sólo eso: un episodio. En contraparte, si no tomamos acciones drásticas para cambiar el curso de las cosas, esto podría convertirse en un triste parteaguas para la historia de Sonora.

Hoy, los sonorenses salen con miedo a la calle. Mañana no será solo el miedo a salir a la calle sino el miedo a invertir, a trabajar, a generar empleo. El miedo a ver a nuestros niños convertirse en delincuentes o verlos emigrar para buscar oportunidades que su estado no les ofrece.

No caigamos en el tradicional error de minimizar las cosas o sentenciar que se trata de ajustes de cuentas entre bandas.

Es nuestra responsabilidad darle la dimensión que merece al problema y poner todas nuestras manos y mentes a la obra para devolverle la paz a las familias sonorenses.