Que los senadores de Morena hayan votado a favor de otorgarle licencia al senador Manuel Velasco para que regresara a la gubernatura fue una forma de “joder a Chiapas” y “una estupidez”, señalaron la politóloga Denise Dresser y el historiador Lorenzo Meyer. 

En #MesaPolítica con la periodista Carmen Aristegui, Dresser observó que en “este canje, Morena fue como los otros partidos que tanto criticó y Chiapas salió perdiendo”.

“A cambio de cinco diputados, el Senado morenista decide joder a Chiapas, ignorar la forma en la cual Velasco modificó la ley a modo para poder ser senador y gobernador al mismo tiempo”, señaló.

Al respecto, Meyer opinó que el Partido Verde ya no debería existir y nadie puede justificar el trato que le dio Morena.

 

“El Verde es el partido con el que menos debió de haber negociadoporque es la quintaesencia de la corrupción del viejo régimen, el traslado de estos cinco diputados empaña y para siempre. La mancha no hay tintorería que se la quite… Esta también una estupidez, no era necesario, la legitimidad se consiguió con mucho trabajo y se pierde muy fácilmente con un hecho”, comentó.

Al hablar sobre los actos violentos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el historiador Lorenzo Meyer recordó que en el antiguo régimen, las movilizaciones independientes no eran toleradas y había dos formas de controlarlas: la cooptación y la represión.

Desde su punto de vista, en la UNAM “se volvió casi costumbre que puede haber venta de drogas y crimen organizado, por lo que hay que ir al corazón del problema” y descubrir quién está detrás de las agresiones del pasado 03 de septiembre.

“La existencia de porros en una universidad no es normal, en países democráticamente bien gobernados no tienen eso. Tienen problemas, desde luego, tienen cuerpos de seguridad armados, que no sirven para otra cosa más que para mantener la seguridad de sus estudiantes. Así pues, México tiene que dar el paso hacia unas universidades sin porros, con cuerpos de seguridad efectivos“, abundó.

Por su parte, la politóloga Denise Dresser mencionó que la UNAM tiene una larga historia de grupos porriles que se fueron constituyendo para incidir en el control político de la universidad.

“Esos grupos de porros han sido funcionales para distintos grupos, tanto dentro como fuera de la UNAM. Es este momento reaparecen y es difícil discernir para qué, a nombre de quién y con cuáles objetivos“, dijo.

Aunado a esto, subrayó, “hay un contexto innegable de creciente inseguridad, narcomenudeo y acoso sexual en los planteles universitarios, ante los cuales las autoridades no han reaccionado con la eficacia y rapidez que se esperaría.

“Celebro el espíritu estudiantil de exigencia, de defensa de la Máxima Casa de Estudios, la condena al porrismo, pero creo que falta mucho para investigar y airear para ver qué pescadores quieren ganar con este río revuelto en la Universidad“.

Meyer añadió que tanto los responsables directos de las agresiones, como quienes los alentaron, cometieron “una estupidez, porque pareciera que no se dieron cuenta de que están en otro contexto”.

Sobre la investigación de las agresiones, la politóloga observó que no hay una institución de procuración de justicia en la cual se pueda confiar, ya que la justicia en México ha sido politizada.

“Tenemos a una procuraduría federal que jamás ha actuado, ha dejado pasar años casos como los de Duarte, persiguió políticamente a candidatos presidenciales y no resuelve el 80 por ciento de sus casos… Entonces su credibilidad en este momento es menos que cero“, reiteró.

Por su parte, el periodista Ricardo Raphael mencionó que en una de las fotografías que dan cuenta de los actos violentos, aparece Édgar Carranza, quien pertenece al grupo porril llamado “3 de Marzo”, fundado en 2006, y está relacionado con la muerte de David Hernández, estudiante del CCH Naucalpan.

“Es un grupo de choque que al principio nació cerca de las juventudes priistas y que luego se movió para apoyar a Víctor Hugo Lobo en sus actividades políticas en la delegación Gustavo A. Madero”, detalló.

En este contexto, Meyer y Dresser coincidieron que las autoridades deben avanzar rápido en la investigación para saber “de dónde salió ‘El Escorpión’ (alias de Édgar Carranza)”.

“Aquí también hay un llamado de atención a las comunidades universitarias. El tema de CCH Azcapotzalco se detona por no atender cosas como la desaparición de los murales de Ayotzinapa, lo cual lleva a la rectora a dimitir, pero eso no soluciona el problema de la ausencia de maestros y falta de condiciones”, abundó la politóloga.

Sobre la Reforma energética, el historiador indicó que producir combustibles en México “es una necesidad de seguridad nacional”.

“Un país petrolero no puede ser dependiente de la importación de gasolina y el gas de los Estados Unidos, ahora lo vemos con Trump y el Tratado de Libre Comercio, puede ser un socio no confiable”, anotó.