La Viña del Señor

A la Reforma Educativa, el principal legado que buscaba dejar Enrique Peña Nieto, le llegó la hora de pasar por el escrutinio de la sociedad mexicana.

En el encuentro entre el presidente legal y el electo conjuntamente con sus gabinetes el pasado 20 de agosto, Andrés Manuel López Obrador, dejó en claro que dicha reforma sería derogada.

Ese mismo día, en su discurso luego de ser declarada absuelta por el Primer Tribunal Unitario Penal, luego de más de cinco años sujeta a proceso penal la profesora Elba Esther Gordillo, declaró que esta se había derrumbado.

El caso fue una impostura judicial, sostuvo Gilberto Guevara Niebla, exlíder del movimiento del 68, consejero del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y nombrado para atender la Equidad de la Educación en el gobierno entrante, a pesar de estar a favor de la evaluación educativa tal cual y quien decía que la reforma educativa era irreversible y declaró que era “excesiva” la propuesta de López Obrador de cancelarla.

En un país en donde el 48.7% de las personas desempleadas tienen según el INEGI estudios de nivel medio superior y superior, la situación es grave y se complica si se carece de un sistema educativo eficiente.

La Reforma Educativa, una impostura

Señalada por propios y extraños como el mayor engaño del sexenio y el caño por donde se arrojaron a la basura por publicitarla según el profesor del Colegio de México Manuel Gil Antón, alrededor de 4 mil millones de pesos, la cual fue más mediática que real.

Nada más al SNTE la SEP le entregó 1,250 millones de pesos para difundir las virtudes de la reforma educativa, de los cuales 196 mdp fueron a parar a Televisa y la promoción incluía echar flores al Sistema Nacional de Evaluación Integral, al Servicio Profesional Docente y al Sistema de Información y Gestión Educativa.

En efecto, aprobada en 2013 a raíz de la firma del Pacto por México, mediante adhesiones al artículo 3ro. Constitucional, la Reforma Educativa redactada por Enrique Ochoa Reza, fue impugnada por su carácter laboral y administrativo, pues fue echada a andar sin contar con Modelo Educativo que le sirviera de base, pues no fue hasta 2016 cuando Aurelio Nuño, entonces titular de la SEP dio a conocer un cuaderno de trabajo denominado “Modelo Educativo 2016” y el cual fue sujeto a consulta y del cual emanó el modelo que se aplica en el ciclo escolar actual, mismo que apenas empieza a ser conocido por sus principales operadores y sus destinatarios: los maestros y sus alumnos.

Derivados de la reforma se crearon dos instituciones supuestamente rectoras de la educación, como fueron el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y el Servicio Profesional Docente, el primero se pretendía que fuera el encargado de la evaluación de los maestros y el segundo el que regulara las relaciones entre las autoridades educativas y sus trabajadores. Ambas instancias terminaron desempeñando un papel de control político sobre el magisterio y ninguno en materia educativa.

Al sujetar la permanencia al resultado nunca transparente de una dudosa y carente de certeza evaluación del desempeño, al margen del sistema escalafonario contemplado en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en el caso de los trabajadores de la SEP o en la Ley del Servicio Civil en los de la SEC, se rompía en los hechos los acuerdos bilaterales que regulan las relaciones obrero-patronales que se plasman en el Contrato Colectivo firmado con el SNTE.

Por haber sido aprobada sin dialogo y porque no tuvo efectos positivos en el aprovechamiento de los alumnos será derogada, declaró Esteban Moctezuma, futuro titular de la SEP.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          Las ocurrencias de Ernesto de Lucas en la SEC

En Sonora, la implementación de un sistema aleatorio para la selección de 2,770 profesores a ser evaluados en noviembre del año pasado causó indignación entre el gremio, pues además del uso de datos personales sin autorización por gentes ajenas al sector educativo, la SEC, contrató los servicios de expertos del Laboratorio de Investigación y Consultoría Estadística de la UNISON, para que le diseñaran un software, que fue aplicado en dicha selección.

Lo raro de tal ocurrencia de Ernesto de Lucas, es que dicho mecanismo “eligió al azahar” a muchos maestros identificados como inconformes, a sus familiares y a bastantes que están próximos a jubilarse y nunca se le consultó a los insaculados del uso de sus datos, ni a los maestros en general el mecanismo que se utilizaría. Otro dato significativo es que la evaluación a los docentes se pretendió realizar cuando el modelo educativo todavía no se estaba aplicando.

