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La industria del camarón está a punto del colapso, porque el precio del diésel marino no es competitivo y por la pesca furtiva. Más de mil embarcaciones del país y más de 42 mil empleos generados por esta actividad están en riesgo de desaparecer, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Pesquera y Acuicola (Canainpesca), Humberto Becerra Batista.

El líder aseveró que se requiere una política energética que garantice un precio bajo y que este nuevo gobierno vea a la pesca como un asunto de seguridad nacional; a unos días de que entre en vigor la veda camaronera, acordada para el 15 de marzo.

Además, dijo, los productores deben crear mecanismos para la inspección y vigilancia para combatir la pesca furtiva y puedan tener producciones que garanticen el desarrollo económico de este ramo.

En la reciente reunión del Comité de Vedas se hicieron planteamientos enérgicos para que la autoridad tome acciones contundentes, porque hay muchos problemas de pesca ilegal.

Para la pesquería el diésel marino significa 70 por ciento del costo de producción, mientras que el litro de combustible se vende en México en 22 pesos, en Estados Unidos anda sobre los 9.80 pesos y en Ecuador les acaban de hacer un ajuste a 6 pesos.

“No tenemos ningún tipo de apoyo, estamos muy preocupados, hay mucho desánimo de la gente por la falta de un programa efectivo que ha venido retrasándose por años. Confiamos que este nuevo gobierno pueda atender las necesidades en materia de inspección y vigilancia”, mencionó Becerra.

Además, destacó que la actividad pesquera es la más social que hay en el país. En los 262 municipios costeros genera una importante derrama económica que se ha venido desarrollando, a través de los últimos 80 años, con plantas de proceso, fábricas de hielo, empacadoras, industria, talleres, refaccionarias y comercio en general, entre otras ramas.

El dirigiente de la Canainpesca dijo que ya hay desesperación entre los productores, quienes ponen a la venta sus embarcaciones en Sinaloa y Sonora.

De hecho, hay una propuesta de parte de algunos empresarios sonorenses de que el gobierno estatal compre sus embarcaciones y adquiera la infraestructura que rodea esta industria.

Sin embargo, alertó que después sucederá con la flota sardinera, atunera y la palangrera. Con ello, otros países van a poder solicitar hacer pesca en altamar en ausencia de las embarcaciones mexicanas.

Eso está establecido en el acuerdo internacional Convenio sobre usos y derechos del mar, comentó Becerra. Aplica a escala mundial, si un país no aprovecha sus recursos pesqueros, otro puede venir a pescar y seguramente será China.

“Los chinos están aquí afuera, han propuesto flotas pesqueras grandes para buscar los recursos pesqueros que están en profundidad. Se conoce que hay alrededor de 50 especies más, pero si no hay una política energética, si no hay interés en este gobierno de que vean a la pesca como un asunto de seguridad nacional, la pesca va a morir en este país”, señaló.

Comentó que esto provocaría perder seguridad alimentaria, soberanía en los mares e importación de pescados y mariscos de baja calidad.

Los barcos que opera China son muy grandes, navegan en Latinoamérica, y países como Uruguay, además quieren meterse a El Salvador, Chile y Ecuador; andan en todos lados. En aguas internacionales están pescando barcos rusos y chinos.