NOTICIAS

#RobodeVehículos

Autos en altamar

Informes del SAT obtenidos por transparencia revelan que éste ha confirmado el tráfico irregular de vehículos a través de los puertos marítimos del país, al menos desde el año 2007, dentro de cargamentos con diversas violaciones a las normatividad mexicana; miles de unidades han sido embargadas, incluyendo de carga pesada, mientras instancias como la Interpol advierten de la exportación subrepticia de autos robados en México, para comercializarse luego en países de todo el orbe.

Reporte Indigo

El tráfico irregular de automóviles sin sujetarse a las leyes mexicanas ha sido detectado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en los puertos marítimos del país, lo que ha dado pie a miles de unidades embargadas en los últimos años.

Esto cobra relevancia pues instancias como la Interpol han advertido en múltiples ocasiones, de la “exportación” subrepticia de vehículos que son robados en México, para comercializarse luego en Estados Unidos y países de Centroamérica, Europa e incluso África y Asia, pues se han rastreado hasta ciudades como Moscú y San Petersburgo en Rusia.

En los registros del SAT figura el embargo de 2 mil 12 vehículos que fueron detectados dentro de cargamentos irregulares en los puertos mexicanos, con distintas violaciones a la legislación del país, en un periodo que va desde el año 2007 al 2015 (1 de noviembre).

Aunque estos aseguramientos se dieron en las 17 aduanas marítimas existentes en los puertos de México, son cinco los que figuran por haber sido en ellos donde el SAT detectó el mayor tráfico de vehículos bajo esquemas con violaciones a la norma, según estas labores de inspección:

A la cabeza, el Puerto de Ensenada, con 374 unidades embargadas; el Puerto de La Paz, en segundo lugar, con 358; el Puerto de Guaymas, en tercero, con 282; el Puerto de Coatzacoalcos, en cuarto, con 174; y el Puerto de Tuxpan, en quinto, con 126.

Entre estos vehículos había unidades de lujo como siete Audi, ocho BMW, cuatro Cadillac, seis Hummer, cuatro Jaguar, siete Lincoln, dos Land Rover, siete Volvo y cuatro Mercedes.

Además de cientos de unidades de otras marcas como 198 Chevrolet, 41 Chrysler, 111 Dodge, 414 Ford, 48 Honda, 55 Jeep, 114 Nissan, 71 Toyota y 30 Volkswagen, según los casos que son detallados en los archivos del SAT, obtenidos dentro del recurso de revisión 6807-15, derivado de una solicitud de transparencia.

Este tráfico dentro de cargamentos con irregularidades también se hace de grandes vehículos de carga pesada –cuyo robo en las carreteras del país representa otra seria problemática-, pues se tiene constancia igualmente del embargo de 47 unidades marca Freightliner y otras 38 de Kenworth y tres Dina. 

Recientemente empresarios del ramo automotriz revelaron que los autos también están sirviendo como una vía de pago directa dentro de operaciones de compraventa de drogas.

Guillermo Prieto, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), dijo el 18 de julio que existe “pago de droga a cambio de automóviles”, luego de señalar anomalías en la importación de autos usados con facturas falsas, donde habría evasión fiscal e incluso lavado de dinero.

El SAT, sin embargo, argumenta que es tarea y competencia de la Procuraduría General de la República la determinación de si todas estas unidades en sus archivos, habían sido robadas con anterioridad a su detección en los puertos de México.  

En 2015 se robaron en todo el país 157 mil 571 vehículos con y sin violencia, y hacia junio de 2016 ya se reportaban otros 78 mil 321.

Falla la inspección

Los puertos de México, en particular los de Manzanillo y Lázaro Cárdenas, han sido considerados como sitios medulares dentro de la operatividad del crimen organizado en el país, particularmente para la introducción de drogas y precursores químicos, y como vía de salida para la minería ilegal. 

La influencia que ejercen en una u otra medida el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) sobre el Puerto de Manzanillo, y Los Caballeros Templarios y sus remanentes sobre el de Lázaro Cárdenas, ha sido constantemente expuesta y aun reconocida por las autoridades.

Ahora estos informes del SAT confirman que también en los puertos del país existe el tráfico irregular de vehículos dentro de cargamentos con violaciones a las leyes, si bien esa autoridad dice desconocer con precisión cuántas de las unidades que embargó estaban por embarcarse hacia otros países, y cuántas arribaban más bien a México.

Sin embargo, dada la inmensa cantidad de vehículos que se movilizan por los puertos del país, y la baja capacidad de inspección por parte de las autoridades nacionales, es muy probable que esos más de 2 mil autos embargados por el SAT sean apenas una pequeña muestra del tamaño real de este problema.

En el periodo de 1996 a 2013 pasaron por los puertos del país 11 millones 492 mil vehículos, la gran mayoría de ellos (11 millones 406 mil unidades) a través de los que están concesionados a una Administración Portuaria Integral (API).

De todos estos vehículos que se movilizaron por los puertos, poco más de la mitad o el 54 por ciento se embarcaron hacia otros países (6.1 millones), mientras que el resto o el 46 por ciento fueron importados a territorio nacional (5.2 millones), lo que dimensiona la complejidad de la tarea.

Los puertos del país con la mayor actividad de movilización de vehículos fueron los siguientes: Veracruz, a la cabeza, con 8.4 millones de unidades; Lázaro Cárdenas, en segundo lugar, con 1.1 millones; Altamira, en tercero, con 783 mil 500 y Manzanillo, en cuarto, con 640 mil 700.

No obstante, esto se agrava pues la Secretaría de Marina (Semar) informó en marzo pasado, que hoy en día solo se inspecciona entre el 4 y 5 por ciento de todos los buques extranjeros que atracan en puertos mexicanos, una deficiencia que, aunque presente en México, es más bien compartida alrededor del mundo.

Mientras que solo en 2013 se movilizaron un millón 65 mil vehículos por los puertos nacionales, con Veracruz en primer lugar, con 748 mil 700 unidades; Lázaro Cárdenas, en segundo, con  249 mil; Altamira, en tercero, con 56 mil 400 y Manzanillo, en cuarto, con 10 mil 700.