El meollo central de la reforma educativa, no es de método de selección de quienes serán evaluados, sino de que la reforma y la evaluación en sus primeras etapas, se hicieron sin modelo educativo, a grado tal que en 2016 dicha evaluación del desempeño fue voluntaria y no obligatoria, a raíz de las movilizaciones de la CNTE y la matanza de Nochixtlán, Oaxaca.

La amnesia del INEE

Si por definición la educación pública debe de ser democrática y el INEE, es la institución encargada de fijar los lineamientos para la misma y Aurelio Nuño cuando fungía como cabeza de la SEP se rasgaba las vestiduras apelando al interés superior del niño para satanizar a los maestros que se oponían a la reforma y por ende a la evaluación, se le olvidaba que el sistema educativo incluye la educación para adultos y que su aplicación era a raja tabla, sin considerar las condiciones geográficas, culturales y socioeconómicas de las diferentes regiones del país, siendo el caso de los maestros rurales, pioneros de la educación en México y cuya labor docente en pueblos de notorio atraso social es un verdadero apostolado, el más dramático al ser los más olvidados por la política educativa del gobierno federal a pesar de que el 40% de las escuelas de educación básica son rurales.

Dicha evaluación educativa tiene rasgos discriminatorios porque no sujeta a evaluación a las escuelas privadas en las que se enseña con los programas oficiales y bajo supervisión de las autoridades educativas y en el sistema CONALEP.

El presupuesto para el INEE, es decir, el dinero para evaluar a los profesores mexicanos, fue creciendo desde su creación de manera exponencial. En 2014, el instituto recibió 613 millones 350 mil 881 pesos y para 2015, bajo el argumento de que tendría una atribución nueva y estructural, se incrementó su presupuesto a mil 020 millones de pesos. Para 2016 se le asignaron mil 60 millones de pesos y para 2017, mil 153 millones 895 78 pesos, según el Presupuesto de Egresos de la Federación. Desde la aprobación de la reforma, el INEE había recibido tres mil 847 millones de pesos 245 mil 959 pesos.

Los del INEE oyen los truenos y no se hincan

Y son tan ciertos los señalamientos respecto del carácter punitivo y excluyente de la evaluación de marras que hasta algunas secciones del SNTE llaman a oponerse a ella e incluso se pidió a la SEP suspender la evaluación programada para el mes de noviembre, la cual declaró el INEE, sigue adelante no obstante los compromisos del gobierno entrante de eliminarla. La bateada del INEE fue vista como una provocación para el sector docente.

Tal actitud ha propiciado que los profesores no bajen la guardia ante los últimos coletazos de un régimen altamente represivo para con el magisterio cuyo objetivo no es preservar la educación pública, gratuita y laica, sino su privatización, lo cual se ha logrado a medias a través del abandono de la infraestructura de escuelas y planteles, de la aplicación de ilegales cuotas “voluntarias”, compra de uniformes no obligatorios, la retención de documentación oficial por adeudos pendientes, condicionamiento de la educación, entre otras cargas para los alumnos y padres de familia.

Las Redes Sociales Progresistas Magisteriales

Tras las movilizaciones magisteriales y la matanza de Nochixtlán en 2016 y la instalación de las mesas de diálogo en la Secretaria de Gobernación tanto con la CNTE como el SNTE y de la elección del Estado de México, en que la maestra Delfina Gómez, fue candidata a la gubernatura, nacen las Redes Sociales Progresistas Magisteriales, en apoyo al candidato ganador de la elección presidencial.

En estas redes se abrieron espacios de participación a los miembros del sector educativo que se oponían a la implementación de la Reforma Educativa y se dio cauce a la inconformidad de este importante sector de cara a la elección entonces en curso, en la cual desempeñaron un rol estratégico en la defensa del voto de la coalición “Juntos Haremos Historia”.

Representando una fuerza de triunfo muy importante dentro del movimiento que llevó a AMLO a la presidencia, los educadores del país han evolucionado hacia la conformación de una organización capaz de capitalizar y conducir la energía y la experiencia acumulada durante el proceso electoral.

Como resultado de su participación en los comicios las redes aludidas lograron colocar a muchos miembros del magisterio en diferentes cargos de representación política, desde regidores hasta diputados locales y federales.

Maestros por México, luego del PANAL

El desatino de los dirigentes del PANAL, de ir en coalición con el PRI y el PVEM en apoyo de la candidatura de José Antonio Meade, fue más que evidente, pues el otrora partido magisterial entró en liquidación tras perder el registro por no obtener el 3% de la votación federal. Y quedó tan maltrecho el PANAL que sus senadores signaron un acuerdo de alianza legislativa con Morena.

La derrota del tecnócrata puso en estado de debilidad el “liderazgo” de Juan Díaz de la Torre, de quien se cuestiona su legal permanencia al frente del mayor sindicato de América Latina, el SNTE, al cual arribó luego del encarcelamiento de Elba Esther Gordillo en febrero de 2013.

Díaz de la Torre, desde entonces apoyó con denuedo la política educativa del gobierno peñanietista y cerró los ojos ante la represión que se volcó sobre los trabajadores de la educación a lo largo y ancho del país.

Ahora, conforme el equipo de transición del presidente electo ha convocado a las Consultas Participativas que atenderá personalmente Esteban Moctezuma Barragán, para recoger propuestas en torno al rumbo que debe de darse a la mencionada reforma de la educación en México, se ha conformado una asociación civil denominada Maestros por México (MxM) para presentar ponencias sobre dicha temática.

En la entidad, es el profesor y regidor del ayuntamiento de Hermosillo Manuel Madero Valencia, quien encabeza el esfuerzo de creación y consolidación de la asociación magisterial y ha llamado a su integración a todo interesado en sumar esfuerzos en reformar el sistema educativo nacional, incluyendo a miembros de la CNTE y de la Asamblea Magisterial que lideran los maestros José Luis Portillo e Iván García en el sur del estado y se ha fijado como objetivo común no nada más pugnar por la reinstalación de los maestros cesados injustamente por oponerse a la evaluación docente, además de la cancelación de esta, sino la defensa del derecho al acceso de la educación pública.

Una herencia nefasta

La fracasada Reforma Educativa, bien pudiera ser la herencia más nefasta del gobierno que se va para el nuevo que entra en funciones el próximo primero de diciembre y la cual habrá de proponerse desmontar desde el primer día, además de atender las secuelas y efectos nocivos que su aplicación dejó en amplios franjas de mentores y demás trabajadores de la educación, no se diga en el ámbito de la educación pública en su conjunto. Lidiar con un conflicto heredado no es una buena noticia para el gobierno entrante y los obstáculos y resistencias para derogar la reforma por los intereses creados a su alrededor están a la vista: los burócratas del INEE y Mexicanos Primero, su principal promotor.

Críticas sobre el deficiente desempeño docente y desvíos en los involucrados en el sistema educativo existen, tales como la asignación y venta de plazas, el uso patrimonialista del servicio público educacional, despilfarros, chambismo, liderazgos venales y demás, las cuales sirvieron de pretexto a organizaciones como Mexicanos Primero, para empujar la reforma educativa que legisladores del PAN, PRI y PRD, blindaron al colocarla en el texto constitucional y la vida real convirtió en una ley ineficaz.

Lo anterior no ha sido obstáculo para que el presidente electo considerara de justicia el aumento salarial a los maestros en reconocimiento a su esforzada y loable labor.

Obviamente no debe confundirse una verdadera reforma al sistema educativo nacional con las demandas de democracia sindical de sectores del SNTE, ni constreñirla a las relaciones meramente obrero-patronales entre la SEP y sus trabajadores, que comprenden sueldos, jornadas laborales, ascensos, premios e incentivos, entre otras, pues su dimensión en más amplia e incluye aspectos como la infraestructura escolar, número de alumnos por aula, planes y programas de estudios, libros de texto, planeación educativa, enfoques pedagógicos, capacitación, gratuidad de la educación, inclusión, combate al bullying escolar, la reforma de la escuela normal, etc.

En pocas palabras, los maestros como mentores del interés superior del niño, deben de ser los primeros en dejar atrás el sectarismo, el vedetismo y el inútil protagonismo, porque la tarea de reconstruir el sistema educativo que habrá de abarcar las condiciones de estudio y de trabajo de los maestros, además de definir la relación entre el Estado y el SNTE, así como la vida interna de dicha organización gremial, apenas va a iniciar y el reto es enorme.